5 de diciembre de 2019, 16:43:04
Deportes

ENTREVISTA AL VICEPRESIDENTE DE LA LFP


Javier Tebas: “Si hubiera creído en el ‘villarato’, no seguiría en el fútbol”

Javier Nuez

Muchos consideran a Javier Tebas el hombre que dirige el fútbol español en la sombra. Vicepresidente de la Liga de Fútbol Profesional y abogado de profesión, ha puesto de acuerdo a 34 equipos para renegociar los contratos audiovisuales. Él se quita importancia señalando que es elegido por los clubes y que sólo expresa sus ideas, aunque muchas de estas se acaben llevando a cabo. El Imparcial entrevista a un personaje clave para entender la actual situación del fútbol español.


¿Considera la Liga española como la mejor del mundo?
Creo que sí. Tenemos a los mejores tres equipos de Europa. A nivel deportivo, nuestros clubes llegan a las finales, incluso algunos las ganan. A nivel económico, el nivel está acorde a la situación del país. Una situación difícil, complicada, que requerirá un período de cierta austeridad.

¿Cuál es su opinión del actual reparto de derechos televisivos en España?
Desde 2003, he abogado por un reparto más equitativo de los derechos audiovisuales. De hecho, seguimos en ello y se ha conseguido. En noviembre de 2010, 34 clubes del fútbol español –aunque parece que alguno se olvida de los acuerdos que firma- nos hemos dado un sistema de reparto hasta 2020 que ha equiparado bastante los derechos audiovisuales. Que no es lo óptimo, seguramente, pero nos hemos dado una hoja de ruta que tenemos que cumplir.

¿En qué consiste esa hoja de ruta?
Es un acuerdo que hemos firmado 34 clubes donde hemos establecido un nuevo reparto hasta 2020. Por ejemplo, ya están en vigor unas ayudas al descenso que salen de una caja común entre los grandes y medianos clubes. En el marco de ese acuerdo nos estamos sentando a negociar y hablar de un nuevo reparto en el que haya mayor equidad. No obstante, hay que tener cuidado en lo que uno pretende quitar a otros clubes. A mí me da mucho miedo que cualquier debilitación económica de una forma instantánea pueda generar que grandes figuras, que ayudan a que la Liga se vea en todo el mundo, no puedan tener esos jugadores. ¿Valdrían igual los derechos audiovisuales si Cristiano Ronaldo y Messi no estuvieran?





¿Funciona la Liga en el mercado internacional?
Claro que sí. Muchos periodistas parece que hablan desde la barra de un bar. Jamás un producto audiovisual se puede valorar por cinco semanas. Un producto así se valora por el volumen de una o dos temporadas. El partido de las doce de la mañana se está viendo en el ‘prime-time’ del sudeste asiático –no sólo China- y está haciendo que se introduzca más el fútbol español. Esperamos que equipos como Real Madrid y Barcelona jueguen más a esa hora, haciendo más conocida la Liga española.

¿Será posible convencerlos?
El Real Madrid ya ha jugado y el Barcelona jugará. Rosell dijo que no le gustaba pero si tenía que jugar, jugará. Y lo hará, como todos. Insisto en que los equipos españoles no se quejan y están muy contentos de la hora.

¿Cree que un sistema más igualitario mejoraría la competitividad de la Liga?
No. Por un lado, los dos grandes clubes, sin contar con los derechos televisivos, seguirían teniendo una diferencia muy importante de presupuesto. Más ingresos no implican una mejor capacidad deportiva. Por otro lado, el problema de la competitividad de la Liga española viene del excesivo endeudamiento de los clubes. Por poner un ejemplo, Valencia y Atlético de Madrid, sólo con los intereses de su deuda, podrían pagar el salario de Cristiano Ronaldo y Messi juntos.

¿Cuál es su valoración de los nuevos horarios?
En este sentido hay que diferenciar el aspecto audiovisual de la asistencia al campo. En el sentido audiovisual funcionan porque se ha permitido que todos los espectadores interesados en fútbol puedan ver todos los partidos que quieran. Cuando uno hace una gestión así, debe pensar en una globalidad y no en sí mismo. Gente a la que le gusta ver uno, dos tres o cinco partidos en el mismo fin de semana tiene esa posibilidad ahora. En mi opinión, ha beneficiado a pequeños y medianos clubes porque tienen una exposición que antes no tenían. Antes, tres o cuatro equipos pequeños compartían una misma hora y les veían cuatro y el de la guitarra. Al no compartir los ven diez o quince veces más que antes.

¿En cuanto al partido de las 12 de la mañana?
El partido de la mañana, muy criticado en su momento, ha sido un éxito rotundo. Y ya sabíamos que lo sería porque en Segunda ese partido se lleva jugando años y era un gran horario. El de las cuatro de la tarde se ha demostrado que, por lo menos, no es perjudicial para la asistencia. Los peores son los partidos nocturnos del domingo y del lunes. El del domingo ya tiene una tradición de años, así que no se puede decir que no estemos acostumbrados. Respecto al del lunes, ya sabíamos que al tener que disminuir el valor del partido en abierto, muchos clubes jugarían ese día, por lo que afectaría a la asistencia. En el otro lado de la balanza está la mejora en los contratos audiovisuales. Lo que no se puede pretender es cobrar mucho por ellos y luego que no nos retransmitan o jugar cuando se quiera.

¿Hay alguna manera de mejorar esa relación con el aficionado que va al campo?
En todos los espectáculos de España en los que hay que comprar entrada –cines, teatros, circos…- han disminuido su asistencia. Hacer un análisis de reducción espectadores sin tener en cuenta la crisis me parece una auténtica osadía. El fútbol español no va a ser menos y también se ha visto afectado. Muchos clubes han estudiado el asunto y han llegado a la conclusión de que se debe reducir el precio de las entradas. Con el actual sistema de explotación español no se pueden mantener unos altos ingresos audiovisuales y precios de las entradas como están ahora. Los clubes deberán ceder algo en esos precios para atraer el público a los terrenos de juego. Es la época de hacerlo y no creo que pase nada. En el producto fútbol toca bajar el precio del espectáculo en directo y ponerlo al nivel de Alemania, Italia o Francia.





En una Liga con numerosos procesos concursales en marcha, ¿cuántos de ellos lleva usted?
Eso es algo que tengo que aclarar. Alfredo Relaño ha publicado que he llevado 23 procesos concursales y en realidad llevo sólo tres: Valladolid, Rayo Vallecano y Xerez.

¿Usted lleva a jugadores o entrenadores de la Liga?
No es cierto. Yo, por un tema personal, intervine en la revisión de los contratos de Bernd Schuster en el Real Madrid. En cuanto a los jugadores, sólo intervine defendiendo a un amigo mío en un juzgado. El resto de mis intervenciones en el mundo del fútbol se refieren a aconsejar a agentes de jugadores que son clientes de este despacho. No llevo jugadores ni ofrezco entrenadores a clubes. Y si alguien dice que es así que lo demuestre, porque no es verdad.

¿Al ser usted vicepresidente 2º de la LFP no se beneficia de su posición para acceder a estos procesos?
Vamos a ver. Yo estoy en la Liga porque me eligen, no nos olvidemos. Yo me someto a unas elecciones cada dos temporadas y soy elegido por los clubes. No estoy impuesto y estoy en cargos institucionales, no ejecutivos. En cualquier momento que tenga que tomar una decisión que me cause alguna incompatibilidad con alguno de los clubes de los que sea abogado, yo no participaría en la votación.

¿Hay algo de verdad en la frase que dice que “Astiazarán no compra un bolígrafo sin el permiso de Tebas”?
No es cierta, claro. Una cosa es que uno tenga autoridad moral, porque no tengo ningún poder ejecutivo. Uno puede expresar sus ideas con plena libertad y que los clubes te apoyen y otra que yo imponga las decisiones. Yo expreso lo que pienso sobre el fútbol, el camino del fútbol, lo que hay que hacer y ya está. Hay veces que gano y otras que pierdo votaciones. En la gestión del día a día de la Liga no estoy.

Usted ha llegado a comentar alguna vez que se compran partidos, ¿es esto cierto?
Lo dije al final de la temporada pasada y no voy a rectificar. Ahí está la verdad real y la verdad jurídica. En la verdad real hemos visto y conocido amaños, otra cuestión es que se pueda demostrar la verdad jurídica. Tenemos muchos datos que no nos están sirviendo en el ámbito jurídico para condenar a los clubes y jugadores que participan. España no va a ser la monja del convento de Europa. En el resto de países hay condenas y sanciones y en España resulta que no hay ningún caso, y claro que los hay. Hace unos años salió en los medios el caso de Las Palmas –Rayo, que pactaron un empate de cara a las apuestas y otro el “Caso Brugal”, donde aparecieron unas cintas en las que se escuchaba al presidente del Hércules, Alberto Ortiz, comprar al portero del Córdoba. Sabemos que eso es verdad, otra cosa es que haya sido suficiente para condenarlos.

¿Desde la Liga no se puede hacer nada?
Es un problema de pruebas. Aquí la clave son intervenciones telefónicas y datos de cuentas corrientes para comprobar el delito. No hay otra. Yo he tenido jugadores sentados en este despacho reconociendo compra de partidos. Pero cuando les dices vamos al juzgado o a la Liga a contarlo, te dicen que no.





Usted también ha mencionado que las designaciones arbitrales deberían estar controladas por la LFP y no la Federación, ¿mantiene esta idea?
A mí lo que más me preocupa de este tema es cómo llegan los árbitros al fútbol profesional. Es decir, la formación y no la designación. Si tú pones unos controles adecuados llegarán los mejores a Segunda y Primera. Yo creo que no están los mejores. Los hay buenos, muy buenos y los hay muchos y muy malos.

¿Por qué se quedan los mejores por el camino?
Hay un proceso erróneo. Es una selección por federaciones territoriales. Teóricamente deben llegar los mejores de cada una, donde no hay un control del fútbol profesional. Pero luego ya sabemos lo que pasa. Tú puedes ser muy bueno, pero si criticas el poder establecido te quedas en Tercera. Están llegando los estómagos agradecidos de las territoriales correspondientes. Hay que ir al control conjunto de la Liga con las federaciones correspondientes para que aquellos árbitros que consideren que pueden hacer una crítica y sean buenos, no sean apartados del camino.

¿Qué opinión le merecen teorías como el “villarato”, en la que se dice que se beneficia al grande sobre el pequeño?
Si yo hubiera creído esto no hubiera seguido en el fútbol. Pensaría que en aquellos clubes en los que estoy, los estaría perjudicando. Se defiende y se dice que en aquellos clubes en los que esté, se les puede perjudicar. Yo no puedo creer en eso. A mí me sorprende que los medios que lo dicen no vayan corriendo a los juzgados, ya que sería muy grave que Villar, desde la Federación, manipule decisiones arbitrales. No creo en el ‘villarato’ y por eso sigo peleando en mi filosofía

Veo que usted no tiene problemas en criticar a la Federación…
Llevo doce años haciéndolo. Me he llegado a querellar con sus dirigentes en base a mi libertad y ser un hombre de fútbol. La gente tiene tanto miedo al ‘villarato’ y cree tanto en él que piensa que estar cerca de Javier Tebas le perjudica.

¿Qué opinión le merece la entrada de millonarios en los clubes de fútbol?
Si la entrada de capital es como en el caso de Carlos Slim, en la que soluciona problema de deuda del Oviedo, la veo positiva. Donde no lo veo bien es en un caso como el del Málaga, cuando se engordan los presupuestos con inversiones que superan los beneficios. Lo que hace es generar inflación. Lo que está pasando con los mecenas que ponen dinero por encima del que genera el club es que están poniendo en peligro el sector. En el caso del Málaga se han hecho unos presupuestos donde hay una diferencia de 80 millones entre lo previsto y lo generado. No soy partidario de los mecenas en el fútbol salvo que sea para cubrir un problema de deuda. Ni en España, ni en Europa. El fenómeno, con el Manchester City o el Paris Saint Germain como ejemplos, es muy perjudicial para el fútbol español. Resulta que un ricachón de turno, compra un club y se puede llevar a un Messi o a un Cristiano Ronaldo. No lo debe permitir la UEFA. Los clubes deben pagar con los ingresos que generan.

¿Pondría algún ejemplo de mejor y peor gestión de un club en España?
No me atrevería porque cada club tiene sus particularidades. Yo soy de los que piensa que casi todo el mundo lo hace lo mejor posible. Los clubes que descienden de categoría tienen un problemón por la diferencia de ingresos entre Primera y Segunda, que es abismal. Lo mismo los clubes que están mucho tiempo en Europa y luego no llegan. Mira el Deportivo, que ha estado cinco años seguidos en Champions y luego desparecen esos 20 millones de ingresos que llegaban. Y luego encima desciende.

¿Y los equipos que viven acorde a sus posibilidades no se sienten discriminados respecto a los endeudados?
Se pueden sentir discriminados, sí, pero hay que hacer una reflexión. No se pueden implantar todas las normas de golpe. Si el fútbol español viene con un problema económico desde hace diez años, ahora no se puede hacer que este año no se deba nada a Hacienda, que no se deba nada a los jugadores… porque entonces jugarían tres con 31 equipos nuevos. Se está cambiando el modelo, y de hecho, con un control más estricto, se está devolviendo más dinero a la Agencia Tributaria. Si lo hacemos de golpe, sería una catástrofe para muchas aficiones, clubes y ciudades.
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