15 de diciembre de 2019, 12:50:59
Nacional

crónica política


Lo que faltaba, policías acusados de colaborar con ETA



Un chivatazo que se produjo justo cuando el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero se encontraba en pleno proceso negociador con la banda ETA. La Fiscalía ha pedido este viernes para el que fuera responsable de la Policía en el País Vasco cinco años de prisión por colaboración con banda armada y otros dos por el delito de revelación de secretos. Para el inspector jefe José María Ballesteros, reclama también cinco años de cárcel por colaboración con ETA y un año y medio por revelación de secretos. Además, propone que los dos funcionarios sean condenados a once años de inhabilitación absoluta y una multa de 27.000 euros para Pamies y de 21.600 para Ballesteros.

Analistas políticos consultados por este diario destacan “la barbaridad que supuso el proceso de negociación que Zapatero entabló con ETA, que sólo llevó a la voladura de un aparcamiento de la terminal 4 del aeropuerto de Barajas provocando la muerte de dos ciudadanos ecuatorianos y con dos policías acusados de colaboración con los terroristas, precisamente dos funcionarios que durante su vida profesional se habían destacado en la lucha contra la organización criminal”. Y “lo más sorprende”, señalan las mismas fuentes, “es que responsabilidades políticas de este chivatazo, ninguna. Habrá que ver qué dice ahora quien era entonces ministro del Interior, el actual secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, porque de lo que no cabe prácticamente ninguna duda es de que si Pamies y Ballesteros dieron ese chivatazo lo hicieran por iniciativa propia”.

Es más, se preguntan los mismos medios, “ por qué quien era en ese momento director general de la Policía, Víctor García Hidalgo, se ha ido de rositas en este asunto, cuando también estuvo en el punto de mira de la Justicia, y al final son dos policías los que se van a comer este marrón”.

Mientras tanto, los practicantes del escrache, siguen a lo suyo. Este viernes le ha tocado el turno al ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, que ha visto como el portal de su domicilio era empapelado con pegatina contra la ley hipotecaria, después de que los activistas antidesahucios hayan logrado burlar a la Policía con una maniobra de distracción. Mientras los agentes contenían a trescientos metros de la vivienda del ministro a un numeroso grupo de miembros de estas plataformas, otros han aprovechado “para colarse por la puerta de atrás” y llegar hasta la vivienda del responsable de Hacienda del Gobierno de Mariano Rajoy, “y dejarle el portal decorado como un cromo”.

Fuentes del PP señalan que “mientras de una vez por todas las actuaciones de estas plataformas no tengan el rechazo absoluto por parte del PSOE y de IU, no van a acabar. Y nunca lo van a tener, porque es una forma fácil y sencilla de desgastar al Gobierno. Es muy fácil esconderse detrás de movilizaciones ciudadanas sin hacer frente a las responsabilidades propias, porque el drama de los desahucios empezó con el Gobierno de Zapatero, pero claro, ahora no, los socialistas no se acuerdan que fue con ellos con quien se empezó a echar a la gente de sus casas”.
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