22 de octubre de 2019, 20:37:14
Mundo

un centro comercial de nairobi estaba tomado por terroristas


El ejército keniano asegura haber liberado a los rehenes


El Ejército keniano asegura haber liberado a la mayoría de los rehenes que permanecían retenidos desde el sábado por la milicia radical islámica Al Shabab en un centro comercial de Nairobi.


Según afirma en su perfil de la red de Twitter, los soldados han tomado la mayor parte del edificio y continúan avanzando para neutralizar a los terroristas y rescatar a todos los rehenes. "Se están haciendo todos los esfuerzos necesarios para dar una solución rápida a este problema", afirma el Ejército.

Durante el transcurso de este asalto final, iniciado hace unas horas por el ejército keniano, cuatro soldados han resultado heridos y están siendo atendidos en un centro hospitalario, según las citadas fuentes. La operación se inició a mitad de tarde, después de que un grupo especial de las fuerzas de seguridad israelí accediera al interior del edificio.

Según ha informado a EFE un portavoz del Ministerio del Interior, entre las 7 y las 8 de la tarde (16:00-17: 00 GMT) se han producido diversas explosiones en el complejo comercial.

El ataque, en el que también ha habido 175 heridos, comenzó el sábado sobre las 13.00 horas (10.00 hora GMT) y, desde entonces, los terroristas permanecieron atrincherados en un gran supermercado que hay en el interior del complejo.

A primera hora de esta tarde, el grupo especial israelí accedió al edificio para tratar de liberar a los rehenes, operación que aún sigue en marcha y sobre la que no existe información oficial. Según informaron a Efe fuentes del dispositivo de seguridad, sobre las 15.30 horas, poco después de la entrada de los agentes israelíes, se produjo un tiroteo en el interior.

Cuatro horas más tarde, se pudo escuchar una fuerte explosión en el centro comercial, la más potente de cuantas se han oído desde que comenzó la ocupación del grupo terrorista.

El tránsito de vehículos sanitarios entre el complejo comercial y el hospital de campaña, ubicado en un centro religioso próximo, se incrementó por momentos y los tres helicópteros que sobrevolaban la zona a muy baja altura, se retiraron.

Sin embargo, tras unos pocos minutos de agitación, volvió la calma, al menos en el exterior del recinto comercial, donde el Ejército keniano ha establecido un extenso perímetro de seguridad.

El hospital de campaña, que esta tarde se ha terminado de equipar con el material necesario para atender a posibles heridos, no ha recibido a nadie por el momento.

Según la información la información facilitada por los diferentes cuerpos diplomáticos, entre los 68 fallecidos confirmados por la Cruz Roja keniana hay ciudadanos de al menos nueve países: Kenia, Reino Unido, Francia, Canadá, India, Perú, China, Sudáfrica y Ghana.

Entre las víctimas también se encuentra un sobrino del presidente keniano, Uhuro Kenyyata, según dijo el mandatario en un discurso a la nación en el que advirtió que su país no se amedrentará y continuará luchando contra el terrorismo en Somalia.

Al Shabab ha asumido la autoría de este asalto presentándolo como una acción de represalia por la presencia del Ejército keniano en Somalia, donde forma parte de la misión internacional de apoyo al Gobierno en su campaña contra grupos radicales islámicos.

Al contrario que la operación del Ejército, que desde ayer ha conseguido rescatar a centenares de personas del interior del centro comercial, la actuación de la Policía ha sido cuestionada por algunos afectados del asalto.

Un ciudadano indio que se encontraba en el interior cuando comenzó el ataque denunció públicamente que la Policía no ayudó a los atrapados, que tuvieron que organizarse entre ellos para tratar de escapar.

Según contó Setpal Sing, que logró huir junto a otras personas entre disparos por la salida de emergencias de los cines situados en la planta superior del edificio, en el exterior solo encontraron la ayuda de los voluntarios.

En este mismo sentido, una ciudadana nicaragüense que escapó tras utilizar las mesas de una cafetería como escudo, contó a Efe que la Policía Diplomática tampoco hizo nada cuando la llamó.

El Gobierno keniano ha recibido numerosas muestras internacionales de solidaridad, entre ellas la del presidente estadounidense, Barack Obama, quien telefoneó a Uhuru Kenyatta ofreciéndole su apoyo para "llevar a los atacantes ante la Justicia".

Por su parte, el vicepresidente keniano, William Ruto, solicitó a la Corte Penal Internacional (CPI) que aplace el juicio que sigue contra él por supuestos crímenes de lesa humanidad, para ocuparse de la situación en Nairobi.

Según el ministro del Interior, Joseph Ole Lenku, los radicales mantienes una treintena de rehenes en el interior del edificio. Al parecer, según fuentes del dispositivo de seguridad, los fundamentalistas se ha atrincherado en el interior de un gran supermercado.

En octubre de 2011, cuando el Ejército de Kenia entró en Somalia como respuesta a una oleada de secuestros supuestamente obra de Al Shabab en el vecino territorio keniano, los radicales islámicos amenazaron a Kenia con represalias por esa iniciativa.

Desde entonces, se han registrado decenas de ataques en zonas fronterizas con Somalia, en la ciudad portuaria de Mombasa y en el propio Nairobi, que han causado más de un centenar de víctimas hasta el momento.
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