20 de noviembre de 2019, 8:20:59
Mundo

Entrevista


Karmon: “La situación en Siria puede llevar a una nueva Guerra Fría"



- ¿Cuál es su opinión acerca de la posible intervención militar de los Estados Unidos y sus aliados occidentales en Siria?

Es casi seguro que los EEUU ataquen Siria. Hay dos cuestiones: ¿De qué magnitud será el ataque?, y, ¿cuál es la coalición que está apoyando EEUU?

Analizando las declaraciones de los líderes de EEUU, no es una tentativa para destruir el régimen de Assad. Es más un castigo por el uso de armas químicas. Los EEUU pueden utilizar sus misiles desde los buques, que ya están situados frente a las costas de Siria, y también podrían utilizar la fuerza aérea. Pero esto es menos seguro.

También había la posibilidad de que los británicos atacaran desde el aire con sus fuerzas aéreas, porque mandaron a Chipre una escuadrilla de aviones de guerra. Sin embargo este viernes sabemos que el Parlamento Británico ha rechazado la petición del primer ministro Cameron de utilizar la fuerza contra Siria.

Además, los EEUU esperan el informe los inspectores de las Naciones Unidas para saber si hay informaciones que puedan reforzar su posición.

Segun algunos informes en la prensa fue el comandante de los misiles químicos el que autorizó este ataque sin haber ninguna autorización desde Presidencia. Lo que a mí, personalmente, me parece imposible. Es un líder militar de bajo rango. Creo que debió recibir la orden del ministro de Defensa, o del propio presidente.

En las próximas 48 horas tal vez sabremos más, si la información que tienen los inspectores y nuevas informaciones de inteligencia, que pueden determinar la decisión del presidente Obama de dar luz verde al ataque.

- Y este ataque, ¿cómo influirá en el conflicto sirio?

Si es un ataque limitado, como parece, no cambiará la balanza de poder, que por el momento es favorable al régimen de Damasco. Por otra parte sabemos que en las últimas semanas, los disidentes recibieron armas modernas tanto de Arabia Saudí, como de Catar y de Turquía. Esto puede cambiar la balanza de poder a favor de la oposición.

Pero el ataque no influirá a no ser que, por ejemplo, se marque una zona de exclusión aérea para en Siria, lo que ayudaría directamente a la oposición. También influiría una ofensiva de gran magnitud que destruyera gran parte de los aeropuertos y las bases logísticas del régimen. Pero, la guerra civil continuará durante algunos meses, al menos.

El régimen puede defender una zona costera, donde hay una mayoría de los alauitas, que es la etnia del presidente y de su familia. Los sunitas controlan dos tercios del país, pero no controlan las grandes ciudades. Hay también un territorio controlado por los kurdos en el norte. Esto podría suponer la balcanización de Siria.

Ni los EEUU ni Rusia están dispuestos por el momento a un compromiso. Los rusos tienen intereses en la zona: quieren una presencia militar en Siria, que es un punto estratégico importante para la fuerza naval rusa. Además está Irán, que está apoyando al régimen de Damasco, como el más importante aliado en la región y en el mundo árabe, y tiene la posibilidad de dinamitar un posible acuerdo a través de acciones de provocación, tanto de terrorismo como de acciones militares.

- ¿Cree usted que la situación de inestabilidad y violencia que vive Iraq terminará por desatar una guerra civil en el país?

La situación en Siria está influida por la de Iraq. Al Qaeda, durante los últimos meses, está muy activa en Iraq, con actuaciones contra el Gobierno central. Están apoyando la rebelión en Siria, principalmente la de los grupos islamistas.

La situación en Iraq puede cambiar si hay una victoria de los rebeldes islamistas en Siria. Puede provocar una tentativa en Iraq para una secesión del territorio de los sunitas, que está al oeste del país.

También hay un problema con los kurdos. Son prácticamente independientes, autónomos. La autonomía de los kurdos en Siria pasa por una posible unión con los kurdos en Iraq, un fenómeno en desarrollo en los últimos meses, lo que puede provocar también una implosión de Iraq en tres territorios: el chiíta, que es el mayor, el sunita, y el kurdo. Es lo que llamo la balcanización de oriente medio, principalmente en los países en los que hay grandes divisiones desde el punto de vista religioso y étnico.

Es un proceso que puede provocar la desintegración de Siria como unidad territorial, y tal vez la desintegración futura de Iraq.

- ¿Qué resultado considera usted que va a tener el pulso entre el Ejército de Egipto y la oposición islamista?

La situación en Egipto es muy compleja. La revolución fue de hecho un golpe de Estado del Ejército, que provocó la salida del presidente Mubarak. Hubo, segun informaciones, un acuerdo entre el Ejército y los Hermanos Musulmanes hasta después de las elecciones legislativas, de las elecciones presidenciales. Pero tras estos comicios, el líder de los Hermanos Musulmanes, Mohammed Mursi, intentó tomar el poder de manera total y cambió la constitución en pocas semanas.

Esto no fue aceptado por el Ejército, pero tampoco por una gran parte de la oposición y en el pueblo.

El resultado fue la crisis por la cual el Ejército tomó el poder, y ahora los militares hacen todo lo posible para destruir a los Hermanos Musulmanes. Probablemente acaben siendo un partido fuera de la ley, aunque algunos Hermanos Musulmanes piensan que la estrategia de violencia fue un error, y por tanto buscan un acuerdo para participar en la vía política. En algún momento el Ejército aceptará cierta libertad política en Egipto, pero no dejará que Hermanos Musulmanes sean el principal partido político del país.

- La ONU asegura que Irán avanza en su plan atómico y no descarta que sea para uso militar, ¿qué medidas cree que debería adoptar la Agencia Internacional de la Energía y la comunidad internacional?

El nuevo presidente de Irán se está presentado ante la comunidad internacional como moderado, pero no supone un cambio verdadero. Fue el secretario general del consejo de seguridad en Irán durante 18 años, fue un asesor muy próximo del ayatolá Jomeini, y cuando fue responsable para las negociaciones de 2005-2007, llegó a un acuerdo que permitió a Irán seguir adelante con su proyecto nuclear.

Tiene una actitud más abierta, percibida como más simpática desde occidente, pero no ha tomado ningún compromiso en los puntos esenciales. Está apoyando al regimen de Asad en Siria y no ha cambiado nada en las negociaciones sobre el proyecto nuclear. Si no hay cambios en el proyecto nuclear, habrá más sanciones.

Por tanto, no puede cambiar la situación económica, muy difícil, de Irán. Sobre el plan nuclear, los iraníes son más cautos en los últimos meses, para no pasar la línea roja que Israel presentó un año atrás, que es la de no enriquecer el uranio más de un 20%, además de no rebasar una cierta cantidad de uranio que puede ser interpretada como un paso previo hacia la construcción de la bomba nuclear.

Pero en los próximos meses esto puede cambiar y puede hacerlo muy rápido. Es muy importante que la comunidad internacional negocie un acuerdo con el presidente de Irán. Aunque no es seguro que sea posible. Sin embargo, Irán está muy debilitado por la situación en Siria, además de la posición en el Líbano de Hizbolá. Tal vez esa debilidad pueda ser utilizada por los estadounidenses y los europeos en la futura negociación.

Un ataque sobre Siria puede convertirse en una señal muy clara para Irán, porque si EEUU muestra que es serio con la línea roja de las armas químicas, también lo será con los límites marcados al programa nuclear iraní.

- ¿En qué momento están las conversaciones para el proceso de paz entre Israel y la Autoridad Nacional Palestina y qué expectativas de llegar a buen puerto cree que tiene esta nueva ronda de negociaciones?

Han influido dos asuntos sobre las nuevas negociaciones. Uno es la presión de la Administración de EEUU. Hay un interés en utilizar la situación regional a favor de los intereses de los EEUU, y también el del presidente Obama y el de su secretario de Estado, John Kerry, que necesitan un éxito político que no están obteniendo en ninguno de los demás frentes de la región.

También la situación regional. La situación en Egipto está debilitando a Hamás, bajo la influencia de los militares egipcios y tal vez de los países del Golfo Pérsico, ya que ha perdido el apoyo militar y financiero iraní y además tienen dificultad para oponerse a este proceso de negociación. A largo plazo, no entiendo cómo se puede llegara al acuerdo tan rápido, ya que la autoridad palestina no controla Gaza y Hamás puede sabotear este acuerdo con atentados terroristas.

Paradójicamente, las zonas palestinas y de Israel son las más estables en la actualidad, incluso más que Líbano, Siria y Jordania. Posiblemente habrá un acuerdo temporal, antes de un acuerdo final.

- En el complejo escenario que usted ha descrito, ¿qué cree que va a suceder a corto plazo en Oriente medio?

La inestabilidad y las insurrecciones en los países árabes, que también ha cambiado la actitud de las masas populares, han motivado un nuevo escenario que estará vigente al menos en los próximos diez años.

Hay dos niveles de conflicto: uno es un gran conflicto entre los sunitas y los chiítas. La coalición entre Arabia Saudita, Qatar, Egipto, Turquía, que son los principales países sunitas, contra el eje de Irán, que comprende al régimen alauita en Siria, chiita en Irán y Hezbolá en el Líbano.

Es una lucha que tiene un fondo histórico muy antiguo, y ahora se está agudizando. Es un conflicto religioso que también utilizan algunos países para aumentar su poder en la región.

Dentro de este conflicto mayor, hay conflictos locales que son étnicos. En Siria entre la mayoría sunita y la minoría alauita y cristiana, en Líbano entre los sunitas, chiítas, cristianos y kurdos, y en Iraq, entre los kurdos, árabes sunitas y árabes chiítas. Incluso en Turquía, donde hay una importante masa kurda que quiere la independencia.

Todo ello influirá en la región en los próximos cinco o diez años.

- Así que la primavera árabe llevará a la zona, en su opinión, a diez años de conflicto.

Es lo mismo que pasó cuando se desmembró Yugoslavia. Esa es la situación que va a haber en Siria, Iraq, tal vez en Líbano, e incluso en Turquía.

Además, también forma parte de un conflicto entre Rusia y EEEUU. Las dos grandes potencias si no llegan a un compromiso pueden llegar a una nueva Guerra Fría sobre el trasfondo de la situación en Siria.
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