10 de diciembre de 2019, 22:37:19
Opinion


No hay ley en Venezuela



El presidente de la Asamblea Nacional venezolana, daba un paso atrás y reconocía a Nicolás Maduro como presidente interino del país “para perpetuar el legado de Hugo Chávez”. En puridad, era el propio Cabello quien tenía que haberse hecho cargo de la presidencia provisional. El artículo 233 de la Carta Magna bolivariana que impide que el vicepresidente, los ministros o gobernadores puedan postularse a cargos de elección popular en el ejercicio de sus funciones, por lo que la designación de Maduro es, a todas luces, inconstitucional.

Una vez más, queda patente el descrédito de las instituciones chavistas, ya que dicha ilegalidad fue avalada por el Tribunal Supremo de Justicia, sin razonamiento jurídico alguno de peso. Hasta ahora, Chávez hacía y deshacía a su antojo, ya que el mesianismo que había en torno suyo actuaba como baluarte. Pero sin él, ya no hay -al menos, de momento- personalismos que valgan. La seguridad jurídica en la Venezuela chavista sigue brillando por su ausencia, con todo lo que ello conlleva. Así las cosas, es más que comprensible el temor de la oposición a que vuelvan a repetirse las irregularidades e intimidaciones de otras ocasiones, con el amparo de los tres poderes del estado. Ahora que no está Chávez, el chavismo es aún menos fiable de lo que ya era.
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