6 de diciembre de 2019, 3:22:24
Sociedad

un estudio de la Universidad de Barcelona (UB) afirma que su actitud y comportamiento cambiaría


¿Qué pasaría si un adulto volviera a tener cuerpo de niño?


Un experimento llevado a cabo por expertos de la Facultad de Psicología de la Universidad de Barcelona (UB) concluye que la actitud y el comportamiento de un adulto cambiaría y se adaptaría si volviese a tener el cuerpo de un niño.


La revista "Proceedings of the National Academy of Sciences" (PNAS), publica un experimento llevado a cabo por la Facultad de Psicología de la Universidad de Barcelona que concluye que la actitud y el comportamiento de un adulto cambiaría si volviese a tener cuerpo de niño. El estudio afirma que la percepción e ilusión de propiedad corporal se transforman según el tipo de cuerpo que sustituye al propio en un contexto de realidad virtual.

¿Cómo sería volver a tener el cuerpo de un niño? Esa es la pregunta que se hicieron Domm Banakou, Raphaela Grot y Mel Slater, investigadores del Grupo de Investigación de Entornos Virtuales en Neurociencias y Tecnología Experimental (Event Lab) de la Facultad de Psicología de la UB.

Según ha informado la UB, la sensación ilusoria de propiedad del cuerpo o de una extremidad, por ejemplo un brazo virtual que sustituya a la extremidad real, se puede inducir mediante determinadas formas de estimulación multisensorial.

Uno de estos métodos consiste en dar respectivamente golpecitos táctiles y visuales sincronizadamente en el brazo real, que no se puede ver, y en un brazo virtual de goma completamente visible.

Este fenómeno, que se conoce como ilusión del brazo de goma, se ha usado para inducir la propiedad en un cuerpo virtual que sustituye al real mediante un visor especial colocado en la cabeza del sujeto con el que se realiza la investigación.

Sin embargo, según los investigadores, las consecuencias de esta transformación de la propiedad en la percepción y el comportamiento se ha estudiado muy poco todavía.

Los autores del estudio han hecho dos experimentos desarrollados mediante realidad virtual. En el primero, 30 adultos adoptaron el cuerpo de un niño de cuatro años (condición C) y otros 30 adoptaron cuerpos que tenían la altura pero no otras cualidades de un niño (condición A), lo que ambos grupos experimentaron en primera persona con movimientos sincronizados entre el cuerpo virtual y el real.Los científicos observaron que la sensación ilusoria de propiedad corporal era igual de fuerte en las dos condiciones.

Sin embargo, la estimación del tamaño de los objetos, tomando como referencia un punto fuera del cuerpo, era significativamente mayor en la condición C que en la A.

Posteriormente, una prueba de asociación implícita que mostraba imágenes de entornos infantiles y adultos reveló que, ante los primeros, la velocidad de reacción de los participantes de la condición C era mayor.

En el segundo experimento se sumaron 16 nuevos participantes, y en este caso se anuló la ilusión de propiedad corporal mediante asincronía visual y motora, pero el resto de características se mantuvieron inalteradas. En este caso, las diferencias entre las categorías C y A en la prueba de asociación implícita y de estimación de tamaño desaparecieron.

Según la UB, los dos experimentos confirman que la representación de uno mismo en un cuerpo alterado puede influir de manera espontánea y significativa en la percepción y el comportamiento.

El experimento ha demostrado que "la realidad virtual inmersiva confirma la escala global de la medida en la que el cerebro ajusta de manera automática el tamaño global de un avatar", según los investigadores, para quienes lo más importante es que han corroborado que el sistema perceptivo humano es capaz de adoptar la visión del mundo de un niño.

Los psicólogos también han constatado que, de la misma manera que se selecciona la representación de uno mismo en la realidad virtual, el comportamiento también varía en función del tipo de cuerpo virtual adoptado. "Por tanto, no sólo se debe considerar la influencia que los usuarios ejercen sobre los avatares, sino también el impacto que los avatares tienen en los usuarios y en sus actitudes", han concluido.
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