8 de diciembre de 2021, 23:58:59
Nacional

pero no era un agente


Defensa admite que el hacker que pirateó 30.000 correos de Nóos trabajó para el CNI


El ministro de Defensa, Pedro Morenés, ha reconocido este martes que la empresa del espía informático que, según el diario El Mundo, pirateó 30.000 correos del Instituto Nóos, fue contratada hasta 2008 por el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), pero ha negado rotundamente que éste haya sido agente del mismo.


El ministro de Defensa, Pedro Morenés, ha explicado que "este señor no es agente ni ha sido nunca agente del CNI". En declaraciones a la Cadena Cope, antes de añadir que la empresa del espía informático fue contratada por este organismo de acuerdo a la Ley de Contratos del Estado para "temas de software y conocimientos de informática", ha destacado que desde 2008 "ya no trabaja con el CNI, se acabó su contrato y el CNI aprendió las técnicas que este señor sabía".

El Mundo afirma este martes que el "hacker" argentino Matías Bevilacqua, socio y director tecnológico de la empresa CF Labs, pirateó 30.000 correos electrónicos del servidor informático del bufete Medina Tejeiro, desde el que, según este diario, se gestionaba el Instituto Nóos.

El diario añade que la Policía confiscó en la empresa de Bevilacqua -que fue detenido el 7 de mayo de 2012 en el marco de la operación Pitiusa- un "pen drive" que contenía íntegro el servidor informático del bufete Medina Tejeiro, un despacho de asesoría fiscal propiedad de la familia política de Diego Torres, el socio de Iñaki Urdangarín en Nóos.

Camps y Barberá
Por otra parte, Iñaki Urdangarin admitió en su segunda declaración en los juzgados de Palma el pasado 23 de febrero que los trabajos del Instituto Nóos para preparar la primera edición de la cumbre Valencia Summit comenzaron antes de que la entidad firmara el convenio en 2004 con la Generalitat para organizar dicho evento.

Urdangarin explicó ante el juez José Castro y el fiscal anticorrupción Pedro Horrach que se reunió junto a su exsocio Diego Torres para proponer esta cumbre al entonces presidente de la Generalitat, Francisco Camps, y con la alcaldesa de Valencia, Rita Barberà, pero negó que dicha reunión fuera en el Palacio de la Zarzuela, según la transcripción de la declaración.

Las reuniones tuvieron lugar en Valencia y no en Zarzuela como había declarado inicialmente Torres ante el juez, según el duque de Palma, que no precisó el lugar donde fueron y señaló que pudo ser en la Alcaldía, en el despacho de Camps o durante una comida. Urdangarin dijo desconocer si la Generalitat o el Ayuntamiento de Valencia "daban las cosas a través de comidas", como le preguntó el juez.
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