28 de septiembre de 2021, 6:54:40
Opinión


¿Hay que legalizar las drogas?

Joaquín Vila


Sin duda, es un tema políticamente incorrecto, casi tabú. Pero el gran problema de las drogas radica en su ilegalidad. El mejor antecedente de ello lo tenemos en la ley seca que imperó en Estados Unidos durante los años 20. Ahí nació la mafia, por ese motivo murieron miles de personas que bebían alcohol infecto. Y los garitos donde se consumía, las metralletas eran las dueñas del local. Y cuando se legalizó el alcohol, se desvaneció buena parte de la basura que se había creado alrededor.

Ahora Uruguay ha decidido legalizar el uso y consumo de la marihuana, una droga, que, sin duda, es menos nociva que el alcohol. Pero el mundo entero se ha echado las manos a la cabeza como si fuera una tropelía contra la Humanidad.

El 90 por ciento de las muertes por drogas, las duras, puesto que la marihuana todavía no ha matado a nadie, obedece a esa ilegalidad. Están mezcladas con todo tipo de productos, por lo que los toxicómanos cuando las consumen toman unas dosis muy bajas y poco puras. Las sobredosis se producen cuando la droga es pura y el consumidor no está acostumbrado a esa pureza.

Es de las mayores hipocresías del mundo. Las mafias de todo el mundo se enriquecen, asesinan y crean grupos armados gracias a la ingente cantidad de dinero que obtienen con el narcotráfico. Los países dedican millones a combatir dicho tráfico. Pero el resultado es que en cualquier ciudad del mundo, Madrid incluido, cualquiera que quiera puede obtener droga sin mayores problemas. Eso sí, a un precio desorbitado y en unas condiciones peligrosas.

El alcohol es una droga dura. Un altísimo porcentaje de los asesinatos, de las peleas, de la llamada violencia de género, de los accidentes de tráfico obedecen al consumo excesivo de alcohol. Pero cualquiera puede entrar en un bar y ponerse hasta las botas. ¿Y cuántas personas se drogan con puñados de antidepresivos cada día?

Que se sepa nadie ha matado a nadie por consumir marihuana, aunque tampoco hay que hacer un panegírico de dicha sustancia, más que nada porque los que la toman están atontolinados. Pero no son violentos. Ahora, si alguien lleva una dosis de hachís y es descubierto por la Policía termina con sus huesos en la cárcel. Y Marruecos se enriquece con el tráfico de la marihuana. Hectáreas y hectáreas del norte del país están dedicadas a su cultivo. Todo el norte del país africano se dedica al negocio y al tráfico, con la más que presunta aquiescencia del Gobierno.

Venezuela, Colombia, Bolivia, Pakistán, Afganistán… y muchos otros países utilizan, en cambio, la cocaína y la heroína, drogas duras y asesinas, para llenarse los bolsillos y financiar sus tropelías políticas. Si se legalizara su venta y su consumo se les acabaría el chollo.

Es un tema delicado y difícil de resolver. Y cada cual debe de ser libre de tomar lo que quiera. A costa de su salud y de su equilibrio mental. Pero el mundo vive una de sus mayores hipocresías con esa ilegalidad. Y, además, los Estados podrían vender libremente estas sustancias y embolsarse unos milloncetes con los impuestos. Como con el tabaco y con el alcohol. Drogas duras sí. Pero están al alcance de la mano. No hay huevos. O hay muchos intereses en juego. Y mucho miedo.
El Imparcial.  Todos los derechos reservados.  ®2021   |  www.elimparcial.es