25 de enero de 2020, 1:13:07
Cultura

¿cuál es la situación del realismo español?


Virginia Rodríguez Cañete: "Las galerías son cada vez menos reticentes a apostar por el realismo"


La Galería Mellado de San Lorenzo de El Escorial en Madrid ha confiado en los últimos años en la obra Virginia Rodríguez Cañete para formar parte de exposiciones colectivas de diversas temáticas. La pintora se encuentra actualmente residiendo en Reino Unido, donde trata de abrirse paso en el exigente mercado del arte.


¿En qué lugar posicionaría el realismo hecho en España en el panorama internacional? ¿Goza de interés en el extranjero?
Lo cierto es que me gustaría ser más positiva en este aspecto pero, aunque confío en que poco a poco se nos mire y considere tanto como al resto, creo que el realismo o hiperrealismo en España está poco considerado con respecto al que se hace en otros países. Pese a ello, hay artistas nacionales con una técnica y temática fabulosa que abrirán las puertas de lo que aquí hacemos y se nos mirará cara a cara como es debido, pues parece inevitable que críticos y galeristas no se vayan a quedar prendados de la categoría artística de su trabajo. Sería injusto que esto no llegara a suceder porque tenemos la capacidad y el dominio técnico y creativo para que no solamente se nos mire, sino para ser referentes en ello. Por mi experiencia como pintora realista o hiperrealista española afincada ahora en Reino Unido, lo que de ninguna manera debería ocurrir con el hiperrealismo español es que, por poco que ahora se nos valore, nosotros nos consideremos menos o inferiores a nadie. Todo lo contrario. Contamos con artistas de tremenda valía que bien merecen estar en las paredes de cualquier museo o galería en los países que hoy son considerados como la elite del arte.

¿Cómo valora la acogida que tiene el realismo en España entre galeristas, coleccionistas y museos de arte contemporáneo?
Pienso que en España este estilo goza cada día de mayores adeptos y de nuevo vuelve a creerse en él, aunque seguimos por detrás de otras preferencias artísticas. Realmente no se trataría de una carrera para ver quién llega más lejos, sino que el esfuerzo que cada uno de los pintores realistas entrega en sus obras se viera correspondido a posteriori en forma de apoyo de galerías, coleccionistas, museos y, fundamental también, por nuestro Gobierno, para que todo ello abriera también las puertas internacionales de las que antes hablaba. Pienso que las galerías nacionales son cada vez menos reticentes a apostar por nosotros. Ahora falta el resto. Pero, si comparo mi experiencia en España con la que ahora tengo en Reino Unido en cuanto a mi obra, en la que mezclo no solamente el realismo sino además una técnica nada común como es el bolígrafo, diría que en España se ha apostado y creído en mí y en mi técnica, mientras que en Reino Unido -desgraciadamente por razones no solamente artísticas- el terreno es más estrecho y duro, lo que no significa más selectivo, en absoluto, pero sí reticente. Es un mercado muy poco valiente e innovador. En eso España lleva la delantera y es un valor añadido con el que cuenta nuestro país desde el que podemos también abrir nuevos caminos.

¿Qué considera fundamental abordar para poner en valor el realismo en España?
La buena obra realista o hiperrealista ya existe. Ahora parece que las galerías y algún museo van colgando en sus paredes este estilo sin temores. Así que, si todos creemos en él y nos movemos en sintonía, podremos llegar lejos. Pero, sin duda, hace falta un apoyo de base por parte del Gobierno para que muchos de los artistas desconocidos aún en esta técnica, pero buenos como el mejor, salgan adelante y se hagan ver para descubrir en ellos el presente y futuro de un arte que tiene gran solidez, pero que está poco promocionado.
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