20 de julio de 2019, 2:50:26
Opinion


Adiós Garoña y gracias

Adolfo Amorós Valderas


La Ley de Medidas Fiscales para la Sostenibilidad Energética, llevaría a la planta de Garoña a pérdidas económicas si se mantuviese su actividad a partir de enero.

La nueva legislación perjudica especialmente a la generación hidráulica y nuclear que son los sistemas que garantizan la seguridad de suministro y evitan importaciones energéticas y las emisiones de CO2.

Sólo motivos económicos propiciados por la nueva fiscalidad llevan al cierre de Garoña. Nuclenor por prudencia y responsabilidad decidió no presentar la solicitud de renovación del plazo hasta no conocer el alcance real de los impuestos previstos.

Hay 30.000 empleados de la industria nuclear que están muy preocupados por la situación que está creando la nueva ley del sector energético.

El incremento de impuestos supone un 27% sobre el coste medio de generación, lo que nos lleva al cierre de la planta.

Los efectos sobre la economía de la planta de Garoña son de 239 millones de Euros producidos en 2011.

Los trabajadores de Garoña y el público en general lamentan que estando la Planta en buen estado y con capacidad de producir electricidad de un modo fiable y seguro, termine así sus días.

No se cierra porque no sea rentable. El PP tiene la última palabra y es de su responsabilidad la decisión final.
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