19 de noviembre de 2019, 6:52:23
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Detroit, en bancarrota, desmantelará su patrimonio para salvar la ciudad


La que fuera la cuarta ciudad más poblada de Estados Unidos y corazón de la industria automovolística durante el siglo pasado ha aprobado declararse en bancarrota. Detroit, cuna de la 'Motown', cuenta con una deuda cercana a los 15.000 millones y se buscan soluciones para poder reflotar la urbe. Una de las más polémicas, desmantelar su museo, el Institute of Arts, uno de los más prestigiosos del mundo, para lograr liquidez.


A lo largo de la primera mitad del siglo XX, decenas de miles de estadounidenses migraron hacia la entonces coqueta y pujante Detroit, en el estado de Michigan y cuna del sonido 'Motown', para trabajar en el llamado 'boom' del motor, una suerte de 'El Dorado' mecanizado.

La industria automovilística encontró en esta ciudad del noreste norteamericano el lugar idóneo para desarrollar una gigantesca cadena de montaje con la que nutrir a todo el país y a un gran número de regiones foráneas con sus Ford, sus General Motors o sus Chrysler.

Sin ir más lejos, en 1913, hasta 90.000 trabajadores fueron puestos en nómina para fabricar el modelo T (más conocido como Lizzie o Flivver), el coche del pueblo, y en sus factorías se producía el 80 por ciento de los coches del mundo.

Sin embargo, con el paso de los años y afectada por las sucesivas crisis, la deslocalización de sus grandes empresas y corporaciones y la pujanza de la competencia europea y asiática, Detroit ha caído en desgracia y se ha convertido en la ciudad maldita de Estados Unidos.

Sus calles, desatendidas y peligrosas, se han tornado en vertederos y solares improvisados donde delincuentes, traficantes menores y prostitutas intentan hacerse con el poder de una ciudad cada día más sin ley y en la que la mitad de los niños vive por debajo del umbral de la pobreza.

En los últimos años, el paro en la urbe se ha triplicado en una década y se ha disparado hasta rondar el 50 por ciento de la población, el más alto de todo el país, y casi un millón de personas (dos tercios de su población original) ha abandonado la ciudad en busca de un futuro mejor. El resultado: la mayor suspensión de pagos municipal de la historia estadounidense, dudoso honor que hasta ahora tenía el condado de Jefferson, en Alabama, con una deuda de 18.500 millones de dólares, unos 15.000 millones de euros.

La declaración de bancarrota está aún pendiente de la autorización judicial, algo que se complicó el pasado viernes después de que una juez de Michigan ordenara a la ciudad que retire su solicitud de quiebra por considerar que reduciría pensiones que están protegidas por ley y que viola la Constitución estatal.

En semejante estado de desesperación, las autoridades locales, desbordadas por la situación económica y social, abandonadas a su suerte por las autoridades estatales y federales, han tenido que recurrir a un interventor que gestione el intento de recuperación y haga frente a los acreedores.


El administrador especial de la ciudad de Detroit, Kevyn Orr. Foto: Efe


Una de sus primeras medidas ha levantado una auténtica polvareda, no sólo en la ciudad, sino en toda la comunidad artística y civil del país. Kevin Orr, nombre por el que responde el gestor, ha pedido una auditoría completa de todas las obras en posesión del Instituto de Artes de la ciudad, uno de los museos más prestigiosos de Estados Unidos y del mundo.

El Detroit Institute of Arts Museum, su nombre oficial en inglés, es considerado una de las joyas artísticas de Estados Unidos, y rivaliza con el Metropolitano, el Guggenheim o el MOMA de Nueva York, la National Gallery de Washington y el Fine Arts de Boston por el trono de la pinacoteca más importante del país.

Fue el primer museo norteamericano en poseer un cuadro de Van Gogh y su colección de arte grecorromano es una de las más valoradas del planeta. Además, las pinturas que decoran sus paredes, murales gigantescos que el magnate Henry Ford encargó al pintor mexicano Diego Rivera, son otras de las maravillas que alberga.


Fachada principal del Institute of Arts de Detroit. Foto: DIA


Las primeras estimaciones cifran el valor de su colección en algo más de 2.000 millones de euros, lo que no bastaría para hacer frente a la totalidad de la inmensa deuda de Detroit, aunque Orr se muestra, a pesar de la oposición de la ciudadanía, que considera la medida un expolio de su patrimonio, decidido a llevar a cabo la venta.

Numerosos museos de todo el mundo y una multitud de coleccionistas adinerados ya se han mostrado interesados en una posible adquisición de alguno de los tesoros que alberga el Institute of Arts.

Decenas de pinturas de Rembrandt, Durero, Matisse, Bruegel, Degas, Monet, Cezanne o Gauguin, entre otros, podrían salir al mercado para hacer frente a la multimillonaria deuda que ha dejado tras de sí la antigua ciudad del motor.

Mientras, otras iniciativas han ido surgiendo para intentar ayudar a la causa, como el concierto solidario para recaudar fondos de Sixto 'Sugar man' Rodríguez, el cantante del oscarizado documental y ciudadano residente de Detroit, quien ya ha confirmado que pretende organizar un recital.
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