11 de diciembre de 2019, 5:06:34
Nacional

marcha contra los recortes


Marcha madrileña de Génova a Ferraz con destino al Congreso


La concentración de la noche del viernes y madrugada del sábado en Madrid en contra de los recortes aprobados por el Gobierno se ha convertido en un tenso, espontáneo y por momentos festivo juego del gato y el ratón entre furgones policiales y manifestantes por lugares emblemáticos del centro de la capital.


Las concentraciones, convocadas a través de las redes sociales, se iniciaron con centenares de personas a media tarde ante la sede del Partido Popular, en la calle Génova, donde fue detenida una persona que intentó saltar el cordón policial. De allí los manifestantes se dirigieron hacia la sede del PSOE en la calle Ferraz, donde su número superó el millar, y se registraron los incidentes más importantes, con lanzamiento de botellas y cargas policiales con disparos de pelotas de goma.

Los convocados se dirigieron alrededor de las 22.30 horas hacia el Congreso de los Diputados, pero un infranqueable cordón de vallas y agentes antidisturbios impidió el acceso por ambas entradas de la Carrera de San Jerónimo. Los agentes recibieron allí todo tipo de provocaciones verbales, impasibles, con mirada fría y desafiante, y en frente los manifestantes "a grito pelado" con todo tipo de eslóganes de denuncia y reivindicación.

Y entre ambos la prensa con sus camarógrafos, micrófonos y grabadoras a los que también correspondió una buena dosis de agresividad verbal de los concentrados. La llegada por la calle de Cedaceros de varios furgones de apoyo permitió desalojar la zona de forma tranquila aunque precedida de nuevos y breves momentos de tensar la cuerda entre unos y otros.

Y de ahí a la Puerta del Sol, cortada en sus accesos por la Policía Municipal y en la que la concentración se transformó en una improvisada fiesta reivindicativa con las palmas de las manos abiertas, cánticos y más eslóganes plasmados con entusiasmo y cercanas sonrisas por la enorme cantidad de turistas que transitaban a esa hora por la popular plaza madrileña.

Pero como se echaba en falta un poquito más de emoción, fueron esta vez los manifestantes los que buscaron a la Policía que mantenía sus cordones un poco más alejados del Congreso no permitiendo esta vez el acceso desde la Plaza de Canalejas. Nuevas tensiones, nuevos desafíos y retos en las miradas, y el grupo de concentrados empieza a ser multitud, que tras dar rienda suelta a toda su indignación, propone nada menos que "Ía, ía, ía, todos a Gran Vía".

En la famosa arteria madrileña los manifestantes comienzan su peregrinaje desde la confluencia con la calle Alcalá hacia la plaza del Callao por los carriles de la derecha en los que se corta la circulación, y los coches que provenían de la plaza de Santo Domingo quedan atrapados en un jolgorio de bocinas solidarias y griterío ensordecedor.

Alguna que otra patrulla de policía local desbordada y con ciertos semblantes de comprensión hacia lo que estaban viendo y la Gran Vía se convierte de pronto por tercera vez en menos de un mes en el festín de las reivindicaciones y de los homenajes entre futbolistas, mineros e indignados.

Y se llega a Callao. Y todo el mundo se sienta en el suelo a recibir el reconocimiento ajeno de todos los que por allí pasaban y expresaban gestos cómplices y solidarios. Hasta que esta vez le toca a los agentes buscar a los manifestantes y Gran Vía arriba, Gran Vía abajo el ratón mareó al gato, el gato mareó al ratón. Y ambos deciden bien avanzada la madrugada posponer su desencuentro para otro momento con un balance inicial de seis detenidos.

A pesar de ello el helicóptero de vigilancia que coordinaba los movimientos de los furgones policiales durante los aproximadamente tres kilómetros de movimiento de la concentración se mantenía impasible sobre la ciudad garabateando en el cielo su silueta y toda se destreza. Fuentes policiales han informado a Efe de la detención de seis personas durante las protestas contra los ajustes aprobados por el Consejo de Ministros para hacer frente a la crisis económica.
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