4 de agosto de 2021, 1:04:26
Nacional

El exmagistrado podría representar a Gibraltar contra España


El polémico Garzón vuelve a la carga ¿traicionando a su país?


Tras encadenar numerosas controversias en su larga trayectoria profesional, primero como juez de la Audiencia Nacional y en la actualidad como abogado particular, Baltasar Garzón podría ir más allá y optar por representar legalmente al Peñón de Gibraltar en su tira y afloja con el Estado español en lo que muchos califican ya de "traición". De hecho, esta misma semana, el letrado jienense se desplazó hasta la colonia para entrevistarse con su ministro principal, Fabián Picardo.


Es, con toda probabilidad, el jurista más famoso de los últimos decenios en España o, como mínimo, el más polémico y controvertido. Por él han pasado algunas de las instrucciones más relevantes de la historia reciente de nuestro país y a casi nadie deja indiferente en sus decisiones y actuaciones públicas.

Héroe y víctima de la derecha para algunos y ególatra y poco profesional para otros, el exjuez de la Audiencia Nacional y abogado particular en la actualidad Baltasar Garzón podría dar un paso más en su carrera si, como muchos apuntan, acepta representar legalmente a Gibraltar en sus litigios con el Gobierno español.

Esta misma semana, Garzón fue visto en la colonia junto a José Carracao, asesor de cabecera del ministro principal del Peñón para asuntos españoles, Fabián Picardo, en lo que se ha considerado como el comienzo de una estrecha relación profesional entre el abogado y su colega británico, que ha sido denunciado por el sindicato Manos Limpias por consentir el contrabando y el narcotráfico en la zona.

Fuentes del Partido Popular gaditano contactadas por este periódico aseguran que Garzón y Picardo son viejos conocidos y que el exjuez ya le habría dado algunos consejos en el pasado, aunque sería ahora cuando la relación profesional entre ambos, con Gibraltar como telón de fondo, podría estrecharse y afianzarse.

De confirmarse el acuerdo, que algunas fuentes consideran como una "alta traición" a su país, Gibraltar sería el enésimo capítulo en la controvertida carrera profesional del exmagistrado jienense, que también asesora legalmente al máximo dirigente de Wikileaks, Julian Assange, atrapado en la embajada de Ecuador en Londres por sus problemas con la Justicia en Suecia y en Estados Unidos, al Tribunal Penal Internacional de La Haya y a la familia de Rosalina Ynoa, una de las víctimas del tren de Santiago de Compostela.



Previamente, y como unos de los jueces más mediáticos y controvertidos de la Audiencia Nacional, Garzón ya estuvo conectado con algunas de las instrucciones más polémicas de la historia judicial española. Recordado es el caso 'Gürtel', en el que fue condenado a once años de inhabilitación profesional como magistrado por ordenar una serie de escuchas ilegales.

También fueron polémicos sus trabajos al frente de las operaciones 'Nécora' o 'Pitón' contra el narcotráfico gallego a comienzos de los años 90, con las que acabó desmantelando el clan de los Charlines y encarcelando a Laureano Oubiña, las investigaciones de la trama de los GAL, de la banda terrorista Eta, los asesinatos de Paracuellos durante la Guerra Civil española o de los crímenes del franquismo.

En el ámbito internacional, Garzón promovió una orden de arresto contra el exdictador chileno Augusto Pinochet. Este caso, que le catapultó a la fama mundial, estuvo rodeado de mucha polémica e incluso empujó a España a una disputa diplomática a tres bandas entre nuestro país, el Gobierno chileno y Reino Unido, ya que el senador vitalicio latinoamericano estuvo en arresto domiciliario en Londres durante varias semanas a la espera de que se resolvieran los recursos.

En esta etapa, Garzón también mostró su intención de llevar ante los tribunales a varios exaltos cargos militares argentinos por la desaparición de varios ciudadanos españoles durante la dictadura que se instauró en el país entre 1976 y 1983, a Henry Kissinger por su relación con algunos regímenes dictatoriales latinoamericanos y a Osama Bin Laden, antiguo líder de Al Qaeda.

Además, en 2011 estuvo muy cerca de aceptar la petición de asesoramiento del Gobierno boliviano de Evo Morales, que en varias ocasiones no ha escondido su hostilidad hacia los intereses de España en la región, en su demanda judicial a Chile por una salida "soberana" al océano Pacífico.

Gibraltar es el enésimo frente en el que podría embarcarse Garzón, al que muchos relacionan con una posible carrera política como cabeza visible de una coalición de izquierdas.

No sería su primera incursión en el mundillo, puesto que ya en 1993 figuró como 'número dos' por el PSOE en las listas de Madrid, justo por detrás del expresidente Felipe González, llegando a ser nombrado delegado del Gobierno en el Plan Nacional sobre Drogas.

Sin embargo, de materializarse la representación legal de Gibraltar por parte del abogado de Jaén, sus aspiraciones más allá de la judicatura se verían reducidas en gran media, puesto que la lacra de la traición a su país la arrastraría durante años con la consiguiente pérdida de credibilidad entre el electorado.
El Imparcial.  Todos los derechos reservados.  ®2021   |  www.elimparcial.es