20 de septiembre de 2021, 17:09:35
Opinión


Una manera de legislar

José Eugenio Soriano García


Se están produciendo a diario normas de todo tipo que afectan cada vez más a más y más ciudadanos., permítasenos la repetición. Y son leyes, reglamentos, reglas, que sin embargo aparecen como por de pronto, como de la nada, apócrifas que diría Borges

Una de ellas, la ley importante de servicios profesionales, está alarmando a cientos, miles de profesionales, de autónomos. Y sin embargo solamente ha aparecido, de forma anónima, en la red, un texto que atribuyen unos a Economía, otros a Hacienda y unos terceros a una mezcla de ambos con el Ministerio de Justicia, sin que se sepa realmente ni quien es el autor ni por qué se adopta una decisión que al final no es otra cosa que un globo sonda

Y contrasta enormemente con lo que se está haciendo en otros países precisamente con los servicios profesionales (arquitectos, ingenieros, abogados, médicos…) que forman parte crítica de la sociedad y que representa un porcentaje nada desdeñable del Producto Interior Bruto

Lo que se suele hacer (Informe Darrois, en Francia, Informes Benson y Clementi en Reino Unido, etc) es crear una Comisión que estudie el tema con profundidad y durante un período de tiempo extenso, de manera que exista una clara convicción de que lo que se va a hacer cuenta con respaldo técnico, económico, estadístico, y se ha escuchado, con transparencia, a todos los sectores, a los consumidores, a los usuarios.

No significa eso pérdida alguna para la Democracia, sino ganancia en la calidad democrática. Porque las recomendaciones de tales informes se seguirían o no, y muchas veces no se siguen efectivamente. Pero se ha discutido con conocimiento, sin improvisación, escuchando a otros, no creyéndose en posesión divina y previa de la verdad, sino encontrándola, como un farol de Diógenes, buscando la realidad, los datos, los hechos y menos la pura ideología y el dogmatismo. Porque el Diputado no lo sabe todo, no todo lo sabe. Apoyarse en la sociedad, en la técnica, en los datos es capital para disponer de buena legislación y de un desarrollo y una ejecución sin problemas. Repasemos lo que sucedió con la famosa Ley de Tasas: fue tal la oposición de la sociedad que hubo que dar luego, por otra ley de signo contrario, marcha atrás. Pero esta técnica de freno y acelerón es pésima para la calidad y aceptación de una norma que luego va a tener que ser implantada y ejecutada por los profesionales a los que previamente no se les ha querido escuchar

Una sociedad con calidad democrática es una sociedad mejor informada y lo está cuando el Diputado y el Grupo Parlamentario, en vez de tener que inventarse la realidad a partir de lo que se le ocurra al gabinete de turno y con diputados que se limitan a aplaudir a su propio grupo, dispone previamente de estudios que les permiten analizar bien y correctamente la sociedad, hacer un diagnóstico de la situación y luego ya dictaminar sobre ella.
A las leyes hemos de colaborar todos y la mejor forma es que empiecen los propios parlamentarios por tomarse en serio a la sociedad, que aunque no se lo crean, ni le gustan las sorpresas ni la ocultación y por el contrario tiene mucho que enseñar.
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