24 de enero de 2020, 16:28:47
Sociedad

video difundido por internet


Desmienten la decapitación del religioso franciscano en Siria


La Custodia de Tierra Santa ha desmentido que el religioso Francois Murad sea uno de los dos hombres que aparecen decapitados en un vídeo cuyas imágenes han sido difundidas en internet: "La persona que aparece en el vídeo mientras es decapitada ni es franciscano ni es el padre Murad".


La Custodia de Tierra Santa ha desmentido que el religioso Francois Murad sea uno de los dos hombres que aparecen decapitados, supuestamente por rebeldes sirios, en un vídeo cuyas imágenes han sido difundidas en internet.

"La persona que aparece en el vídeo mientras es decapitada ni es franciscano ni es el padre Murad", aseguró a Efe el vicecustodio de Tierra Santa, padre Artemio Vítores, que añadió que así lo han confirmado varios frailes recién llegados a Jerusalén desde Líbano y que están muy en contacto con sus hermanos en Siria.

"Al principio nos asustamos mucho al ver el vídeo", dijo Vítores, que sí confirmó la muerte de Murad cuando fue asaltado por presuntos rebeldes sirios el convento franciscano de San Antonio de Padua, situado en Gasaníe, en la carretera que une las ciudades sirias de Alepo y Latakia, y en el que se había refugiado.

Advertimos de que el contenido de este vídeo es potencialmente ofensivo o inadecuado y puede herir la sensibilidad del espectador.



Asimismo, un comunicado de la sede de la Custodia en Jerusalén informó la pasada semana de la muerte, el 23 de junio, presuntamente a manos de los rebeldes sirios y en circunstancias muy confusas, del padre Murad, que en la actualidad oficiaba como eremita y estaba ligado a la Iglesia católica-melquita.

Pese a no ser ya franciscano y pertenecer a la Iglesia Greco-Católica Melquita "sus vínculos con la Custodia siguieron siendo fuertes y solía ir con frecuencia a ayudar a los distintos conventos, sustituyendo a los frailes, hasta tal punto que era uno de los nuestros", explicó en un comunicado el Custodio de Tierra Santa, Pierbattista Pizzaballa.

"Desde el comienzo de la guerra en Siria, dejó su ermita para asistir a un fraile enfermo y prestar servicio en una comunidad religiosa vecina, y encontrarse así más seguro. Las circunstancias trágicas de su muerte se sienten especialmente en la Custodia", señaló Pizzaballa.

En un primer momento, diversas informaciones apuntaron a que Murad podía ser uno de los dos decapitados que aparece en un vídeo difundido por internet que muestra cómo supuestos opositores al régimen del presidente sirio, Bachar al Asad, condenan a unos hombres maniatados que se encuentran arrodillados, entre los que se ve a que podría ira ataviado con una sotana de color oscuro.

En el vídeo se ve también a un individuo que decapita con un cuchillo de pequeñas dimensiones a dos de los hombres ante la mirada de decenas de personas, algunas de las cuales graban la ejecución con sus móviles mientras se oyen gritos de "Alá es el más grande".

El padre Vítores dijo que Murad fue franciscano y se ordenó en Roma, tras lo cual pasó un tiempo en un convento de la orden en Belén y luego viajó a su país, Siria, donde finalmente abandonó la orden para retirarse a su propio monasterio.

"Estaba en nuestro convento, sustituyendo a uno de nuestros frailes", dijo el vicecustodio, que advirtió sobre el peligro del conflicto sirio para los cristianos.

"La situación es dramática. Como sigamos así no va a quedar ningún cristiano en Siria", advirtió Vítores, que lamentó que los gobiernos occidentales "estén ayudando a los rebeldes sin tener en cuenta que entre ellos hay de todo, y los hay que matan a los cristianos".

"Dicen que apoyan a los moderados, pero no todos son moderados. No se puede dar dinero a gente que mata cristianos", sentenció.

"Hay lugares en Siria donde había hasta cuatro mil cristianos y ahora quedan solo diez", aseguró.

La orden franciscana, precisó, tiene en este momento a 26 frailes en Siria y mantiene cuatro conventos en Damasco, otros tantos en Alepo, cuatro más en la zona del Oronte, cerca de la frontera con Turquía, y dos en Latakia, además de varios pequeños monasterios o casas para campamentos de verano infantiles.

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