16 de septiembre de 2019, 10:11:39
Opinion


RAJOY-BÁRCENAS, LAS ESPADAS EN ALTO

Luis María ANSON


En Moncloa se afirma que Luis Bárcenas ha inventado o manipulado algunas partidas de la contabilidad del Partido Popular para perjudicar a Mariano Rajoy, del que esperaba más protección y ayuda.

Mentira o verdad, las espadas están en alto ante la comparecencia del jueves. No habrá contienda real entre Rubalcaba y Rajoy, entre Cayo Lara y Rajoy, entre Rosa Díez y Rajoy. El presidente se va a enfrentar con su extesorero, a la sombra de Ángel Sanchís, el hombre clave en todo este escándalo. No quería hacerlo, pretendía no dar importancia a Bárcenas, aspiraba a ningunearle. Pero no lo ha conseguido. Ante los diputados, Mariano Rajoy se verá obligado a hablar del innombrable y, probablemente, a aportar datos y cifras que desmonten las eventuales manipulaciones de Luis Bárcenas.

Ante los representantes de la soberanía nacional, se va a dilucidar el problema interno de un partido, las verdades o las mentiras de un extesorero despechado, al que llaman los fieles de Génova, el Iscariote. Está claro que, aparte de forrarse el hígado, Luis Bárcenas ha quebrantado las cuadernas de la nave popular. El daño que ha hecho es incalculable y no sabemos si puede hacer más, aunque existe la presunción de que sí, de que todavía pueda acorralar aún más a Mariano Rajoy.

El presidente, que es un excelente parlamentario, dedicará todos sus esfuerzos a desmantelar lo sugerido, lo apuntado, lo inventado por Bárcenas. Está por ver si la opinión pública se sentirá permeabilizada por los argumentos de Rajoy en contra de su bicha negra, el hasta ahora amigo íntimo, hoy enemigo radical, que durante largos años administró los dineros del Partido Popular. A pesar del alborear de agosto, la expectación política es máxima, aunque el interés popular se haya diluido en la diáspora veraniega.
El Imparcial.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  www.elimparcial.es