22 de enero de 2021, 5:03:28
Sociedad

Último día de alegaciones


La inexperiencia de Lamas y su “error fatal” construyen el caso Bretón

Laura Crespo

La única prueba irrefutable del juicio contra José Bretón, acusado del asesinato de sus dos hijos en octubre de 2011, los restos óseos hallados en la hoguera de Las Quemadillas, podría haber perdido contundencia debido al error inicial de la perito Josefina Lamas debido, según el experto antropólogo Fernando Serrulla, a su "falta de experiencia". La vista oral del juicio ha terminado este lunes con la presentación de los últimos alegatos por parte de la Fiscalía, la acusación particular y la defensa, y ha quedado visto para sentencia hasta la próxima semana.


Si la perito de la Policía Nacional que analizó por primera vez los restos encontrados en la hoguera de Las Quemadillas no hubiera cometido el “incomprensible” error de dictaminar que se trataba de huesos de animales, el caso de José Bretón, acusado de asesinar a sus dos hijos el 8 de octubre de 2011 en Córdoba, habría sido mucho más sencillo. Así lo cree el Secretario de la Asociación Española de Antropología y Odontología Forense (AEAOF), Fernando Serrulla, quien considera en una entrevista con El Imparcial que Josefina Lamas “no tenía la suficiente experiencia”, por lo que debería haber consultado con otro experto para evitar el “error fatal”.

Este lunes han terminado las alegaciones tras 14 intensas sesiones en las que en la Audiencia Provincial de Córdoba. El juicio contra José Bretón por el supuesto asesinato de sus hijos, Ruth y José, de seis y dos años, en octubre de 2011 se cierra para quedar el veredicto en manos del jurado, que lo dará a conocer a lo largo de la próxima semana. Encima de la mesa están los argumentos de las partes, los testimonios del propio Bretón, los de los testigos y las pruebas periciales. De entre todas las pruebas aportadas, los restos óseos encontrados en la hoguera de Las Quemadillas se han convertido en argumento tanto para la acusación como para la defensa.

Por un lado, los huesos son la única prueba contundente para condenar a Bretón. El resto han sido cuestionadas en la vista oral –como el hecho de que los expertos no pudieran finalmente determinar si Ruth y José llegaron o no al parque en el que su padre mantiene que los perdió- o son indicios y no pruebas irrefutables desde el punto de vista legal –como la compra de unos 270 litros de gasolina o los blíster de antidepresivos que aparecieron vacíos-.

Del lado opuesto, el abogado de Bretón, José María Sánchez de Puerta, sigue insistiendo en una ruptura de la cadena de custodia de los huesos. El error de Josefina Lamas, que reconoció los huesos hallados en la hoguera como restos de animales antes de que otros antropólogos forenses, entre ellos el doctor Francisco Etxeberría, determinaran que eran humanos, ha dejado un reducto de defensa a José Bretón y ha retorcido el caso.

De hecho, durante su última alegación este lunes, Sánchez de Puerta ha resaltado que no puede creer que una perito tan afamada como Josefina Lamas "se haya podido equivocar" y ha mantenido que los huesos "fueron cambiados" debido a que se "rompió la cadena de custodia" de los mismos.

Para el Secretario de la Asociación Española de Antropología y Odontología Forense, Fernando Serrulla, “en este caso no tiene por qué ponerse en duda la cadena de custodia”. Según explica el experto, la pieza sobre la que el abogado está tratando de argumentar la ruptura de la custodia, la número ocho, “se pulverizó al utilizarse para analizar el acelerante de la combustión”.

Los policías y testigos que confirman que la caja con los restos óseos estaba precintada confirman, según Serrulla, que se respetó el protocolo y las declaraciones de Lamas en las que dijo que los huesos "se habían ido de copas" –en referencia a los rumores que la perito aseguró haber oído sobre que los restos habían sido vistos en un bar o restaurante- son para el experto un “chascarrillo fuera de lugar”.

Falta de experiencia
El antropólogo forense asegura no entender la conclusión del primer informe de Lamas, puesto que “la diferenciación de un hueso humano y uno animal es puramente morfológica” y la técnica es “muy sencilla: se trata de haber visto muchos huesos animales y, sobre todo, haber visto muchos huesos humanos”.

"Existen algunas diferencias histológicas -perceptibles mediante un microscopio- entre los huesos humanos y animales, pero no suele ser necesario recurrir a esas diferencias porque morfológicamente no tienen nada que ver". Por eso, Serrulla asegura que “la única explicación” es que “esta mujer no tenía la suficiente experiencia en este tipo de huesos y eso fue lo que le indujo a un error fatal”.

Según el Secretario de AEAOF, Francisco Etxeberría, el primer perito que señaló el origen humano de los huesos, concretamente de dos menores de unos seis y dos años, es uno de los expertos que hubiera necesitado el caso desde el principio. Para el antropólogo, la experiencia de Etxeberría, que ha podido observar a lo largo de su dilatada carrera huesos de seres humanos de todas las edades, permite reconocer “con más facilidad” restos óseos infantiles a pesar de las condiciones en las que se encontraban los hallados en Las Quemadillas.

Serrulla reconoce “sólo viendo las fotos” de los huesos, “hay algunos que son claramente reconocibles”, como “el astrágalo o las coronas de los dientes”.

“Si la primera perito no hubiera cometido ese fallo habría sido un caso mucho más sencillo”, asegura Serrulla, quien considera que Lamas “debería haber recurrido a otro experto” y que, “de hecho, es habitual en casos de homicidio” trabajar con otra opinión.

Indicios
Aparte de la prueba de los restos óseos, existen indicios que señalan a José Bretón como el asesino de sus hijos y que han sido puestos de relieve tanto por la Fiscalía como por la acusación particular en los últimos alegatos expuestos este lunes.

La fiscal María de los Ángeles Rojas, que ha pedido una pena de 40 años de prisión contra el acusado, ha recordado que la versión de que perdió a sus hijos en el parque "es inverosímil" y la reconstrucción policial que se hizo sobre ese momento demuestra "que los niños nunca llegaron allí". La compra de más de 200 litros de gasolina y de tranquilizantes en los días previos a la desaparición de los niños también han sido puntos destacados por la Fiscalía.

Por su parte, la abogada que ejerce la acusación particular, María del Reposo Carrero, ha asegurado que la actitud del acusado "es la principal prueba de su culpabilidad", un extremo criticado por algunos expertos en derecho penal por no constituir una prueba como tal. También ha afirmado que "no queda duda que los niños estaban en la hoguera" y quiere pensar que "usó los antidepresivos para adormecerles o acabar con su vida" en lugar de "echarlos en la hoguera vivos".

Sin embargo, Sánchez de Puerta ha considerado que las pruebas contra su cliente se basan en "suposiciones" y que el acusado "ya ha sido condenado" de antemano. El abogado defensor ha ha asegurado que "nadie lo ve hacer acopio de leña" y "gastó casi todo el combustible que compró", mientras que "ningún perito encontró restos de acelerante en la hoguera".

¿Podría ser Bretón absuelto por falta de pruebas? Según Fernando Serrulla “los tribunales de Justicia condenan con más frecuencia de lo que parece” en base a “fuertes indicios de que han ocurrido las cosas porque hay muchas veces que no se pueden probar irrefutablemente los hechos”.

En la última sesión del juicio, Sánchez de Puerta también ha apuntado que en ningún momento han quedado acreditadas "las causas de la muerte", algo que es "esencial en Derecho Penal", mientras que en el caso caben "muchas suposiciones" pero todas han sido "gratuitas".

Serrulla afirma a este periódico que, “aunque es cierto que los cadáveres no han aparecido y que el ADN no ha podido practicarse, por lo que realmente no se han identificado los cadáveres ni las causas de la muerte, es improbable que dos cadáveres de dos niños de las mismas edades que Ruth y José estén en esa hoguera, en la finca de los padres del principal acusado; eso es más improbable que todo lo contrario”.

El experto, director de un laboratorio de antropología forense en el Instituto de Medicina Legal de Galicia (IMELGA), ilustra su opinión con el caso de Marta del Castillo. Aún reconociendo que en la desaparición y muerte de la joven sevillana, a diferencia del de Bretón, hay una confesión, Serrulla señala que las diferentes versiones impiden conocer como se desarrollaron las cosas y que aunque “no hay cadáver y no se sabe cómo murió, ya hay personas condenadas”.

Bretón se declara inocente
En su turno de palabra justo antes de acabar el juicio, la última oportunidad de dirigirse al jurado que lo va a juzgar, José Bretón ha manifestado que le parece "increíble" que a día de hoy, justo 21 meses después del suceso, no se sepa donde están sus hijos.

Tras los informes finales presentados por el Ministerio Fiscal, la acusación particular y la defensa, Bretón ha tomado la palabra y se ha declarado "inocente de los hechos que me quieren imputar". Bretón ha recordado que a los cinco meses del suceso, la madre de los menores apuntó que no se sabía nada de los niños y que hoy, 21 meses después del suceso le parece "increíble que no sepamos donde están mis hijos".
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