7 de julio de 2020, 7:49:01
Los Lunes de El Imparcial

RESEÑA


Lynn Sheene: La última vez que vi París


Lynn Sheene: La última vez que vi París. Traducción de Aleix Montoto. Planeta. Barcelona, 2012. 367 páginas. 19,90 €


Uno de los episodios más interesantes de la Segunda Guerra Mundial es la invasión de Francia por los nazis. Una época en la que la Resistencia clandestina ha generado ríos de tinta y ha alimentado la imaginación de los escritores, generando un buen número de historias que han conseguido adentrar a los lectores en aquella apasionante época que siempre ponemos en blanco y negro. Más de uno de los lectores asociará el título de la novela con la película homónima en la que Liz Taylor, con sus bellos ojos violeta, vive una historia de amor en la ciudad de París tras finalizar la guerra.

Podemos imaginar a la protagonista de nuestra novela como una mujer de la belleza de Taylor. Claire, una americana que huye de su pasado, llega al París de la invasión nazi para reencontrarse con su amor, el mismo que al otro lado del Atlántico había sido su amante. A pesar de que ella no contaba con el “ligero contratiempo” de la invasión del ejército alemán, una mujer como ella, con la vida que llevaba a sus espaldas, sabe afrontar la situación y acaba por ser un miembro activo de la Resistencia. Desde ese punto de vista descubre en los parisinos algo más allá de los tópicos existentes sobre ellos, el valor que demuestran por la defensa de lo suyo y el amor a su patria inciden hondamente en la protagonista.

Convirtiéndose en una excelente espía pasará por varias situaciones inherentes a esa arriesgada tarea. Emboscadas, huidas, traiciones, falsas acusaciones a su persona, incluso se convertirá en la amante de uno de los lugartenientes de Hitler, haciendo de tripas corazón con tal de poder dar información y una pequeña victoria a la Resistencia. En todo momento, como ha hecho a lo largo de toda su vida, se valdrá de su belleza y sus encantos para conseguir doblegar a casi cualquier hombre que se interponga en su camino.

Todos estos avatares provocan que se aleje de su amado, aquel por el que abandono su genial vida en Nueva York, pero, a pesar de la falta de noticias y de las numerosas posibilidades de que hubiese muerto en cualquier escaramuza propia de un territorio en guerra, su corazón seguirá latiendo por él, con la esperanza de volver a encontrarlo, de volver a su querida ciudad de París y perderse entre sus brazos en un eterno abrazo de reencuentro.

No se puede desvelar en estas líneas el desenlace del libro, pero sí asegurar que cuenta con todos los elementos propios de una historia interesante, adictiva y llena de numerosas situaciones que entremezclan el peligro, la guerra y el amor. Porque, como ocurre en la vida real, todo está entremezclado, no se pueden disociar los distintos aspectos de la vida personal por muy prioritarios que sean algunos de ellos. Lynn Sheene nos regala, pues, con su primera novela una auténtica joya narrativa en la que ha puesto toda su pasión, tras interesarse por un periodo tan concreto de la historia del Viejo Continente. Después de una excelente labor de investigación, ha dado lugar a un libro que conseguirá generar una legión de seguidores que esperarán impacientes su próxima obra.

Por Jorge Pato García
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