15 de noviembre de 2019, 18:59:55
Economía

Krugman clama contra la Fed y el Gobierno Obama por creer que no hacen lo suficiente


¿Harto de la austeridad de Bruselas? Los estímulos tampoco dan resultado en EEUU



El recorte del gasto que ha emprendido el Gobierno de Mariano Rajoy no tiene precedentes en la historia de España. A pesar de las sucesivas prórrogas concedidas por las autoridades económicas de la Unión Europea, el plan es reducir el déficit desde los 90.000 millones de euros hasta los 15.000 en apenas un lustro –la idea original era hacerlo en cuatro años-. Todo ello en un contexto de recesión económica y, por tanto, de menores ingresos en las arcas públicas. El resultado de este plan de reequilibrio de las cuentas públicas está resultando discreto. Si bien, se consiguió reducir el déficit hasta el 7,6%, Eurostat corrigió esas cuentas del Ministerio de Hacienda y alzó el desequilibrio hasta el 8%. Por si fuera poco, el déficit público aumentó un 35,4% en enero de este año, un salto que hace pensar a algunos observadores que en realidad se ha dejado parte del gasto de 2012 para 2013 en un intento de cumplir con los requerimientos de Bruselas.

La hazaña que pedían las autoridades de Bruselas dentro de su protocolo para recuadrar la desvencijada macroeconomía del euro, por tanto, está dando unos resultados discretos por el momento, pero no parece que esto haga reflexionar a la Comisión Europea sobre la imposibilidad de atajar de raíz el déficit público en un contexto de recesión. En las recomendaciones de las autoridades europeas para España figuran nuevos llamamientos a subir los impuestos, a retrasar la jubilación, a disminuir el gasto público. En una palabra, a realizar más recortes.

Hasta ahora, el principal reproche de la oposición al Gobierno de Rajoy y a las autoridades europeas ha sido la falta de medidas de estímulo a la economía, a la manera de las que realiza la Reserva Federal en EEUU. Incluso el propio Rajoy se ha apuntado a esta tendencia y esta misma semana ha exigido al Banco Central Europeo estímulos monetarios.

Pero al otro lado del Atlántico, la mayor economía del mundo está aplicando políticas nada ortodoxas para ‘dopar’ a la economía estadounidense. Que no están dando el resultado esperado.

El economista keynesiano Paul Krugman, Premio Nobel de Economía, parece imitar los mensajes de Bruselas desde su columna en el New York Times, pero en sentido contrario. La Reserva Federal ha multiplicado por tres la masa monetaria de los dólares, es decir, que hay el triple de dólares ahora que antes de la crisis económica. Pero el Nobel cree que aún no es suficiente: “El paro, y no la fabricación excesiva de moneda, es lo que nos aqueja ahora; y la política debería estar haciendo más, no menos”, escribía en su columna este mismo domingo.

Se trata de otro ejemplo de cómo la situación económica está rebasando todas las expectativas y previsiones de todos los organismos y autoridades económicas, así como de los vaticinios de los analistas. A pesar de que las políticas económicas son inéditas en uno y otro sentido, parece que se impone la doctrina del ‘nunca es suficiente’.
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