20 de agosto de 2019, 22:44:46
Nacional

POR LIBRE


El "corralito" amenaza a España por primavera



Hay una máxima oriental que viene a decir, que aunque se arranquen todas las flores, nadie parará la primavera. Y ya comienza la época del año en que la tierra resurge de su letargo, los árboles se pueblan de hojas y las flores estallan en mil colores. La vida parece empezar de nuevo. Ya nada será igual.

Y en este puentecillo que nos ha concedido la Comunidad de Madrid, los muchos madrileños que han salido al campo o los que se han paseado por los parques de la ciudad lo han podido comprobar. Los capullos brotan por doquier. La Naturaleza obra el milagro de cada año.

Y aunque nadie parará la primavera, tampoco nadie parará a los capullos de los políticos que brotan aquí o allá. La siniestra troika europea, la que maneja nuestra vida y nuestro dinero, ha decidido que los chipriotas pierdan un 10 por ciento de sus ahorros. El llamado “corralito”. Esto es; que se esfume ese dinero para pagar los 10.000 millones de euros que la UE generosamente les va a dejar, con sus correspondientes intereses, y así rescatar al país de la aguda crisis económica que padece. Como toda Europa, como medio mundo.

Pero ocurre que el castigo que sufrirán los chipriotas es ajeno a ellos. La isla euroasiática, ocupada en buena parte por Turquía, se ha convertido en un paraíso fiscal, donde, sobre todo, la mafia rusa oculta sus millones obtenidos de chantajes, extorsiones y malabarismos criminales. Se calcula que 25.000 millones de euros, la mitad de los depósitos bancarios, pertenecen a esa mafia, que oculta y blanquea así su dinero. Una patada a los rusos en el culo de los chipriotas.

La paradoja consiste en que, mientras los Bancos acumulan en sus cajas fuertes un dinero que supera el 60 o el 70 por ciento del PIB de la nación, los ciudadanos se encuentran en la ruina. Y con la decisión de los hombres de negro, todavía perderán ese 10 por ciento de sus ahorros. Es el castigo de Merkel, la dama de hierro de Europa, por haberse convertido en un paraíso fiscal.

¿Pero son los chipriotas los culpables del desaguisado? En todo caso, la responsabilidad será de los banqueros y de la clase política que han permitido el desmán de acoger el dinero sucio para obtener pingües beneficios, que los ciudadanos no disfrutarán. Más bien, al contrario. Pero las condiciones de la UE son tan leoninas que el Parlamento chipriota ha votado que rechaza el rescate. Habrá que ver qué pasa. Habrá que ver si el país euroasiático es expulsado del euro o Bruselas se echa atrás en la dureza de sus exigencias.

En España ya hay más de uno que se teme lo peor y que otea en el horizonte un “corralito” que chupe los ahorros de los ciudadanos para pagar las barrabasadas de los políticos y los caprichos de la Unión Europea, que nos chulea más que los nacionalistas. Nadie piensa que esto pueda ocurrir. Rajoy y De Guindos, ingenuos ellos, ya se han lanzado a proclamar que España no es Chipre, que en ningún caso nos afectará el temible corralito y que no es necesario acudir al rescate. Sería inaudito, es verdad, pero, cualquiera se fía. Y menos de Merkel y de sus secuaces.

Nadie parará la primavera, pero los capullos no sólo brotan en las flores. Yo, por si acaso, voy a poner mis deudas a buen recaudo. Que se quede Merkel con ellas. Que me rescate.
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