19 de noviembre de 2019, 22:09:30
Opinion


Nuevo desafío de Corea del Norte



Este pasado fin de semana, el régimen norcoreano volvía a amenazar a Estados Unidos y Corea del Sur con un “ataque nuclear preventivo”. En condiciones normales, dicha amenaza no pasaría de ser una más de las bravatas lanzadas por Pyongyang en lo que constituye una dialéctica tan habitual como belicosa hasta el extremo. En esta ocasión, sin embargo, las circunstancias son algo diferentes.

Recientemente, Corea del Norte llevó a cabo una prueba nuclear con éxito, por otra parte-, lo que le valió la imposición de sanciones por parte de Naciones Unidas. La propia embajadora norteamericana en este organismo, Susan Rice, se ha referido a ellas como “el paquete de sanciones más duro que jamás haya impuesto la ONU”. Eso explicaría la reacción desesperada de un régimen inviable cuyos dirigentes parecen empeñados en una huida hacia adelante sin más rumbo que la confrontación.

China único aliado del régimen norcoreano, también votó a favor de las sanciones. Esta postura supone un cambio radical con respecto a anteriores situaciones, en las que Pekín era el único aliado de Pyongyang. Su líder, Kim Jong-un, debe sopesar muy bien las próximas decisiones. Por más que posea un poderío militar considerable, tiene una población civil en situación cada vez más precaria. Y la solución a ese problema no pasa por un ataque nuclear. O China hace valer su influencia y reconviene a Pyongyang o podríamos estar ante una crisis de proporciones desconocidas.
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