20 de octubre de 2020, 10:49:23
Sociedad

Genios del trinque, de Pablo molina


"Aquí todo el mundo trinca, pero los únicos beneficiados son los políticos"


Cuando en las portadas de los periódicos cuatro de cada cinco noticias son de corrupción y cuando en los últimos barómetros del CIS la clase política aparece como uno de los principales problemas de los españoles, aparece Genios del trinque, una novela que nos cuenta cómo se fraguan estos casos desde los inicios de ese invento que son las comunidades autónomas.


El escritor y periodista Pablo Molina acaba de presentar Genios del trinque (LibrosLibres), la primera novela que mete el dedo en el ojo a los políticos y funcionarios que, con responsabilidades de gestionar lo público, se aprovechan de sus cargos para “trincar”. Irónica y con mucho sentido del humor, el autor hace una fotografía del cúmulo de “despropósitos” que ha supuesto para España las comunidades autónomas.

Molina no tiene ninguna esperanza de despertar conciencias con esta novela, pero sí espera que, después de pasar un buen rato, de reírse y soltar alguna carcajada, que es su principal objetivo, algún lector se dé cuenta de que “este invento este no tiene mucho recorrido”.

Pablo Molina ha explicado a EL IMPARCIAL algunas de las claves de un libro muy acorde con la situación que vive España en unos momentos en los que la corrupción y la clase política están en boca de todos:

¿Has recibido alguna subvención para escribir este libro?
No, de hecho ni siquiera lo solicité, pero porque no hay convocatorias para esto. Ahora que si encuentro a alguien interesado en hacer la película sí que podríamos ponernos de acuerdo y trincar una pasta del Ministerio de Cultura.

Pues te has adelantado seis preguntas en mi guión, porque te iba a preguntar si veías factible una adaptación al cine o, visto lo que puede dar de sí el tema de la corrupción y trinques varios, crees más interesante económicamente una serie por capítulos…
Pues efectivamente podía tener 100 capítulos lo que pasa es que la temática, desde el punto de vista del que está escrito, no es muy popular entre la gente que se dedica al cine o la televisión en España. Tienen otra perspectiva, todavía están con la Guerra Civil, intentando ganar la guerra que perdieron. Pero sí, a tenor de cómo se comportan los políticos de los últimos 30 años hay material ahí para hacer un serial televisivo como estos mejicanos de 600 o 700 capítulos.

Pero una película bien divertida sobre la corrupción…
Lo que es una pena es que Berlanga no esté ya entre nosotros porque últimamente, la actualidad española es muy ‘berlangiana’. Da para una película de éxito glosando todas las barbaridades a las que estamos asistiendo en los últimos tiempos. Pero aquí, los cineastas españoles, cuando se ponen a hablar de política les sale ‘Los lunes al sol’ y todo este tipo de temas de carácter socialista. No dan más de sí.

¿Qué querías contar con genios del trinque? ¿Cuál es tu objetivo con este libro?
Yo lo que quiero es explicar con ejemplos prácticos, con la vivencia de una persona que estuvo desde el principio de las comunidades autónomas, que esto es un invento absurdo que solamente ha servido para derrochar dinero y que, además, desde el sectarismo propio de la izquierda cuando está desatada, cuando tiene todo el poder, como ocurrió en los años 80 aquí en España, provoca todo este tipo de injusticias y todo este tipo de trinques absolutamente disparatados.

Facilitado todo precisamente por el invento autonómico, que hacía que los políticos que llegaban al poder en aquella época, todos socialistas, tuvieran muchísimo dinero a su disposición y ninguna responsabilidad que ejercer. Con lo cual, el escándalo estaba servido. Y de aquellos polvos, por utilizar la frase hecha, estos lodos.

¿Esperas despertar alguna conciencia con este libro?
No, no, seguro que no. Para el español medio el trinque está muy mal, pero sobretodo el trinque de los demás. Me refiero a las subvenciones, las ayudas, esto de vivir de que el Estado nos financie nuestras cosas, nuestras necesidades o menos necesidades. Aquí todo el mundo critica las subvenciones que reciben los demás. En cambio, están muy de acuerdo con seguir trincando su parte. El que tiene un niño que juega al fútbol está a favor de las subvenciones a los clubes de fútbol infantil y el que tiene una ONG quiere que las subvenciones sigan creciendo. Y no, no tengo ninguna esperanza de despertar ninguna conciencia… simplemente habrá alguno que lo leerá y, después de pasar un buen rato, de reírse y soltar alguna carcajada, que es mi principal objetivo, se dé cuenta de que el invento este no tiene mucho recorrido.

¿Llevamos todos un corrupto dentro?
Lo que pasa es que el sistema está montado para corrompernos. La misión de los políticos es corromper a las capas más amplias de la sociedad porque en función de ese grado de corrupción luego les votan. Corrupción con dinero público. ¿Qué es lo que hace un político cuando se va a presentar a las elecciones, en qué consisten sus promesas? Pues en decir que va a repartir mucho dinero. Lo que la gente no se para a pensar es que ese dinero sale de su bolsillo propio y del bolsillo del vecino de al lado.

Con lo cual, aquí, al final, todo el mundo trinca de todo el mundo, pero finalmente los únicos beneficiados son los políticos. Desde este punto de vista, también estamos todos corrompidos porque el sistema conduce a eso.

¿Qué es trincar? Y algunas clases de trinque…
Trincar es quedarte con dinero que no es tuyo. Hay dos clases de trinque: el ilegal, el que todavía está perseguido por la ley, como es el caso de un político o alguien con responsabilidades públicas que se queda con dinero público de mil maneras imaginativas que los políticos se han inventado, y está el trinque legal, que es la subvención, la ayuda, el subsidio, etc…

¿En qué categoría estaría el, sin trincar, buscarse el enchufe para no trabajar o trabajar lo menos posible?
Al fin y al cabo es otro trinque, lo que pasa es que a través de un contrato que uno ha firmado o ha recibido sin estar facultado para ello. En este sentido, a los socialistas hay que reconocerles, sobre todo en Andalucía, donde todavía siguen gobernando, que de eso han hecho un arte. Eso de que uno de cada tres andaluces o extremeños viva de la Junta es todo un éxito en este tipo de trinques contractuales, laborales o ficticios.

¿Tiene color político la corrupción?
No. Aquí trinca todo el mundo, aunque es justo reconocer que el socialismo español dejó entre finales de los 80 y mediados de los 90 el listón altísimo. Yo creo que no se va a poder volver a superar. De hecho, en Andalucía, después de 30 años, siguen haciendo escándalos monumentales como el de los ERE y meter en la administración pública a 30.000 enchufados. Eso no está al alcance de muchos partidos.

Pero en general, sí es verdad que en todos hay cierta propensión a estos dos tipos de trinque. Los socialistas más al ilegal, es decir, a la cosa bruta de trincar dinero de las arcas públicas, y los populares y el resto de fuerzas públicas van más por los otros tipos de trinques con corruptelas que al final nos hacen a todos menos libres y más pobres.

¿Cuál es tu caso de corrupción favorito ahora mismo?
Estoy fascinado con Corinna. No afirmo que sea un caso de corrupción, eso lo tendrán que determinar los tribunales, pero en cuanto al trinque, legal o ilegal, dejémoslo también ahí entre paréntesis, estoy fascinado. Eso de que tengamos una ‘matahari’ trincando comisiones en todo tipo de contratos que afectan incluso a la seguridad nacional me parece lo más elaborado que en materia de trinque hemos dado los españoles en los últimos tiempos.

Lo de Bárcenas es más obsceno, es más bruto. Eso de tener un pastón que no se sabe de dónde ha llegado me parece un tanto más cutre, pero lo de Corinna, repito, me tiene fascinado.

¿Cómo me resumes el libro sin desvelar lo importante de la trama final?
Es la historia de un funcionario que llega a la comunidad autónoma de su región en el inicio del invento autonómico en los primeros años y que asiste en primera mano a todos los enjuagues, a todos los trinques que se pusieron en marcha en ese momento. Al final se da cuenta de qué es lo que pasa con las comunidades autónomas y de cuál es el mal que realmente existe en este invento autonómico, que es lo que se explica al lector. Es la historia de un funcionario que de pronto se da de bruces con la realidad de un invento autonómico que es un despropósito por sí mismo.

¿Crees que la sociedad está muy cansada de los funcionarios y de los políticos y que, precisamente por este hastío, lo mejor es reírse?
Si, sin duda, porque la gente lo está pasando muy mal y con todas estas corrupciones y despilfarros está muy sensibilizada. Por eso, hacer una diatriba monumental contra toda esa tropa serviría para que la gente que se leyera el libro se enfadara todavía más y la idea no es provocar una úlcera sino al contrario, tratar con cierta ironía y sentido del humor el asunto y esperar a que todo esto escampe y ver si vienen tiempos mejores y todos podemos seguir riéndonos de otras cosas menos dolorosas.

Para terminar, ¿crees que los caso de corrupción, de trinque, darán paso a una mayor transparencia de la política española para que después redunde en un mejor funcionamiento de todo?
No, yo soy muy pesimista. Ahora la gente lo está pasando muy mal y hay mucha sensibilización y los políticos prometen, juran por lo más sagrado que no van a volver a trincar y que van a poner en marcha controles para que esto no vuelva a suceder, pero yo estoy absolutamente seguro, no se puede ser ingenuo, de que en cuanto la situación escampe y vuelva a haber dinero y la economía vuelva a funcionar más o menos bien seguirán pasando todo este tipo de cosas.

Lo que pasa es que nos enteraremos menos y cuando nos enteremos estas noticias tendrán menos relevancia que ahora mismo con la crisis que estamos pasando. En cuanto todo esto pase, volverá todo el mundo por sus fueros.
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