17 de noviembre de 2019, 21:32:54
Opinion


APABULLANTE: LA DEUDA Y SUS INTERESES

Luis María ANSON


Solo para pagar los intereses de la deuda pública, acumulada durante el septenato de Zapatero, los españoles deben dedicar en el año 2013, de los impuestos con que se les desangra, la astronómica cifra de 38.590 millones de euros. Es una cantidad casi idéntica a la del gasto de los ministerios. Una herida macroeconómica, en fin, que, de hacerse las cosas muy bien, tardará diez años en cicatrizar.
Aseguran los expertos que en los próximos dos años, la deuda puede rozar el billón de euros, equiparándose con nuestro PIB. Por lo pronto en este año 2012 gastaremos 60.000 millones de euros más de lo que vamos a ingresar y en 2013, suponiendo que se cumplan las previsiones en gran parte voluntaristas, del nuevo presupuesto, todavía nos endeudaremos en 30.000 millones más.
El rescate previsto abarataría los intereses pero mantiene la deuda. Lo más inteligente sería negociar en Europa una quita del 50% de nuestra deuda. Al menos de un 50%, aunque no alcancemos el 70% del que se ha beneficiado Grecia. Sin los intereses de la deuda, en 2014 estaríamos en el déficit cero, que es como dejó Aznar la economía española, con una seguridad social robusta, a pesar de que la cogió en quiebra, y una deuda situada en el escalón más bajo de Europa.
Aparte de la creación de un millón de pequeñas y medianas empresas, única forma de reducir el paro, el otro gran problema de la economía española consiste en eliminar la deuda. Llevamos ocho años gastando más de lo que ingresamos y ahí están las cifras asustantes. Es necesario ingresar cuanto antes más de lo que gastamos para ir pagando la deuda hasta recuperar el equilibrio de la economía española. No es cosa de un par de años. Tal vez tardaremos una década en arreglar el desastre de la herencia económica de Zapatero. La herencia política, por cierto, es todavía peor.
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