19 de febrero de 2019, 20:59:34
Opinion


Pachi López se arrima a Bildu



Por méritos propios o ajenos, la izquierda abertzale ha hecho siempre gala de un dominio fuera de lo común para marcar la agenda política. En esta ocasión dichos méritos son ajenos. Hay que atribuírselos a Pachi López, quien ha vuelto a dar alas al entorno etarra afirmando que “España debería hacer ya una política penitenciaria diferente y dejarse de ingenierías jurídicas”. Lamentablemente, un nutrido sector del PSE suele incurrir en el mismo error que sus correligionarios catalanes y cada cierto tiempo sucumbe a la tentación de arrimarse al nacionalismo. Con el agravante, en este caso, que implica posicionarse frente al Gobierno y del lado de los proetarras.

De haber mantenido una postura más sensata, posiblemente Pachi López no habría tenido el descalabro electoral que tuvo, y que se saldó con la vuelta del PNV a Ajuria Enea. Sus complejos, junto a su tibieza con el nacionalismo -unida a la mediocridad del PP vasco- coadyuvaron a que el brazo político de ETA esté hoy en las instituciones. Y en lugar de combatirlo, parece empeñado en tenderle puentes. Sus declaraciones sobre los terroristas presos, la doctrina Parot y la política penitenciaria son más propias de un batzoki -cuando no de una herriko taberna- que de una Casa del Pueblo. Por muchos frentes que tenga, Rubalcaba debería de reconvenir al que muchos ven como su alternativa.
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