8 de abril de 2020, 11:03:33
Sociedad

'El hombre que susurraba a los famosos'


Richy Castellanos nos cuenta su secreto: "Soy como el Seven Eleven 24 horas"


El humorista Eloy Arenas nos cuenta en ‘El hombre que susurraba a los famosos’ (Planeta) las anécdotas del relaciones públicas más famoso de España. Así, nos encontramos a Richy Castellanos en el papel protagonista de las más divertidas y curiosas anécdotas de prestigiosas personalidades del mundo de la cultura y el espectáculo durante sus 22 años de trayectoria. Momentos como el besó de Maradona en los labios a David Beckham o la reconciliación de Curro Romero y Paco de Lucía después de años sin hablarse, por qué se enamoró locamente Guti de Arancha de Benito o con quién remó Bruce Springsteen en el parque del Retiro. En definitiva, un libro que como el propio interesado nos ha contado, “al que le guste el mundo del espectáculo y la farándula le va a gustar”.


Richy Castellanos es el relaciones públicas más famoso de España. Ha trabajado con casi todo el mundo, en el sentido literal. Y lo mejor es que de él hablan bien todos los artistas con los que ha trabajado. Por ejemplo, Santiago Segura se pregunta: “¿Vale más la agenda de Richy Castellanos o los documentos del Cesid?”. Del mismo modo, Pedro Ruiz dice: “No sé si habrá juicio final, pero si lo hay, que lo organice Richy Castellanos”.

Ahora Richy ha contado sus mejores anécdotas con los famosos a su amigo Eloy Arenas para que las presente en ‘El hombre que susurraba a los famosos’ (Planeta). Después de escribirlo, el humorista tiene absolutamente clara una cosa: “Richy no conoce a todos los famosos, pero todos los famosos conocen a Richy”.

El propio Richy Castellanos ha contado a EL IMPARCIAL el secreto de su éxito para mantener este nivel durante más de 22 años:

¿Por qué este libro?
La idea surgió con Marta Robles, cuando presenté yo su libro ‘Madrid me Marta’ (Planeta), y uno de sus editores me propuso hacer el libro. Aproveche la ocasión, hablé con mi amigo Eloy Arenas, que me conoce perfectamente, y a raíz de eso empezamos a trabajar el proyecto.

¿Por qué me lo recomiendas?
Lo recomiendo por las miles de anécdotas que se cuentan en el libro. Dicharacheras, simpáticas, verídicas y, sobre todo, muy divertidas. Hablo desde cómo Maradona besó a David Beckam o Carlos Moya conoció a Carolina Cerezuela hasta la historia de dos genios como Paco de Lucía y Curro Romero, que llevaban años sin hablarse y yo estaba en medio para hacer que surgiera la amistad. Desde luego que al que le guste el mundo del espectáculo y la farándula le va a gustar.

¿Cuál es el secreto de tu éxito? ¿Por qué te ha ido tan bien en un mundo de famosos con personalidades tan distintas?
Mi secreto es la tenacidad, ser profesional, ser amigo de mis amigos, ser discreto o dar y no pedir. Como dice Paco de Lucía: “Richy siempre da, nunca pide”. Lo bueno de lo que hago yo es que no sólo llamo para invitar a un evento. Yo no me olvido del famoso y le llamo constantemente para saber cómo está o para dar cosas que no se atreve a pedir, pero que yo intuyo que le gusta. Hago que se sienta a gusto conmigo fuera de lo que es una convocatoria para un evento. Soy como el Seven Eleven 24 horas.

Al final, todo conlleva que somos amigos, tenemos confianza y, sobre todo, que al artista siempre le gusta que le cuiden. Hoy en día, todo lo que es artificial está más visto que el TBO y hay que ser como el agua limpia y clara, como la lluvia del campo, como el sol de la mañana.

¿Cuándo un famoso deja de ser un cliente para ser un amigo?
Creo que lo importante es el boca a boca de los artistas. Entre ellos se hablan y si ven que hay una persona seria, eficaz, que verídicamente las cosas las habla por derecho y que no deja nada en el tintero, no deja manchas negras, al momento se hace amigo. Si el artista me conoce por amigos o por mí mismo, al final creamos una amistad, que es lo más importante.

¿Un relaciones públicas tiene algo de consejero para el famoso?
No, yo no me meto, por ejemplo en cómo se tienen que vestir para un acto. Ellos tienen su propia personalidad, son muy particulares y saben perfectamente cómo se tienen que vestir. Si tienen que ir a un palacete donde habrá alguien de la Casa Real, saben que tienen que ir con smoking o con vestido largo negro, rojo o blanco, según les guste. Y si no lo saben, alguien les asesora sobre protocolo.

Yo estoy por si necesitan algo, por si quieren que les presente a alguien para ampliar su cartera de amistades.

Corren malos tiempos para todos. ¿Hay crisis para un relaciones públicas?
No hay crisis ahora. Hay crisis desde hace 25 años, pero teniendo tenacidad, salud y teniendo contactos y amistades al final siempre te salen eventos. Si lo que haces, lo haces bien y dejas sello de que lo haces por derecho, de punta en blanco y con glamour, al final, te llama todo el mundo.

¿Cuál es el famoso más famoso con el que has trabajado?
He trabajado con casi todos los de España y casi del mundo. Por ejemplo Silvester Stallone, Jean Claude Van Dame, Bruce Springsteen, Robert de Niro, Camarón, Paco de Lucía, Maradona, Cassius Clay, Alejandro Sanz, Cristiano Ronaldo, Los Chunguitos …

¿Los famosos son como todos vemos en televisión y nos imaginamos o luego son personas muy distintas?
Cada uno se los puede imaginar como quiera, pero yo no pienso en eso. Yo busco tener una amistad con él, que tenga confianza en mí y que en el protocolo que haga yo con él se sienta a gusto, que sepa que hay una persona en la que puede confiar, le puede asesorar, le puede llevar a cosas buenas y, sobre todo, para que cuando esté en casa solo piense voy a repetir como el Cola Cao con Richy Castellanos y que vea que somos un tándem entre dos personas con ‘feeling’, como Fran Sinatra, y que el LP lo escuchemos los dos juntos.

¿Cuál ha sido tu famoso preferido?
Una cosa es preferido y otra estar a gusto, porque yo he estado a gusto con todos. Cada uno tiene sus cosas y manera de ser, pero me ha gustado estar con mis ídolos: Maradona, Paco de Lucía, Camarón, Robert de Niro, Cassius Clay … Mitos como, que en paz descanse, Michael Jackson, que era un gitano pop, innovador de los vídeoclips… Cuando le veía pensaba que era un bailador flamenco porque bailaba como los ángeles.

Tu mejor anécdota…
Todas son dignas de leer, de escuchar… me quedo con todas, porque son todas cachondas. Y para la mujer de casa, la que está tomando el sol, la que se va de vacaciones o está sola ante el peligro puede leerse este libro en dos o tres días y lo puede recomendar.

¿Te has guardado muchas anécdotas?
Yo sólo hablo de las cosas buenas de la vida, acaramelo bien el producto de esas anécdotas, doy de lo bueno lo mejor o pongo el contenido más bonito porque a mí me gusta hablar bien de las personas. Las cosas indirectas, o de intrigas, o de gente que quiere indagar otras cosas no me interesan. No me viene a mi corazón ni a mi ser. Mi ser es tener amigos, no enemigos. Y como dice Roberto Carlos, “me gustaría tener un millón de amigos”. Y los tengo.

Si el libro es simpático y se venden cientos o miles, eso me voy a llevar. Yo no soy quien para hablar de gente sin que ellos me den autorización.

¿Cómo de importantes son los medios de comunicación en tu trabajo?
Son muy importantes, claro. El alma es que ellos vengan a cubrir los eventos, pero también tú tienes que dar la credibilidad de que los artistas que vayan sean compatibles con los periodistas y puedan cubrir el acto.

Decías que tenías un millón de amigos, la tarifa plana del teléfono es fundamental para ti, ¿no?
Mi tarifa plana es como la de todos, pero yo la uso mucho para cuidar a mis amigos. Eso es lo más importante.
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