20 de septiembre de 2019, 3:07:26
América

Yoani Sánchez:


“Si no me dejaran entrar en Cuba, sería la única balsera en dirección a la isla”


La bloguera cubana, Yoani Sánchez, se encuentra de paso por Madrid en el marco de su gira internacional para hablar de su experiencia como “ciberopositora” del régimen de los hermanos Castro en un país sin acceso libre a Internet. La laureada autora de “Generación Y”, compartió tanto experiencias de vida como pasiones, en un coloquio organizado por la Asociación de Iberoamericanos por la Libertad en la Casa de América, que contó un moderador de excepción: el Nobel de literatura 2011, Mario Vargas Llosa.


El dolor de cabeza del régimen de Raúl y Fidel Castro es una menuda mujer de 1,62 metros de estatura, de rostro aniñado y larga cabellera, a la que difícilmente podríamos imaginar como la madre de un adolescente de 18 años. Yoani Sánchez, la mercenaria del ciberespacio cubano, sorprendió a más de uno de los que nos encontrábamos este lunes en la Casa de América. “Me la imaginaba más alta”, “qué joven es”, fueron algunos de los comentarios que asomaron algunos de los deslumbrados asistentes al coloquio “Conversaciones en Libertad”, organizado por la Asociación de Iberoamericanos por la Libertad.

Hasta el anfitrión del encuentro y Nobel de literatura 2011, Mario Vargas Llosa, cuya sola presencia infunde respeto, no pudo evitar rendirse a lo que define como “la elegancia de espíritu” de la laureada autora de ‘Generación Y’, quién se encuentra de paso por Madrid para compartir su experiencia y sus pasiones como “ciberopositora” en un país sin libre acceso a la red.

Desde hace seis años esta filóloga cubana ha puesto de cabeza a las autoridades de castristas, con un blog que ha cruzado fronteras para filtrar la otra cara de la isla; aquella que el régimen intenta por todos los medios ocultar, pero que gracias a una nueva generación de ingeniosos opositores, capaces de “colararse por las grietas” para denunciar la realidad de un país literalmente “desconectado”, en donde sólo el 3% de una población de 11 millones de habitantes, tiene el lujo de navegar en la “telaraña de la información”.

“Me he convertido en una especialista de Internet sin Internet”, asegura Yoani Sánchez, que reconoce el peso que supone arrastrar la “gloria y la culpa” de ser considerada una de las pioneras del periodismo digital en Cuba.

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“Para comprender la realidad que se vive en mi país hay una pequeña anécdota que me gusta contarle a mis alumnos, la del picadillo de carne sin carne. Los cubanos fuimos capaces de crear durante el período especial, el picadillo de carne sin carne con la concha desmenuzada de un plátano, que sofreíamos con ajo y especias. Si fuimos capaces de inventar la carne, cosa que es muy difícil ¡Cómo no vamos a inventar el Internet sin Internet!”.

El símil provocó que los “blogósferos” y “twittosferos” que se hallaban en la Sala Bolívar de la Casa de América para narrar en vivo y en directo la ponencia de una de las blogueras más famosa del mundo, pararan en seco el claqué táctil sobre las pantallas de los “smarthphones”.

Más asombro generó cuándo Sánchez confesó, que todas las semanas le toca infiltrarse en los hoteles de cinco estrellas de La Habana para conectarse, a fin de poder subir y programar las entradas de ‘Generación Y’.

“Escribo varios textos a la vez. Tomando en cuenta que la media hora de conexión cuesta de 6 a 12 dólares la hora, cada segundo que pierdo es un atentado contra el bolsillo. Una vez programados, el blog cobra vida y me mantengo conectada en la isla de los desconectados, regenerándome y actualizandome”.

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Los inquietos teclados de los “smarthphones” de la sala, volvieron a sufrir otro frenazo, cuando Yoani Sánchez reveló cómo “twittean” los cubanos, cuyo manual de uso, vale destacar, está en su portal.

“Con Twitter hemos descubierto que podemos ‘twittear’ con SMS de 140 caracteres desde el teléfono. Parece una locura, no podemos leer a quienes nos sigue ni interactuar con ellos, enviamos nuestros 'twitter' a ciegas. Pero gracias a eso, se han podido denunciar en tiempo real, muchos de los abusos que se comenten en mi país”.

“Mi vida no está en otra parte, si no en otra Cuba”

Esta bloguera que por primera vez logró salir de su país, tras haberle sido negado el derecho de tener un pasaporte en 20 ocasiones, y con la ayuda de una cadena solidaria formada por fundaciones, universidades y compatriotas con ganas de escucharle, es una firme convencida de que el cambio va a llegar a la isla tarde o temprano.

“La biología podrá lo que no ha podido la rebeldía. Los líderes está en el ocaso de su vida. Hay un cuadro de Goya en el Museo del Prado que me gusta mucho, ‘Saturno devorando a su hijo’, y eso es lo que precisamente ha pasado en Cuba, el régimen se ha comido a sus posible sucesores”.

“Todo esto me trae a la mente a un grupo de jóvenes soviéticos en los tiempos de la perestroika que decía: ‘ellos tienen el poder, nosotros tenemos el tiempo’. Y yo tengo el tiempo, mi generación tiene tiempo, mi hijo tiene tiempo, pero la generación histórica ya no tiene tiempo”, sentenció.

Exiliarse o seguir su lucha dentro de Cuba, fue uno de los interrogantes a los que tuvo que responder la bloguera, quien confesó que por ahora, no quiere detenerse a pensar que le deparará el destino a su regreso a La Habana a finales de mayo.

“A mi me pasa lo contrario al libro de Milan Kundera, ‘La vida está en otra parte’. Mi vida no está en otra parte, está en otra Cuba. Yo creo que si no me dejarán entrar, sería la única balsera en dirección a la isla”.

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