15 de octubre de 2019, 3:12:50
Nacional

"NO HAY CAMBIOS DE RUMBO, SÍ UN ESCENARIO QUE PERMITE MAYOR HOLGURA"


Rajoy tiende la mano "a todo el que pretenda ayudar a los parados con algo más que fantasías ilusorias"


Mariano Rajoy ha insistido en que España ha pasado lo peor y que el objetivo prioritario ahora es el empleo. Ha propuesto un acuerdo “a todo el que pretenda ayudar a los parados con algo más que buenos deseos y fantasías ilusorias” y prometido que hará aquello por lo que fue votado: “Tengo que darle la vuelta a la situación y me he propuesto cumplirlo. Nos eligieron para hacerlo y lo vamos a hacer”. El presidente ha dado cuenta en el Congreso del Plan Nacional de Reformas, aprobado el pasado 26 de abril.


Mariano Rajoy ha presentado este miércoles en el Congreso de los Diputados el Programa de Estabilidad y el Plan Nacional de Reformas, aprobados el pasado 26 de abril en Consejo de Ministros. El presidente del Gobierno se ha congratulado de una cifra con la que ha arrancado su discurso: 18.900 millones de euros. Es, ha explicado, “la diferencia entre el esfuerzo de ajuste del déficit del sector público previsto para este año y el que finalmente estaremos obligados a realizar”.

Gracias a la gestión del Ejecutivo, ha continuado, Bruselas ha relajado el objetivo de déficit de España y la salida de la crisis será menos dolorosa. “No hay cambios de rumbo, pero sí un nuevo escenario que nos permitirá desenvolvernos con mayor holgura”, ha zanjado.

Rajoy, en la línea que sigue todo su equipo económico en declaraciones públicas, ha llamado a no darle demasiada importancia a las previsiones. Por ejemplo, aquella en la que el Gobierno admite que el desempleo al final de la legislatura será mayor que el recogido. “No deben alarmar a nadie, son prudentes, lo que las hace más serias”, ha insistido. “Ni siquiera tienen por qué cumplirse, soy el primer interesado en que algunas no se cumplan”, ha señalado en relación con el paro.

En alusión a la oposición, ha opinado que unas proyecciones económicas no han de ser “ni propaganda del Gobierno ni manipularse para sembrar falsas esperanzas”, tal y como, ha dejado entrever, se hizo en la era Zapatero: “¿Acaso estaba mejor hacer las cosas como antes, cuando las cifras se empleaban para fantasear, para intentar lucirse, y no servían más que para redoblar la desconfianza?”

También dentro del guión habitual, Rajoy ha recordado que hasta hace algunos meses se hablaba a diario del rescate. “¿Por qué ya no me lo pregunta nadie?”, ha manifestado entre las críticas socialistas y el aplauso de los suyos. Mención también a la prima de riesgo, por debajo de la mitad respecto a hace nueve meses. El “acicate”, una vez superado el abismo, son los 6.202.700 parados, ha dicho. “No merecen ligerezas de ninguna clase, ni políticas erráticas, sino esfuerzo, sacrificio, perseverancia”, ha defendido.

Ha sacado pecho con los indicativos favorables de su mandato: “Hace un año por estas fechas estuvimos a punto de ser intervenidos por problemas de una parte de nuestro sistema financiero. El que para algunos era ‘el mejor sistema financiero del mundo’ estuvo a punto de tumbarnos sobre la lona. Lo superamos, como superamos también la gravísima crisis de la deuda soberana del mes de julio”.

Siguiendo con el tono optimista que acostumbra en el Pleno, aunque haya negado “triunfalismo”, y dirigiéndose al ciudadano, ha puesto énfasis en que le “importa muchísimo” al que no encuentra trabajo que el interés de nuestra deuda haya caído al 4 por ciento, en un esfuerzo por mostrar que los avances sí afectan a la vida diaria de los españoles. “Seguramente no lo percibe, pero significa que pronto tendrá bastantes más posibilidades de encontrar empleo”, ha subrayado.

Una vez más, ha justificado la subida de impuestos en que no quedaba otra. “Se me dirá que tiene efectos negativos. Lo sé. Estaba en juego si España era fiable o no lo era; si España cumplía, o no cumplía. Si era capaz, o no, de controlar sus cuentas”, ha razonado.

El trazado hacia el final de su discurso no ha variado sobremanera. Ha martilleado con el argumento de que no habrá “vacilación” en la senda económica y que estamos mejor que hace un año. “En suma, señorías, esto empieza a funcionar. Nos queda todavía mucha tarea que atender, pero llegará la cosecha”, ha indicado. Por último, ha invitado a sumarse a estas propuestas a todo el que pretenda “ayudar a los parados con algo más que buenos deseos y fantasías ilusorias”.

Para acabar, la promesa de que hará aquello por lo que fue designado presidente: “Tengo un mandato que cumplir: darle la vuelta a la situación, y me he propuesto cumplirlo. Nos eligieron para hacerlo y lo vamos a hacer”.
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