1 de abril de 2020, 6:38:57
Deportes

LA SELECCIÓN ESPAÑOLA PODRÍA PASAR A LA HISTORIA DEL FÚTBOL (20:45/Telecinco)


Cesc entra en el once titular y España jugará con los mismos once jugadores que empezaron el torneo


La selección española disputa la final de la Eurocopa de Polonia y Ucrania ante Italia con la posibilidad de convertirse en el mejor combinado nacional que ha conocido el balompié. Los pupilos de Vicente del Bosque han representado el papel de favorito con una trayectoria impecable en resultados. La brillantez en el juego, sin embargo, se ha aliado con la selección italiana, un equipo revolucionario que ha desechado el tradicional "catenaccio" para llegar a la final del torneo. La mejor final imaginable es el último peldaño que le queda por escalar a España hacia la leyenda. Por Diego García. Vea aquí el análisis de la final


Ya se conoce el once titular con el que España defenderá la corona europea: Casillas; Arbeloa, Piqué, Ramos, Jordi Alba; Busquets, Alonso, Xavi; Iniesta, Silva y Cesc. Así pues, serán los mismos once jugadores que empezaron la Eurocopa, precisamente contra Italia. Por su parte, Italia jugará con Buffon; Abate, Barzagli, Bonnuci, Chiellini; De Rossi, Pirlo, Marchisio, Montolivo; Cassano y Balotelli.

La Eurocopa de Polonia y Ucrania cierra el telón este domingo con el mejor partido imaginable. España e Italia se jugarán el trofeo continental tras haber demostrado su superioridad a lo largo del campeonato. No en vano, el primer partido de su grupo les enfrentó, allá por el 10 de junio, deparando uno de los encuentros de mayor intensidad de esta edición de la Euro. Se presentaba la campeona del mundo y principal favorito para evalidar el torneo y la renovada selección transalpina que apostaba por el juego combinativo, con todo por demostrara tras el fiasco de Sudáfrica.

Antes de la cita histórica, el seleccionador italiano Cesare Prandelli ha destacado en rueda de prensa que "España tienen buenos jugadores, desde el portero pasando por la defensa, el mediocampo y los delanteros, que han tenido de cuatro a seis años fantásticos convirtiéndose en el equipo a batir en todas partes". Prandelli ha continuado diciendo que "España es el mejor equipo del mundo como se ha demostrado en los últimos años. Se mantienen fieles a su filosofía de juego y siempre están entre los equipos a batir", declaró el técnico italiano en rueda de prensa.

También Vicente del Bosque ha hablado en las horas previas al histórico encuentro para avisar que la selección está ante su partido "más importante" ya que se juega "el trabajo de muchos años", pero que no hay nada garantizado porque "es deporte". "Los éxitos te pueden debilitar en el futuro, pero sabemos lo que es éste deporte. No hemos perdido el espíritu deportivo y toda la gente joven que se ha unido más tarde como Busquets, Mata o Fernando Llorente, ha llenado de ilusión a este grupo.", ha declarado.

Tres semanas más tarde, los pupilos de Del Bosque se enfrentan a la rebelación del campeonato, "la mejor selección italiana desde la Segunda Guerra Mundial", en palabras del Corriere della Sera. No en vano, la azzurra de Césare Prandelli ha crecido en confianza gracias a la brillantez de su sistema de juego, otrora denostado en favor del "catenaccio". Los italianos llegan a la final tras haber apeado del torneo a Inglaterra -en los penaltis- y a Alemania -dominando con claridad a una de las favoritas absolutas-. Con Pirlo, Balotelli y Buffon como columna vertebral, la apuesta creativa de los italianos no solo ha enamorado al público sino que ha dado resultados.

España, por su parte, ha mostrado en esta Eurocopa haber adquirido el oficio y la solvencia de un equipo campeón. Si bien el cansancio ha hecho mella en los artistas del centro del campo -hecho que ha repercutido directamente en la fluidez combinativa- y, por ende, el juego desplegado por nuestros respresentantes no es comparable a la exhibición de la Euro de 2008, la competitividad y calma en los partidos trascendentales ha caracterizado a un equipo que ha eliminado a Francia -sin complicaciones- y a Portugal -en los penaltis-. Iniesta, Sergio Ramos y Casillas conforman la estructura que mejor rendimiento ha proporcionado al conjunto patrio en lo que va de torneo.

Así pues, a un solo partido de convertirse en el mejor combinado nacional que ha conocido este deporte, la selección española se mide al rival más incómodo imaginable. El crecimiento futbolístico que la apuesta de Prandelli ha experimentado a medida que las rondas trascendentales llegaban -al ritmo de la explosión de Balotelli-, convierten e Italia en finalista por méritos propios. En la estadística permanece el nefasto balance que señala que los españoles tan solo han ganado a los transalpinos en competición oficial en una ocasión (Juegos Olímpicos de Amberes).

Con el recuerdo cercano de haber podido eliminar a los italianos en la primera fase en el llamado "biscotto" (fraude) con Croacia, Del Bosque maneja varias opciones para tratar de ganar la final al rocoso bloque transalpino. Con la defensa de cuatro inalterable -Arbeloa, Piqué, Ramos y Alba- y el grueso del centro del campo definido -Busquets, Xabi Alonso, Xavi, Iniesta y Silva-, la posibilidad de colocar un delantero centro para fijar a los centrales y correr al espacio o incrustar a Cesc en el rol de "falso nueve" para poblar el centro del campo, sigue siendo el rompecabezas del técnico salmantino. Con la inclusión de Pedro o Navas para abrir el partido y profundizar en la verticalidad si el juego combinativo se vuelve plano como arma, España volverá a apostar por la posesión del balón como arma.

Arma y estrategia que tratará de discutir Prandelli con Pirlo a la cabeza. La intensidad de la presión transalpina y la calidad de los centro campistas para mantener la posesión, amén del peligro de Cassano, Di Natale y Balotelli en punta, serán los argumentos de Italia. Con una zaga repoblada tras la recuperación de Abate y la vuelta del lateral Maggio tras la sanción, el seleccionado italiano mantendra la línea de cuatro atrás más De Rossi para guardar la espalda a Pirlo, Marchisio y Montolivo, fijos en el esquema del ex entrenador de la Fiorentina.

Con un guión de partido que señala la posesión del balón y la eficacia de cara a portería como dos elementos decisivos, la final hispano-italiana se presenta, también, como el duelo especial de los dos mejores porteros de la última década. Casillas y Buffon han jugado un rol clave en la trayectoria de sus equipos en esta Eurocopa y la resolución por penaltis no es descartable. Vea aquí el análisis de la final.

Italia y España se juegan la supremacía continental en el Olímpico de Kiev. La Eurocopa que descubrió a la nueva selección transalpina y que podría ver como España completa el "triplete" histórico, echa el cierre. El favorito para el triunfo y la rebelación -nadie esperaba que Italia rindiera tras el escándalo del calcio y bordear la eliminación en la primera fase- jugarán por el trofeo en la mejor final imaginable, visto lo visto. España busca el cetro de rey del fútbol y los transalpinos, refrendar la apuesta por el juego ofensivo con un título a las primeras de cambio.
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