8 de diciembre de 2019, 15:25:48
Nacional

clausura del Seminario de la Fundación Libertad ‘América Latina: Desafíos y Oportunidades’


"Los españoles trabajamos por superar lo que dejó un Gobierno de izquierda. Y lo conseguiremos"


El expresidente del Gobierno y presidente de la Fundación FAES, José María Aznar, ha afirmado en la clausura del Seminario Internacional ‘América Latina: Desafíos y Oportunidades’, organizado por la Fundación Libertad en Rosario (Argentina) con motivo de su XXV Aniversario, que “debemos presentarnos abiertamente como lo que somos: defensores de la libertad, de la democracia y del progreso real de las sociedades”.


Para Aznar, “esa tríada que forman la libertad, la democracia y el crecimiento económico es la mejor prueba de que las viejas ideologías que pretendían forzarnos a escoger entre libertad y prosperidad y que jugaban con la democracia a su capricho son falsas. No hay oposición entre libertad y prosperidad. No hay oposición entre justicia social y seguridad jurídica. No hay oposición entre el desarrollo del bienestar y el respeto a la ley”.



“Lo que hay es justo lo contrario”, ha asegurado Aznar, para quien “es la normalidad institucional, el respeto a las normas y la defensa de la democracia lo que hace posible el crecimiento económico, la expansión de las clases medias, el desarrollo del Estado de bienestar y la vigencia de los derechos de todos”.





En su discurso en Rosario, el expresidente del Gobierno ha celebrado que “hay un crecimiento económico sostenido y generalizado en América Latina; se han producido transiciones ordenadas que han dado fuerza a las grandes políticas; hay un nuevo papel internacional para la región. Hay muchas historias de éxito que contar y que exhibir”. “Y quienes no las pueden contar son precisamente quienes han elegido los viejos caminos y las viejas políticas”, ha añadido.



“El populismo, la gran amenaza actual a la libertad, transforma la democracia en otra cosa de apariencia externa semejante, pero de contenido completamente distinto. Convierte la democracia en una cáscara vacía”, ha asegurado Aznar, que ha afirmado que “se conserva la apariencia de una elección democrática, pero se olvida que además se han de respetar las normas, que debe preservarse el pluralismo, que no se puede amenazar a los medios, que los jueces tienen que ser independientes…”. Y ha insistido en que “el populismo lamina las clases medias, y al hacerlo pone en riesgo la democracia y el Estado de bienestar. Pone en riesgo la libertad”.



Aznar también ha señalado que “en ocasiones las buenas noticias que llegan desde América Latina se han debido a que una cierta izquierda ha decidido copiar nuestras ideas y nuestras propuestas”. En este sentido, ha pedido “perder el miedo a decir lo que pensamos y a hacer lo que creemos; no dejarnos adelantar por la copia cuando somos el original, y ofrecer más y mejor progreso a nuestras sociedades que el que podrán ofrecer nunca quienes nos imitan”. “Debemos presentarnos abiertamente como lo que somos: defensores de la libertad, de la democracia y del progreso real de las sociedades”, ha asegurado.



Aznar ha dicho, no obstante, que “nada garantiza que la izquierda no vaya a volver por donde solía”. “En España sabemos bien lo que eso significa. Los españoles estamos trabajando duramente por superar las consecuencias económicas, políticas y sociales que dejó un Gobierno de izquierda. Y lo conseguiremos. España está, y va a seguir estando”, ha apostillado.



En su discurso Aznar ha llamado a “defender no sólo la teoría de la libertad, sino su realidad”. “La realidad de la libertad produce la realidad del progreso”, ha dicho, y ha subrayado que “la libertad es lo que da sentido y medida a la democracia; es lo que las instituciones deben preservar y promover; es el vínculo más importante que debemos fortalecer entre Europa y América Latina”. "Europa necesita hoy del ejemplo de América Latina, de su experiencia de libertad, de democracia y de progreso”, ha asegurado asimismo.



En palabras del presidente de FAES, “es un proceso similar al que España vivió hace ya algunas décadas. Entonces nos sentimos orgullosos de poder ofrecer el ejemplo de nuestra transición política, de nuestra apertura económica, de nuestra modernización social. Hoy nos sentimos orgullosos de poder tomar ejemplo de América Latina”. “En ese cambio social histórico que va consolidándose en la región, el papel de las empresas españolas en la modernización de la economía, las infraestructuras o las telecomunicaciones, clave en el desarrollo social, es muy importante”, ha manifestado también.
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