11 de diciembre de 2019, 5:07:09
Opinion


Egipto ¿Un “Otoño Arabe”?



Túnez y Egipto fueron los primeros países donde floreció la llamada “Primavera Arabe”. En éste último, sin embargo, la tensión no parece acabar de aliviarse. Durante toda la pasada semana se produjeron incidentes en la emblemática plaza Tahrir de El Cairo, donde partidarios y detractores del actual presidente, Mohamed Mursi, se enfrentaron violentamente. Mursi, además, libra una dura pugna con el poder judicial, tras haber cesado al fiscal general del estado acusándole de absolver a ex altos cargos del régimen de Mubarak.

En cuanto al primer frente, Mursi tiene la ocasión de demostrar si ha aprendido algo de la “Primavera Arabe” o, por contra, piensa utilizar el mismo rodillo represor que ya emplease Mubarak con, entre otros, los Hermanos Musulmanes a los que pertenece el propio Mursi. El pueblo egipcio ha pagado un precio lo suficientemente elevado por su libertad como para no poder disfrutarla ahora como es debido. Y una de las expresiones de dicha libertad es manifestarse públicamente sin más cortapisas que las de respetar el orden público.

Por lo que respecta al segundo, a nadie escapa que la justicia egipcia es manifiestamente mejorable. Pero lo que no se puede hacer es laminar a un fiscal porque no guste una resolución judicial. Si el juicio contra los antiguos responsables del régimen de Mubarak se celebró con las debidas garantías procesales, el Ejecutivo egipcio no debería sino acatar el fallo. Y si no ha sido así, lo que tiene que hacer Mursi es denunciarlo a la instancia judicial pertinente, pero no interferir en un poder que no es -o no debiera- ser el suyo. Eso es justo lo que hacía Mubarak.
El Imparcial.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  www.elimparcial.es