27 de noviembre de 2020, 7:00:42
América

La concesión sería por 100 años


Nicaragua pone su sueño de un canal interoceánico en manos de los chinos


Al casi centenario Canal de Panamá le podría salir en los próximos años un competidor en Nicaragua. El Gobierno del presidente Daniel Ortega, se encuentra más cerca del materializar el proyecto de otro canal interoceánico en Centro América, gracias a la inversión china, concretamente de la empresa HK Nicaragua Canal Development Investment Co., Limited, con sede en Hong Kong.


Nicaragua se coloca a un paso de ceder a una empresa china hasta por 100 años una polémica concesión para la construcción y explotación de un canal de gran calado entre el Atlántico y el Pacífico, una obra que durará unos 10 años y costará 40.000 millones de dólares.

Dos proyectos de ley que cederían a la desconocida compañía china HK Nicaragua Canal Development Investment Co., Limited, con sede en Hong Kong, una concesión durante 50 años, prorrogables con otros 50, para operar el canal, fueron enviados este viernes a una comisión legislativa, que inició las consultas sobre su viabilidad previo a la discusión en el plenario.

Las iniciativas, enviadas con carácter urgente por el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, con el rechazo de la oposición, que es minoría en el Congreso, serán discutidas posiblemente el próximo jueves, dijo a periodistas la diputada sandinista Jenny Martínez, titular de la Comisión de Infraestructura de la Asamblea Nacional.

El Ejecutivo sandinista propuso otorgar una concesión "exclusiva" a la empresa china, cuyo director es Wang Jing, quien, de acuerdo a la oposición nicaragüense, "no es un inversionista, sino un abogado" sin experiencia en asuntos de esta índole.

Según dijo el secretario de políticas públicas del Gobierno, Paul Oquist, a medios oficiales, el inicio de la construcción de un canal aún más amplio que el de Panamá, de aprobarse, elevaría el crecimiento del producto interno bruto (PIB) de Nicaragua de entre un 4-5 % a un 10,8 % en 2014 y hasta un 15 % en 2015.

Nicaragua pretende incluso "doblar" su economía y convertirse en uno de los países con mayor crecimiento entre 2014 y 2018, debido a una inversión de 40.000 millones de dólares para la construcción del canal, señaló.

Según las proyecciones del Gobierno, el empleo formal pasaría de 623.458 personas, que existen en la actualidad, a 1,9 millones con la construcción de la obra. Oquist afirmó, además, que el impacto ambiental no será un problema, porque se dispondrán recursos económicos para reforestar y cuidar el entorno.

El funcionario explicó que Nicaragua cederá la concesión hasta por 100 años a la compañía china a un precio de 100 millones de dólares, que serán pagados en 10 años.

El Gran Canal Interoceánico de Nicaragua incluiría un canal para naves y uno seco ferroviario, oleoductos, puertos y pistas aéreas tanto en el litoral Caribe como en el Pacífico.

La concesión comenzaría a partir del inicio de operaciones comerciales de la obra, y los 50 años prorrogables quedarían a elección del inversionista, según el proyecto Ley Especial para el Desarrollo de Infraestructura y Transporte Nicaragüense atingente al Canal, Zonas de Libre Comercio e Infraestructura Asociados.

También se discutirá la Ley de Concesión a los Servicios de Inspección No Inclusiva a los Puestos de Controles y Fronteras para la Seguridad Nacional.

La propuesta del Ejecutivo cuenta con el respaldo de las principales cúpulas empresariales nicaragüenses, las que, sin embargo, exigen que se preserve el medio ambiente, se dé prioridad a la mano de obra local y a sus empresas en la construcción de la obra.

Además, que se incorporen a representantes del sector privado en la comisión del canal. Por su lado, la oposición nicaragüense confirmó que no apoyará la aprobación de esas leyes, porque consideran que es una "estafa a la voluntad y el sueño del pueblo de Nicaragua", según dijo a periodistas el diputado Eliseo Núñez, de la Bancada Democrática Nicaragüense.

Núñez sostuvo que la compañía china, a la que se le cedería la concesión del canal, "es una empresa de papel" y sin dinero para la inversión, y cuyo representante, Wang Jing, "no es un inversionista, sino un abogado chino".

El Movimiento Renovador Sandinista (MRS) acusó en un comunicado a Ortega de pretender "entregar la soberanía nacional de Nicaragua" a una "empresa desconocida", en alusión a la firma china, y demandó una "consulta popular amplia".

"El pueblo nicaragüense tiene derecho a conocer en detalle de qué empresa se trata, quiénes son sus dueños, qué intereses se mueven detrás de ella, qué capacidades técnicas posee para desarrollar un proyecto de esa envergadura, cuál es su solvencia económica, moral y empresarial", razonó ese colectivo disidente, con dos diputados en el Congreso.

Nicaragua estudia cuatro posibles rutas para construir la infraestructura y todas pasan por una parte del Lago Cocibolca, tras descartar dos que pasarían por el río San Juan (frontera con Costa Rica), de soberanía nicaragüense.

Vacíos legales

Las dudas sobre el proyecto no sólo planean sobre la oposición sino también en la cúpula empresarial de Nicaragua que cuestionó este lunes a una comisión de diputados sobre los vacíos que presentan las leyes propuestas por el presidente Ortega para entregar a la china HK Nicaragua Canal Development Investment Co., Limited, la construcción del canal interoceánico y una concesión por hasta 100 años.

La definición de las áreas de concesión, la expropiación de propiedades y el manejo de los impuestos, son tres puntos que el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) puso sobre la mesa ante la Comisión de Infraestructura de la Asamblea Nacional, que dictamina las leyes propuestas por el Ejecutivo.

"Mientras no se definan en el estudio de factibilidad las áreas específicas de este proyecto (ruta del canal) Nicaragua (entera) está bajo concesión, y debemos trabajar para que esto no atrase los procesos de inversión", dijo el presidente del Cosep, José Adán Aguerri, a periodistas.

El representante de los empresarios brindó sus declaraciones después de una reunión de consulta hecha por la Comisión de Infraestructura, con distintos sectores empresariales y estatales.

Aguerri mencionó que "va a ser muy difícil para un inversionista venir a Nicaragua si no va a tener la certeza de si un área puede ser expropiada o no".

El método de las expropiaciones para la construcción del canal preocupa a los empresarios porque el Ejecutivo propuso confiscar las tierras basado en su valor catastral, y si tienen valor comercial, se pague conforme la conveniencia del concesionario del canal. "Entendemos que se está buscando que la gente no empiece a especular (con el valor de las tierras), pero tenemos que buscar un equilibrio", expresó Aguerri.

El tercer punto que preocupa a las empresas es el régimen de impuestos de la concesionaria. Al respecto, Aguerri señaló que "no debe quedar como un contrato firmado por el director de Aduanas y la concesionaria" y que las tasas afectarán a las empresas nicaragüenses.

El diputado Brooklyn Rivera, aliado del partido de Gobierno, se quejó de que los indígenas del Caribe nicaragüense no fueron consultados. La presidenta de la Comisión de Infraestructura, Jenny Martínez, dijo que "el consejo regional se presentó, que es la autoridad".

Martínez dijo que en lo que resta de este lunes y martes se entregaría las propuestas de ley a la Junta Directiva de la Asamblea Nacional, y aseguró que serán aprobadas por el plenario del congreso el jueves próximo.

Los proyectos tienen por títulos Ley Especial para el Desarrollo de Infraestructura y Transporte Nicaragüense atingente al Canal, Zonas de Libre Comercio e Infraestructura Asociados; y Ley de Concesión a los Servicios de Inspección No Inclusiva a los Puestos de Controles y Fronteras para la Seguridad Nacional, detalló la fuente. Las mismas están dirigidas a facilitar el trabajo de la empresa china HK Nicaragua Canal Development Investment Co., Limited.


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