21 de abril de 2021, 19:21:59
Sociedad

afectará a más del 10% de las mujeres


Las posibilidades de padecer cáncer de mama aumentan con la edad


Las posibilidades de padecer cáncer de mama aumentan a medida que avanza la edad. Así lo explica el jefe de la Unidad de Mama del Hospital USP San Camilo de Madrid, José María Román Santamaría, que recomienda realizarse una mamografía, una prueba sencilla y no dolorosa, que no requiere preparación por parte del paciente.


Las posibilidades de padecer cáncer de mama aumentan a medida que avanza la edad. Este es uno de los factores de riesgo enumerados por el doctor José María Román Santamaría, jefe de la Unidad de Mama del Hospital USP San Camilo de Madrid, quien asegura que la mayoría de los casos aparecen en mujeres de más de 50 años y recomienda realizarse una mamografía: “Podemos marcarnos como objetivo la realización de esta prueba, la mejor manera para detectar a tiempo un cáncer de mama, al regresar de nuestras vacaciones estivales”.

La mamografía es una prueba sencilla y no dolorosa, que no requiere preparación por parte del paciente. “Mediante un diagnóstico precoz se pueden detectar los tumores mucho antes de que den síntomas, lo que facilitará el tratamiento posterior. La mamografía es en prueba muy poco agresiva y cuyo beneficio supera con creces los mínimos riesgos que comporta”, asegura Román Santamaría.

La detección temprana acompañada de un tratamiento adecuado ha permitido que durante los últimos años la tasa de mortalidad por cáncer de mama se vea reducida a un ritmo del 1-2% anual en muchos países, mejorando la calidad de vida de los pacientes tanto con su enfermedad localizada como con estadios más avanzados. “Conviene recordar que la autoexploración en ningún caso sustituye a una mamografía, ya que solo esta técnica permite detectar las lesiones de mama hasta dos años antes de que se hagan palpables”, añade el especialista.

El cáncer de mama constituye el tumor más frecuente en las mujeres y el que mayor número de muertes produce en España. Supone casi el 20% de las muertes por cáncer en la población femenina, convirtiéndose así en un grave problema de salud pública. Se estima que en España afectará a más del 10% de las mujeres a lo largo de su vida; el diagnóstico es de 20.000 casos anuales.

Categorías y factores de riego
Hay dos categorías de cáncer de mama con diferente actuación, en función de su etapa y potencial de diseminación: “in situ” e invasor. El primero, originado en los conductos de la mama, no ha traspasado la membrana basal y, por lo tanto, no se ha diseminado y extendido a otros órganos como el pulmón o el hígado, es decir, no se han desarrollado metástasis. Esto no significa que sea inofensivo ya que puede volverse invasor, penetrando los vasos sanguíneos y linfáticos hasta volverse metastásico letal.

La aparición del cáncer de mama no es evitable, por lo tanto un diagnóstico precoz se hace fundamental. Si se diagnostica el cáncer en las fases más tempranas se hace posible la realización de tratamientos menos agresivos y que dejan menos secuelas en los pacientes.

Se pueden encontrar diversos factores de riesgo que aumentan las posibilidades de padecer cáncer de mama, entre los que se encuentran:

- Predisposición genética: mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2, que pueden determinarse mediante un estudio genético realizado por expertos. Si existe una alteración en estos dos genes, las posibilidades de desarrollar cáncer crecen entre un 50 a un 90 por ciento.
- Género: las mujeres tienen 200 veces más probabilidades de sufrir cáncer mamario que los hombres.
- Historia familiar: tener familiares en primer grado con cáncer de mama puede llegar a triplicar la posibilidad de padecer el mismo cáncer.
- Antecedentes personales: haber sufrido enfermedades benignas de la mama previamente o esta misma patología con anterioridad aumentan el riesgo.
- Estilo de vida: Factores relacionados con la mala alimentación, el consumo de alcohol, la obesidad o la inactividad física pueden aumentar el riesgo.
- Edad: las posibilidades de padecer cáncer de mama aumentan a medida que se envejece, la mayoría de los casos aparecen en mujeres de más de 50 años.
- Factores hormonales: el riesgo de cáncer de mama está relacionado con el estímulo estrogénico y un mayor número de ciclos ovulatorios, como pueda ser con pacientes con menarquia precoz (cuya primera menstruación se dio antes de los 11 años) o la menopausia tardía (después de los 54 años), nuliparidad (mujeres que no han tenido hijos), o embarazo tardío (después de los 35 años).
- Terapia de remplazo hormonal: como con el uso de estrógenos o combinaciones de estrógenos y progestágenos en la mujer menopáusica durante más de cinco años.

Hay que tener en cuenta estos factores de riesgo para saber con qué periocidad realizarse las mamografías, algo sobre lo que nuestro especialista nos podrá aconsejar. “Por ejemplo las mujeres mayores de 40 años siempre deberían realizarse una mamografía cada 1 o 2 años”, afirma el doctor. En caso de que tras la mamografía se detecte una lesión sospechosa, se requerirá de una biopsia para confirmar el diagnóstico. Si se confirma que el paciente padece cáncer, deberá ser operado para extirpar el tumor mediante la mastectomía, que se puede realizar de diferentes maneras dependiendo de cada caso en concreto. Después de que el paciente sea sometido a cirugía, el cáncer de mama se sigue controlando mediante el uso de tratamientos específicos como la radioterapia, quimioterapia y hormonoterapia, de forma que se pueda garantizar la recuperación.

La importancia de la Unidad de Mama
El jefe de la Unidad de Mama del Hospital USP San Camilo explica que la detección temprana y un tratamiento adecuado, como el que se otorga en las unidades creadas específicamente para el tratamiento del cáncer de mama, pueden lograr que la supervivencia a los cinco años sea del 80 por ciento.

“En caso de que se detecte un tumor, la coordinación es muy importante a la hora de tratarlo”, asegura. “Si se realiza un tratamiento por partes, con distintos doctores que no mantienen un contacto directo entre ellos, una mujer que padezca un cáncer de mama puede encontrarse confundida ante los mensajes -a veces contradictorios- entre unos especialistas y otros, e incluso puede llegar a verse sometida a operaciones innecesarias. Por ello son mucho más útiles las unidades multidisciplinares”, explica el ginecólogo. Así, la implantación de unidades específicas sobre el cáncer de mama permite optimizar el manejo de la patología mamaria con un equipo que trabaja conjuntamente en la planificación de la terapia de cada paciente, evitando que se les ofrezca un tratamiento inadecuado. “La coordinación entre los diferentes equipos es clave para una correcta recuperación”, asevera el especialista.

Las unidades de mama están diseñadas tanto para el diagnóstico y tratamiento integral de la patología mamaria como para la realización de revisiones rutinarias. Están compuesta por ginecólogos, oncólogos, cirujanos plásticos, radiólogos, anatomopatólogos, especialistas en medicina nuclear, psicólogos… todos los profesionales requeridos para cubrir todas las necesidades de los pacientes de manera integral y personalizada; evalúan cada caso para consensuar la mejor manera de actuar, evitando intervenciones que al final resulten innecesarias y buscando las terapias más adecuadas para cada tipo de tumor.

En estas unidades se lleva a cabo el proceso diagnóstico y terapéutico con rapidez, contando cada paciente con un plan individualizado. De esta manera se consigue disminuir los tiempos de espera entre los distintos escalones diagnósticos y terapéuticos. “Es mucho más sencillo para la mujer, ya que no tiene que preocuparse de más, siendo los profesionales los que se coordinan entre ellos evitando demoras y errores en el proceso, recibiendo una atención más personalizada y adecuada” comenta el doctor.
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