18 de noviembre de 2019, 12:41:17

Crítica de arte


El trazo español en el British Museum. Dibujos del Renacimiento a Goya

Elena Viñas

Una selección de 71 obras procedentes de la colección de dibujo español que atesora el Museo Británico puede verse en el Museo del Prado en una exposición hasta el 16 de junio. El manejo del lápiz negro, la aguada y la sanguina de artistas del Renacimiento hasta Goya queda puesto de manifiesto en esta muestra, que pretende dejar constancia de la indudable utilidad que tuvo el dibujo para los trabajos pictóricos de creadores como Zurbarán, Murillo, Cano, Ribera o Goya.


En un recorrido cronológico planteado desde el Renacimiento hasta Goya, el Museo del Prado. expone hasta el 16 de junio una selección de 71 obras procedentes de la colección de dibujo español del Museo Británico. Han sido reunidos trabajos de figuras tan destacadas como Zurbarán, Murillo, Alonso Cano, Ribera o el propio Goya. No falta tampoco un dibujo atribuido a Velázquez titulado Apuntes de caballo en corveta y jinete (1630-40).

La exposición arranca con el periodo que va de 1550 y 1600 y con Castilla como centro neurálgico de la producción artística de la época. En concreto, auspiciada por el interés de Felipe II por el arte. Un momento en el que fue habitual la presencia de artistas italianos en España, quienes dieron buena cuenta de los avances logrados en aquel país y de los que se dejaron imbuir los artistas que comenzaban a abrirse paso en España. En este espacio, el visitante se encuentra ante piezas como Estudio para la decoración de la biblioteca de El Escorial, de 1588-1592, de Pellegrino Tibaldi, en la que como apunte curioso conviene prestar atención a las anotaciones de Juan de Herrera, arquitecto de El Escorial, así como con La asunción de la Virgen, de 1555-1561, de Alonso Berruguete, y con Cabeza de monje, de 1635-1655, atribuido a Zurbarán y uno de los dibujos expuestas que mejor demuestran el manejo logrado por los artistas del siglo XVI y XVII para imprimir espiritualidad y profundidad psicológica a sus creaciones gracias a un manejo excelso de las sombras, en este caso sobre el rostro del monje.

Un segundo espacio está dedicado a Madrid entre 1600 y 1700, etapa en la que el dibujo logró consolidarse en España con ejemplos como las obras de Vicente Carducho o Eugenio Cajés. Es en este ámbito en el que el visitante se topa por primera vez con la sanguina, técnica de dibujo utilizada en primer término como preparación del fresco pero que a finales del siglo XIV fue usada también para dibujar sobre papel. Es el caso de San Jerónimo en el desierto, de 1640-1645, de Antonio de Pereda y Salgado, y de El descanso en la huida a Egipto, de Francisco Camilo.

Sevilla, Granada y Córdoba representaron entre 1550 y 1700 tres focos artísticos de referencia. A estas ciudades y a este periodo está dedicado el tercer espacio de la muestra, en el que destacan dibujos como Estudio de desnudo masculino sentado, de 1640-1645, del círculo de Herrera el Viejo, en el que la técnica del rayado utilizada concuerda con el estilo que también presenta San Miguel Arcángel, de 1655-1660, de Murillo, quien también hace uso de la sanguina en San Francisco de Padua, en concreto en manos y cara. De esta etapa también conviene nombrar La Asunción de la Virgen, de 1661-1662, de Alonso Cano.

José de Ribera merece especial atención por la calidad de sus dibujos. Tal es el caso de El martirio de San Bartolomé, de 1624, aguafuerte en el que Ribera da cuenta de su virtuosismo al hacer uso del escorzo para dotar de mayor profundidad a la escena, al tiempo que ahonda en la expresividad mediante el dominio de la gestualidad de los rostros de los representados. Su destreza también queda patente en la sanguina Santo atado a un árbol, así como en Cristo golpeado por un sayón, de cuidadoso modelado.

La llegada a España a mediados del siglo XVIII de artistas como Giaquinto y Mengs revolucionó la forma de concebir la pintura. También lo hizo la creación de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid, institución de la que profesor Goya, artista a quien el Prado dedica el último espacio de la exposición. Por linaje de hebreos, incluida en su serie sobre la Inquisición y los abusos del poder judicial, Don Quijote acosado por monstruos, de corte caricaturesco, Locos, de su serie dedicada a seres marginales, y los retratos a sanguina de Pedro Roldán y del primer duque de Wellington son algunos de sus dibujos reunidos.

Información sobre la exposición:

Lugar: Museo del Prado.

Fechas: del 20 de marzo al 16 de junio.

Horarios: de lunes a sábado de 10:00 a 20:00 horas / domingos y festivos de 10:00 a 19:00 horas.

Entrada: tarifa única de entrada al museo: 14 euros. Más información sobre el precio de la entrada.
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