23 de septiembre de 2019, 0:48:51
Deportes

LUGO Y MIRANDÉS DEBEN CONVERTIRSE EN S.A.D. PARA SEGUIR EN SEGUNDA


De socios a accionistas: La transformación de un club a Sociedad Anónima

Javier Nuez

Dos aficiones españolas viven con especial expectación la temporada de sus clubes. El estreno del C.D. Mirandés en Segunda División y el regreso del C.D. Lugo, tras su incursión en la temporada 92/93, pone los focos de atención más allá del terreno de juego. Ambos equipos, siguiendo la Ley del Deporte del año 1990, deben transformarse en Sociedades Anónimas Deportivas si quieren continuar en la categoría de plata.


El proceso de transformación en Sociedad Anónima es obligatorio para todas aquellas entidades que accedan a una categoría profesional, en este caso la Segunda División del fútbol español. Así pues, entidades como el C.D. Mirandés, controlada por sus socios desde su fundación en 1927, o el C.D. Lugo, desde 1953, deberán ceder al capital privado las riendas de la institución.

Emilio Abejón, de la Federación de Accionistas y Socios del Fútbol Español (FASFE), califica este tipo de procesos como ‘fallidos’. “Esta Ley se introdujo pensando que se facilitaría una gestión más responsable y eficiente de los clubes, pero veinte años después, salta a la vista que no es así”, señala. Para apoyar esta afirmación, apunta que la deuda de los clubes “se ha multiplicado por treinta”.

Abejón señala que desde las instituciones e está trabajando para cambiar la situación, como la redacción de una nueva Ley del Deporte, que se encuentra paralizada desde que en 2010 el Parlamento se la solicitara al Gobierno. En esta nueva ley se omitiría la obligación de convertirse en S.A.D. para participar en una liga profesional.

“La situación de Lugo y Mirandés es un tanto kafkiana”, comenta el representante de FASFE. “A dos clubes con una economía saneada se les obliga a dejar de ser de sus socios para convertirse en sociedades mercantiles”, completa.

Además, Abejón apunta a una tendencia que se ha visto en los últimos años en las conversiones a S.A.D. de otros clubes. “En los accionariados han dejado de entrar constructores para dar paso a intermediarios y representantes”, señala. “Esto supone una perversión de los clubes, creados para competir y que ahora se quedan en escaparates de jugadores”, resume.


“No nos queda otra alternativa”
El Club Deportivo Mirandés necesita 2.240.591,24 euros para convertirse en Sociedad Anónima Deportiva. Ángel Fernández de Aránguiz, vicepresidente, señala que la junta hará lo posible para que la transformación cambie al club lo menos posible.
Ángel Fernández de Aránguiz, vicepresidente del C.D. Mirandés. (Imagen cedida por el club).

“Queremos que aún como S.A.D., el club siga siendo de los socios”, señala. Para ello, Fernández comenta que el club ha tratado de incentivar a los interesados, ofreciendo bonificaciones en los abonos a los socios que adquieran paquetes de acciones. En los cálculos de la junta, apuntan a unos cuatro mil socios interesados de los casi cinco mil que forman la masa social del Mirandés.

“Es un sueño para Miranda de Ebro estar compitiendo como profesionales en Segunda División y para poder seguir disfrutando más años, no nos queda otra alternativa, por exigencia legal, que convertirnos en S.A.D.”, apunta el vicepresidente del C.D. Mirandés. “Yo, si tuviera la posibilidad de decir sí o no, continuaría como club”, apunta. “Pero como no tengo esa oportunidad, no me queda más remedio que adoptar el proceso”, culmina Fernández de Aránguiz.

En los próximos días, una junta extraordinaria decidirá si se continúa adelante con la conversión. En caso de aprobarla, el proceso de compra se abriría a finales de febrero/principios de marzo. Esta parte se dividirá en tres fases, de una duración de 30 días cada una. En la primera sólo podrán comprar acciones los socios y en la segunda, sólo los socios que ya hayan comprado. La tercera y última fase será de libre acceso. Si para entonces el capital requerido estuviera cubierto, el C.D. Mirandés formaría su primer consejo de administración en verano, una vez acabado el curso liguero.

Las excepciones de Athletic, Barcelona, Real Madrid y Osasuna
Cuando se aprobó la Ley del Deporte en 1990, cuatro clubes pudieron seguir manteniendo a los socios como dueños de las instituciones. El motivo por el que Athletic de Bilbao, Barcelona, Real Madrid y Osasuna se convirtieron en excepciones se encuentra en la disposición adicional número siete de dicha Ley.

En ella se refleja que los clubes que superaran en positivo una auditoría de los cinco años anteriores, entre otros requisitos, podían seguir siendo de los socios si sus asambleas así lo decidían. Esta cláusula sólo pudo ser usada en 1990, por lo que de ahí en adelante todos los clubes que llegaran a una categoría profesional debían convertirse en S.A.D., sin importar que sus cuentas ya estuvieran saneadas, como el caso de Mirandés y Lugo, ejemplos esta temporada.
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