24 de agosto de 2019, 13:16:52
Cultura

Por el escritor y periodista William Chislett


'Spain, what everyone needs to know': "La historia de España reducida a 200 páginas"


El escritor y periodista William Chislett ofrece en el libro Spain, what everyone needs to know, publicado por la Oxford University Press, un contexto político, social, histórico y económico de España que nos permite comprender en tan solo 200 páginas el estado actual de un país que está entre las mayores economías de la zona euro, pero que se ve acuciado por su alto nivel de paro, la imparable deuda pública y la crisis bancaria.


Spain, what everyone needs to know, del escritor y periodista William Chislett, permite comprender en 200 páginas el estado actual de España gracias a un análisis preciso de su contexto político, social, histórico y económico. El libro, que ya está a la venta, será presentado de manera oficial este martes día 24 de septiembre por el escritor Antonio Muñoz Molina en el Auditorio BBVA.

Con amplia experiencia en España (Chislett vino a cubrir la Transición española para The Times de Londres y vive entre Madrid y un pueblo pequeño de Cuenca desde 1986), este investigador del Real Instituto Elcano y colaborador y miembro del consejo editorial de El Imparcial relata la historia de nuestro país analizando desde la herencia de los musulmanes hasta las pretensiones separatistas de Cataluña, pasando por la llegada masiva de inmigrantes, la creación del Estado de bienestar, la crisis bancaria, los efectos de las medidas de austeridad o las obligaciones que tenemos con la ‘troika’ de la UE.

¿Por qué este libro? ¿Se vende en España?
Fue un encargo de la Oxford University Press, que está haciendo una serie bastante conocida donde cada año incorporan más países y en esta ocasión se han decidido por España.

Sí, se vende. Se puede adquirir en la librería Pasajes, en la calle Génova, 3, muy cerca de la sede del PP.

PIE DE FOTO¿A quién está dirigido?
No es un libro para turistas. O mejor dicho, es un libro para turistas curiosos e inteligentes. Pero no es una guía sobre España. Es un libro que pretende cubrir en unas 200 páginas lo esencial desde el punto de vista histórico, social, económico y político. Es un reto porque reducir tanta historia en tan poco espacio no es algo fácil.

El libro está escrito de forma cronológica, algo que permite ver el progreso de España durante los siglos. Así, el lector puede ver que su evolución ha sido de un paso adelante y, a veces, dos atrás.

¿Por qué empieza en el 711 con la invasión de los musulmanes y no, por ejemplo, con los romanos?
Pues este libro empieza en este punto y no con los romanos o el hombre antecesor de Atapuerca porque yo tenía que decidir un punto de arranque y me pareció que el 711 con la invasión de los musulmanes y la creación de un estado islámico era un punto más claro que con los romanos, cuya presencia en tiempo, además, fue menor que las de los árabes. Aun así, aunque los romanos no tienen todo el reconocimiento que se merecen, tampoco los he olvidado por completo y hay un par de apuntes sobre ellos.

Pero, sobre todo, al arrancar en este punto pude dedicar más espacio, más páginas, a la época contemporánea, que entiendo es más interesante para los lectores.

¿Qué es lo más importante que hay que saber sobre España?
He intentado contrastar los clichés, los estereotipos que existen, como son los toros, el flamenco, el turismo, la siesta… con logros como la creación exitosa de un núcleo duro de multinacionales españolas. Hace 15 años nadie habría dicho que empresas españolas comprarían tres bancos y una compañía de energía en Reino Unido o que controlarían el mayor operador de telefonía móvil o que gestionarían varias líneas del metro de Londres e incluso el aeropuerto de Heathrow. O también que los bancos Santander y BBVA obtendrían más beneficios en Latinoamérica que en España. Y que la cadena de ropa Inditex sería una de las más grandes del mundo.

También el éxito de poder absorber tantos inmigrantes en tan pocos años. Creo que ningún país europeo ha recibido a tantos inmigrantes en tan poco tiempo, unos 3 o 4 millones en una década. Como corresponsal en 1975 yo era uno de los 165.000 extranjeros que vivían en España. Hoy soy uno de 6,4 millones. Gran parte de este auge ha ocurrido en los últimos 12 años.

Otros aspectos destacables son la Transición, que fue muy exitosa y que sigue siendo poco conocida, o la creación de un Estado de Bienestar, que ahora está amenazado por la crisis, pero cuando Franco murió en España había muy poco Estado de Bienestar.

'Spain is different', ¿qué hay de cierto en el viejo dicho?
Todos los países son diferentes, ¿no? Todos tienen sus características y sus estereotipos y sus clichés. España no es tan diferente como la gente se piensa. Fue en tiempos de Fraga cuando se inventó este eslogan turístico, y la verdad es que ha tenido mucho éxito para atraer un turismo masivo y la verdad es que sí, España era muy diferente en los años 60, pero hoy no es muy diferente de otros países. Aunque los españoles tal vez siguen creyendo que son algo distinto de Europa. Pero eso quizá sea complejo de inferioridad.

PIE DE FOTO¿Cómo definirías a los españoles? ¿Cuál es la imagen que se tiene de nosotros?
La imagen está creada desde dentro de la propia España. Cuando doy conferencias sobre la imagen de España saco una doble página del The Guardian de Gran Bretaña que es una foto de unos chavales en la famosa ‘Tomatina’. Esa imagen de gente divirtiéndose en tomate no es la imagen de España, pero como se sigue dando tanta publicidad a este tipo de cosas, quizá más en la prensa española que en la extranjera, pues es la que queda, la de el país del “todo es divertido, de siesta, de poco trabajar…”. Todo son mentiras.

Sobre esto último, hay una estadística de la OCDE que dice que los alemanes trabajan menos horas al año que los españoles. Esto rompe el mito de que España es el país de la siesta y de que todos son unos vagos. Otra cosa es que el modo de trabajar sea productivo o bien organizado.

¿Qué hecho histórico crees que nos ha marcado más, el Franquismo o la Transición?
No se pueden borrar todas las huellas de una dictadura de 36 años en un par de décadas, pero ya llevamos más tiempo en democracia que lo que duró el Franquismo. Políticamente, un partido que represente a esta ideología no pinta absolutamente nada, pero es que tampoco pintaba nada en las elecciones de 1977.

Haces un repaso por las etapas de los presidentes españoles. ¿Qué hay que saber de Felipe González?
Es la persona que empieza la modernización de España. Entrada en la UE, en la OTAN, empieza a crear el Estado de Bienestar, reformas económicas… También, para ser justo, empieza la corrupción.

¿Aznar será recordado sólo por la foto de las Azores?
Yo creo que por algo más. Mi opinión personal es que fue una locura lo de Iraq, pero hay que recordar que España no mandó soldados al combate, fueron después a poner orden. Entonces, a Aznar se le recordará más que nada por hacer los ajustes necesarios en la economía para poder entrar en el euro. Cuando terminó la etapa de Felipe González, era muy dudosa la entrada por todos los desequilibrios macroeconómicos, pero Aznar consiguió corregirlos bastante rápidamente y España consiguió estar en el primer grupo del euro. Yo creo que fue su mayor logro.

¿Y Zapatero, qué tendrá más peso en su biografía, ser un ‘presidente por accidente’ o por negar la crisis económica?
Ni uno ni otro. No creo que fuera un ‘presidente por accidente’ porque ganó unas segundas elecciones. Yo creo que las bombas de Atocha sacaron de la abstención a la gente de la izquierda. Sin embargo, creo que el campo económico fue bastante desastroso y en el campo social hizo cosas que había que hacer como la Ley de Dependencia o el matrimonio gay. Es verdad que eran cosas, que, salvo al Ley de Dependencia, al hombre de la calle no le importaba demasiado.

Con la economía tuvo una oportunidad de oro para corregir desequilibrios y hacer reformas que son mucho más fáciles de hacer en época de bonanza. Como hizo muy poco y muy tarde, no ha habido más remedio que hacerlas ahora, en época de crisis. Para mí, un político inteligente es el que hace reformas cuando la gente no cree que sean necesarias y un presidente menos inteligente es el que piensa que la época de bonanza va a durar para siempre.

Para mí es muy triste que España perdiera la oportunidad de hacer reformas en la época de Zapatero que se han tenido que hacer ahora. Tal vez, con esas reformas entonces la crisis hubiese sido menos impactante.

Aunque lleve dos años, ¿qué destaca de Rajoy?
Heredó una situación muy difícil. No ha tenido más remedio que hacer lo que está haciendo. Y muchas de ellas son impuestas por ‘la troika’. Por otra parte, comunica muy poco con la sociedad, pero creo que esa es una costumbre de casi todos los presidentes de España.
Rajoy sale mucho menos en televisión que otros presidentes como Obama o Cameron para explicar por qué tiene que hacer lo que hace. Los datos macroeconómicos está mejorando, pero hay muy poca luz en el túnel porque no se crea empleo.

PIE DE FOTO¿Esto último se debe al modelo económico?
Todo esto se debe, efectivamente, al modelo económico que tiene España desde hace años. El estallido del mercado inmobiliario ha sido mucho más problemático aquí que en Irlanda o Portugal, que también tenían su burbuja inmobiliaria. Pero aquí en España es por culpa del modelo, a mi modo de ver, tan estúpido que hay, que está excesivamente basado en el ladrillo.

Cito solamente una cifra de 2006, cuando las viviendas iniciadas en España son más que las de Italia, Francia y Alemania conjuntamente. Esto sumado a que ha dedicado muy pocos recursos a los que yo llamo capital humano. Este país tiene infraestructuras fantásticas, muy buen metro, buenas carreteras, pero una crisis en educación.

Habla de un tema de plena actualidad, Cataluña. ¿Interesa fuera de España lo que Cataluña o País Vasco puedan conseguir con sus pretensiones separatistas?
Interesa ahora por el tema de Escocia. Sin entrar en comparaciones, en Escocia no hay lío en tener un referéndum y aquí sí. Por eso, yo creo que si no fuera por lo que está pasando en Escocia, el interés, al menos en Gran Bretaña, sería bastante menos.

¿Qué le espera a España?
Hay un poquito de luz en el túnel, pero espero que no sea un tren que bien de frente. Yo creo que las mejoras en el déficit son necesarias, pero regreso al tema del maldito modelo económico en España. Sinceramente, no veo cómo se va a crear trabajo aquí y el turismo tiene un límite, no todo el mundo puede trabajar para este sector. Además, con un consumo doméstico muy deprimido, ¿quién va a crear nuevas empresas? Sin olvidar un sistema educativo que no rinde lo que el país busca y los más listos se tienen que marchar al extranjero porque no hay trabajo aquí.

Lo que espera a España es muy poca creación de trabajo en los próximos años aunque las reformas de Rajoy van a permitir crear empleo con algo menos de crecimiento. Aun así, yo no creo que este país tenga una cifra de parados del 26%. Esto no es negar la profundidad de la crisis del empleo, es simplemente cuestionar las cifras. No sería posible que estuviéramos aquí en una cafetería tranquilamente con una de cuatro personas de este país sin empleo. No sé cuál es la cifra, pero sé que no es el 26%.

Así, esperan más años duros con muy poca creación de trabajo y veremos cuál es la resistencia o aguante de los españoles.
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