29 de enero de 2020, 16:55:06
Opinion


Fundamentalismo islámico contra Estados Unidos



La tensión provocada en algunos países musulmanes por la difusión en internet de un vídeo supuestamente blasfemo ha causado ya la muerte de una persona y heridas a varios centenares. En Libia, Yemen Egipto los disturbios han sido especialmente virulentos, si bien hay que resaltar que sus respectivas autoridades han hecho lo posible por aplacarlos, e incluso el presidente yemení pedía disculpas a Barack Obama. Ello es así porque la ira de los radicales islámicos se dirigía contra intereses de Estados Unidos, por haber sido allí donde se habría filmado la película.

Lo ocurrido es sólo una muestra más de porqué hoy el Islam es fuente de problemas en tantas y tantas ocasiones. Es absolutamente reprobable ofender sentimientos religiosos, sea el credo que sea. Ocurre que el mundo musulmán hay una hipersensibilidad tal que tilda de blasfemo o islamófobo todo aquello que se salga de la pauta radical. Y no es así. A diario hay ofensas contra judíos, cristianos o budistas, y nadie muere por ello. Con el Islam es diferente. Y eso es algo que debe mover a sus fieles a la reflexión: el problema no está en el mundo, sino en ellos. Europa es un buen ejemplo donde el multiculturalismo funciona bien, salvo por los roces que provocan musulmanes radicales. Y eso tiene que cambiar.
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