28 de enero de 2020, 15:44:39
Opinion


Nadalizar España

David Ortega Gutiérrez


No debe ser muy corrector verbalizar el nombre de una persona, mejor dicho, su apellido, pero todos entendemos a qué nos referimos cuando afirmamos que sería muy bueno para nuestra querida España nadalizarla, esto es, seguir el ejemplo de Rafa Nadal. Hace pocos días 100 personalidades relacionadas con el mundo del deporte, principalmente deportistas de élite, han elegido a Rafa Nadal como el mejor deportista español de todos los tiempos, por detrás han quedado otros dos auténticos campeones del deporte mundial, Induráin y Gasol.

De entrada no puedo estar más de acuerdo con el resultado de la elección, sinceramente Rafa está demostrando ser único. Creo que en la vida los ejemplos y modelos a seguir son muy importantes, especialmente para nuestros jóvenes, aunque también pienso que los mayores igualmente tenemos que tomar nota de muchas de las buenas virtudes que como deportista y, sobre todo, persona, destila nuestro Rafa. En un momento de crisis y cierto desánimo nacional, todos debemos aprender del camino y ejemplo, ya cotidiano, que nos ofrece nuestro tenista más universal.

En primer lugar, es realmente admirable su tesón ante las adversidades, acompañado de una gran perseverancia. Estimo que esta es una de las claves del éxito en cualquier proyecto vital relevante y, en eso, los españoles precisamos de mejora. Ya Kant en su Antropología señalaba del pueblo español esta importante laguna, la perseverancia. Además, no hay que caer en desánimos o quejas inútiles o fútiles, nada aportan, a los problemas hay que plantarles cara con realismo e inteligencia, y si toca retirarse momentáneamente para coger impulso -tal y como ha hecho Rafa-, pues se toma la decisión con todas sus consecuencias. Buen diagnóstico y buen tratamiento.

Junto a la perseverancia necesaria para mantenerse en la cumbre, está la planificación, el método, el trabajo riguroso. Rafa es un verdadero currante, el éxito es fruto del trabajo bien planificado, en eso me recuerda también a Induráin, ambos son dos grandes estrategas, saben cuándo hay que atacar y cuando hay que apretar los dientes y sufrir y aguantar. La palabra sufrimiento en el éxito para la vida es muy importante, y la utilizamos demasiado poco, el éxito casi siempre es proporcional al esfuerzo y al sacrificio, casi nada es gratis.

En tercer lugar destacaría la humildad del inteligente, ya lo decía San Agustín, cuatro cosas son importantes en la vida: humildad, humildad, humildad y humildad. No le faltaba razón, la humildad es la antesala de la sabiduría, como la soberbia lo es de la estupidez. A ello se une el respeto por el adversario y una elegancia natural en la victoria y en la derrota: saber ganar y, sobre todo, saber perder. Es en la derrota cuando realmente se aprende.

También es clave dejarse asesorar y escuchar a las personas preparadas. Detrás de Rafa, sin duda, hay un gran equipo. Nada se consigue sin equipo, y eso que el tenis, a diferencia del baloncesto o el futbol, es un deporte individual, pero para el nivel en el que está Rafa, el equipo es importante. Y, por último, y concluyo, el carácter es también esencial en la vida, y Rafa lo tiene, un carácter para el deporte, para la competición, es muy difícil aguantar la presión en los momentos decisivos, ahí se descubre a un gran campeón, y Rafa en los momentos claves, está. Tenemos un buen modelo cerca, aprovechémoslo, si todos aprendemos alguna de estas virtudes, seguro que a España y a los españoles nos irá mejor.
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