7 de diciembre de 2019, 13:41:47
Cultura

Crítica de arte


[i]Seducidos por el arte[/i]: diálogo entre pintura y fotografía


¿Qué relación hay entre obras maestras de la pintura, las primeras fotos y la obra de los fotógrafos contemporáneos? Es la pregunta que plantea CaixaForum Madrid en una exposición titulada “Seducidos por el arte”, en la que plantea un diálogo entre artes plásticas y audiovisuales con idea de encontrar similitudes en su concepción y en la temática.


Los primeros fotógrafos tomaron la pintura y sus temas como referente a partir del cual exploraron las posibilidades de esta plataforma expresiva. Una exposición en CaixaForum Madrid titulada Seducidos por el arte ahonda en la relación tan intrínseca que se ha establecido a lo largo de los años entre la pintura y la fotografía, dos disciplinas artísticas que, como demuestra esta muestra, comparten temas y concepción compositiva.

La instantánea La habitación destruida de Jeff Wall, de 1978, en diálogo con la pintura La muerte de Sardanápalo de Villot a partir de Delacroix, de 1844, da la bienvenida al visitante, a quien propone un juego comparativo entre lo pictórico y lo fotográfico durante el recorrido. El dinamismo, la gestualidad corpórea y la composición de la pintura de Villot encuentran un contrapunto claro en la foto de Wall, si bien éste se sirve de objetos caóticamente dispuestos en una habitación y no de figuras humanas.



Karen Knorr con su instantánea La obra de arte en la era de la reproducción mecánica, de 1988, saca a relucir la teoría filosófica de Walter Benjamin acerca de la reproductibilidad, lo que remite a la muerte del autor de la que hablaba Barthes y que enlaza con la pérdida del aura a causa, precisamente, de los avances tecnológicos. La instantánea de Knorr, que muestra varias copias de esculturas como la de David de Miguel Ángel, se pone en relación en la exposición con un aguafuerte y grabado de La escuela de Atenas de Aquila, de 1722, a partir del fresco de Rafael.


Es posible encontrar las mismas referencias culturales y pictóricas en la instantánea de Luc Delahaye 132º Asamblea ordinaria de la Conferencia, de 2004, y en La cena de Emaús, de Caravaggio, que, sin estar presente en la exposición, una cartela explicativa ayuda a traer a la memoria este lienzo fundamental del Barroco al tiempo que permite comparar ambas composiciones, sus fondos neutros y los contrastes de luces y sombras –propio del tenebrismo del italiano-.

Es en los temas religiosos donde mejor se evidencia esa conexión entre pintura y fotografía planteada en la muestra. Non angeli sed angli, instantánea de 1857 de Oscar Gustav Rejlander, es una copia de los famosos ángeles pensativos de Rafael, y Mantenlos dUlces”, de Maisie Broadhend, de 2010, alude a las vírgenes con niño tan características de la pintura del Renacimiento.


La guerra es otro de los géneros que más han interesado a pintores y fotógrafos. José Manuel Ballester lo demuestra en la instantánea 3 de mayo, de 2008, en la que reproduce la escena pintada por Goya en el cuadro del mismo nombre, si bien sustituye los personajes representados por una lámpara cuadrada que ilumina la escena en una soledad inquietante.

No cabe duda de que el retrato es uno de los temas más abordados por la fotografía, si bien también por la pintura. El señor y la señora Carter, de Gainsborough, de 1747-48, se presenta como el prototipo de retrato cortesano con cierto aire pomposo y en relación con los retratos de familias adineradas de Tina Barney.

Uno de los diálogos que mejor representan la esencia de la muestra viene dado por una escultura clásica del año 135 a.C de una Venus púdica romana junto a una fotografía de Rineke Dijkstra, de 1992, en la que capta a una joven frente a un paisaje marítimo con una postura anatómica que remite inexorablemente al contrapposto del arte clásico, así como también a una figura tan icónica en la Historia del Arte como la diosa de El nacimiento de Venus, de Botticelli.



Otras obras de interés son La bañista Valpinçon de Ingres, un lápiz sobre papel de 1828, en el que el pintor francés dibuja una mujer con una postura anatómica similar a la capturada por James Anderson en 2011 en Hombre con tatuaje de pulpo.

El bodegón y los jarrones de flores son las dos temáticas elegidas para dar por concluido el recorrido. De este espacio conviene prestar atención a la comparativa establecida entre Bodegón con manzanas, uva, melones, pan, jarra y botella del gran bodeguista del siglo XVIII Luis Meléndez, cuyas características pictóricas es posible encontrar también en la fotografía Jarrón de Oaxaca con berenjena, de Hofer, fechada en 1997. Basta con contemplar el fondo neutro, la madera y las texturas de las frutas.

Información sobre la exposición:

Lugar: CaixaForum Madrid.

Fechas: del 19 de junio al 15 de septiembre.

Horario: de lunes a domingo de 10:00 a 20:00 horas.

Entrada: 4 euros.


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