27 de octubre de 2020, 19:44:55
Cultura

'LA TRINI' DE VIVE CANTANDO


María Castro: “Estoy en la cresta de la ola y remo para no bajarme; volver a subir es muy difícil”

Laura Crespo

La actriz María Castro compagina el rodaje de la existosa serie Vive Cantando con la otra de teatro Una semana, nada más, con la que acaba de inaugurarse el antiguo teatro Arlequín, salvado del cierre y rebautizado como La Strada.


Dice que se parece a ese personaje que ya huele a revelación de la temporada, ‘La Trini’ de Vive cantando, en su alegría y su forma de mirar la vida, “como si le aguardara una sorpresa”. Bastan dos minutos de charla para darle la razón. La actriz María Castro se encuentra estos días rodando los últimos capítulos de la primera temporada de la ‘dramedia’ musical de Antena 3. Eso, por la mañana. Las tardes también se debe a su público en el teatro La Strada (antiguo Teatro Arlequín), con la divertidísima Una semana, nada más. La carrera por Madrid entre el set y el escenario, que aprovecha para las no tan creativas pero igualmente necesarias labores de promoción, no le resta naturalidad ni un ápice de sonrisa durante la entrevista con este diario.

Desde el pasado 27 de septiembre, el antiguo Teatro Arlequín ha reabierto sus puertas como La Strada, presentándose con el montaje Una semana, nada más, en la que María Castro, Antonio Hortelano y César Camino cuentan verdades como puños sobre las relaciones de pareja, con una vis radicalmente cómica, pero verdades al fin y al cabo. En la obra, Sofía y Pablo llevan cuatro meses viviendo juntos, un tiempo que ha sido el cielo para ella y un infierno para él. Pablo quiere romper la relación, pero no sabe cómo afrontar este desamor repentino y urgente, por lo que convence a su amigo Martín para que le ayude con el plan que le permitirá poner punto y final a la relación sin enfrentarse a su novia: se irá a vivir con ellos dos y con su presencia desestabilizará la convivencia, poniendo al límite a la chica. El plazo para que el plan tenga éxito es de una semana. Una semana, nada más.


    • - ¿Basta una semana para que una pareja se tire de los pelos?

    • “De sobra, en mucho menos tiempo te tiras de los pelos, seguro. Una cosa es la pareja y otra es la relación y, aunque una semana es buen margen, puede que incluso en un día la relación esté terminada.”






    • - ¿Alguna vez ha tenido que urdir un plan para deshacerse de alguien?

    • “Pues sí. A veces no somos lo suficientemente valientes para dar la cara y una forma cobarde de hacer las cosas es esconder, provocar que el otro se vaya de tu vida, que el otro te deje o inventar cualquier excusa para terminar una relación, tanto de amistad como de pareja. En realidad, cuando dejas a alguien o eres dejado siempre se sufre, siempre se hace daño a una de las dos partes y no hay forma de hacerlo correctamente. Todos repetimos, usamos las mismas fórmulas en estas situaciones.”






    • - ¿Son los hombres más cobardes a la hora de romper una relación?

    • “No se puede generalizar nunca, pero yo creo que sí. Las mujeres, cuando tenemos claro que no, es que no. Ellos muchas veces alargan la situación para no dar la cara y cuando te encuentras el pastel está más que comido.”



Para Castro, estrenar esta obra fue casi un reto. Tras haber debutado en el teatro en 2010 con La ratonera y repetir experiencia un año más tarde con la hitchcockiana Crimen perfecto -en ambas ocasiones dirigida por Víctor Conde-, esta era la primera vez que se subía a un escenario para interpretar comedia. Ante el estreno de la obra, en el mes de junio en el Teatro Maravillas, la actriz se declaraba “expectante” ante un género teatral para ella inexplorado.


    • - ¿Cómo se siente ahora, pasados los meses?

    • “Muy bien con el género, estupendamente con los compañeros y encantada con la función. Es una obra que te cura. Hay días que llegas al teatro cansada o con algún problema y de pronto te carga las pilas, te sientes renovada cuando acabas. Lo que más me mantenía expectante de hacer comedia en el teatro es saber qué se siente oyendo a la gente reír. En la tele no te enteras y en cualquier obra dramática sientes al público, pero en silencio. Cuando empecé con esta obra no sabía lo que tenía que hacer ante la carcajada del público: si parar, escucharles, seguir… Al final, todo es aprendizaje, pero en este sentido la comedia es muy esclava. Es muy gratificante cuando entra el gag, pero también da mucho bajón cuando escuchas silencio en el momento en que esperabas una carcajada.”






    • - También con una parte cómica de gran peso, la Trini de Vive Cantando está arrasando en televisión. ¿Qué tiene que tanto enamora?

    • “Creo que tiene mucho corazón. Es una persona que todo lo hace pensando en que la gente sea feliz. La caga constantemente porque no tiene filtros, no piensa las cosas, pero en el fondo es tan buena que se le sigue perdonando. Aunque ella se presenta como todo lo contrario, en realidad es una perdedora. Las cosas no le van bien, pero ella sigue con alegría y con energía, pensando que la vida tiene preparada una sorpresa para ella. Creo que es la mejor manera de vivir, pensar que algo bueno va a pasar y, sobre todo, no juzgándose, que es lo que hacemos todos constantemente. Si hubiera más ‘Trinis’ en el mundo, habría menos guerras.



Rodada durante el pasado verano y emitida desde el 3 de septiembre, Vive cantando es el actual proyecto televisivo de Castro, una original propuesta que arranca de lo común a la clásica ficción española, con un fifty-fifty de drama y comedia, gracias a la inyección de un género del todo inusual en la serie de nuestro país: el musical.


    • - ¿Qué pensó cuando le ofrecieron una serie musical?

    • “Bueno, en realidad estuve a punto de no ir al casting porque el personaje, en principio, era una chica un poco más mayor, cantante de orquesta y que tenía que preparar para la prueba una canción que yo no sabía cantar. No daba el perfil, pero fui porque el director de casting que me convocó fue el que me dio el personaje de Jessi en Sin tetas no hay paraíso y lo quiero un montón. Mi estética no tiene nada ver con la del personaje, así que me disfracé y le eché mucho morro. Por lo que sea, les gustó y yo me enamoré de Trini.”






    • - ¿Canta en su vida cotidiana?

    • “Yo canto todo el rato, desde la siete de la mañana que entro en el plató. Soy muy alegre y, aunque tenga algún problema, no se me suele notar nada. Soy de sonreírle a la vida. Cuando tú a la vida le ofreces alegría, felicidad y optimismo, algo así te va a dar a cambio, y una manera de transmitir eso es cantar.”



Vive cantando es el más nuevo, pero no el único trabajo de la actriz gallega que está actualmente programado en la parrilla televisiva. A principios de septiembre, y tras una ola de rumores de que actuarían en esa dirección, los responsables de Telecinco decidieron sacar del cajón la tercera temporada de Tierra de Lobos, rodada en julio de 2012 y en la que Castro interpreta a Elena Valdés, para colocarla en competición directa con la apuesta de Antena 3: los martes en el prime time. María Castro Vs. María Castro.


    • - ¿Cómo lleva su madre lo del zapping?

    • “Lo lleva fatal, acaba viendo una y la otra al día siguiente. Ella quiere disfrutar de su hija, claro. Está un poco que no sabe hacia dónde tirar”.






    • - El martes de la pasada semana no fueron dos, sino cuatro sus apariciones televisivas en menos de 24 horas: las dos series, la miniserie de TVG Salgadura y la gala de los Neox Fan Awards. ¿Tienen que empezar a temer por su puesto de trabajo también los presentadores, los concursantes o los que ponen la voz a los documentales?

    • “Yo estoy encantada porque, mira, la cartera abulta y me siento muy satisfecha profesionalmente. Pero en la variedad está el gusto y hay Marías Castro y otros muchos actores en España que tienen que trabajar, gente enorme además. Lo ideal es repartir, compartir y que todos tengamos trabajo, aunque evidentemente si me dan oportunidades, no puedo rechazar ninguna.”






    • - En la competencia de las dos series gana por el momento Antena 3, pero Tierra de lobos se mantiene fuerte como segunda opción y, si nos vamos a su anterior trabajo en televisión, Sin Tetas no hay paraíso fue el boom de audiencia de aquel entonces. ¿Qué se siente al ver que sus trabajos son un éxito de audiencia?

    • “¡Ojalá fuese por mi trabajo! Eso sí, si me cuelgan la etiqueta de talismán ya no me bajo yo de los platós nunca. Es una satisfacción, claro, porque me intereso mucho por lo que hago e intento con todo mi esfuerzo, mi amor y mi tesón sacarlo adelante lo mejor posible. Es verdad que ahora están las dos series enfrentadas y que me encantaría que fueran en días distintos para que la gente pudiera ver las dos, pero son muy diferentes y cada una tiene su público fiel. En mi pueblo dicen que cuando ves una pelirroja, si tocas un botón, te trae suerte. De hecho, la última vez que dije esto, un concursante Pasapalabra se llevó el bote. Igual ahí está el truco.”



En el antiguo teatro Arlequín deben tener los botones desgastados. En una situación económica precaria, el cierre definitivo amenazaba con imponerse más pronto que tarde. Sin embargo, aún quedan locos románticos como los integrantes de la compañía de improvisación Jamming, que han tomado el relevo de la anterior gerencia del teatro para mantenerlo en funcionamiento, rebautizado como La Strada e inaugurado con Una semana, nada más.


    • - ¿Se ve un poco de luz al final del túnel con iniciativas como esta?

    • “Para nosotroas la verdad es que fue una sorpresa que Jamming se metieran en el Arlequín. Son amigos nuestros desde hace un montón de tiempo y cuando nos comentaron lo que estaban pensando hacer les animamos sin pensarlo dos veces. Creo que el teatro debe ocupar una parte importante de nuestras vidas y pienso que hay pocas salas para todas las cosas que hay que hacer. Ver que este teatro sale adelante, con la sala llena a pesar de la subida del IVA que nos ha dado un buen palo a todos, me hace pensar que es el momento de seguir peleando, de sacar obras novedosas y de apoyar iniciativas como esta."



Si hay algún riesgo para las actrices jóvenes, guapas y con tipazo es el de encasillarse en cierto tipo de papeles, más aún si, como en el caso de María Castro, formas parte de un éxito de masas como Sin tetas no hay paraíso. Pero no. La pelirroja de la buena suerte se aplica el cuento y suma una lista de registros nada desdeñable para su edad y carrera. De la comedia gallega Platos combinados, la actriz se estrenó en la capital con las serie SMS haciendo de “introvertida, fea y acomplejada”. De ahí pasa a su trampolín, ‘La Jessi’ de Sin tetas no hay paraíso, “el tipo de persona que humillaría a la anterior por ser todo lo contrario, extrovertida y segura de sí misma, pero sin escrúpulos”. En Tierra de lobos interpreta a una “madre coraje con grandes valores” y de la alegría y la espontaneidad de su último papel, ‘La Trini’ de Vive cantando, ha quedado todo dicho.


    • - Supongo que es una suerte que la perciban como una actriz polifacética...

    • “Trabajar es, de por sí, una suerte, pero a veces te ofrecen papeles similares y los tienes que coger porque hay que comer. Tú puedes demostrar en la medida en que ten la oportunidad de hacerlo, así que está claro que yo he tenido suerte. Siempre digo que yo trabajo y me esfuerzo mucho, pero considero que la otra mitad de mi éxito es la suerte. De momento estoy subida en la ola y te aseguro que remo y remo para no bajarme, que luego volver a subir es muy difícil.”



Sus diferentes registros no quedan sólo patentes en un repaso a su trayectoria interpretativa. Antes que actriz, Castro fue gimnasta profesional y se proclamó subcampeona de España en la modalidad de pelota en 1996. Tras el instituto, se diplomó en Magisterio de Educación Física y se licenció en Ciencias de Actividades Físicas y Deporte por la Universidad de Vigo, ejerciendo durante un corto periodo de tiempo como profesora de Educación Física antes de dedicarse por completo y de forma profesional a la actuación.


    • - ¿Es importante una formación a parte de desarrollar una carrera en el mundo del espectáculo? ¿Tener un plan B?

    • “Yo lo tengo, pero no pensando en el ‘por si acaso’. A mí me gustaba mucho el deporte e hice gimnasia rítmica desde los seis años, por lo que para mí era importante formarme en ese campo. Creo que si alguien no tiene un plan B porque no hay nada más que le guste, tiene que pelear por su sueño. Yo tenía dos sueños. Ahora este ha colapsado al otro porque me siento plena cuando trabajo como actriz, pero la gimnasia me encanta. Cuantas menos puertas te cierres en la vida, más posibilidades tienes de salir adelante.”






    • - Creo que ahora está estudiando, además, Periodismo…

    • “Bueno, lo he dejado un poco aparcado, estoy en tercero. Mantener la carrea, el teatro y la televisión era imposible. Me quería formar en ello, no para ejercer como periodista, sino porque creo que es una carrera en la que aprendes expresión y cultura general. Y también para saber lo que se siente al otro lado. Muchas veces pensamos sólo en nosotros mismos y no sabemos lo que pasa a nuestro alrededor. A veces los actores nos podemos quejar mucho de lo que pasamos, pero al otro lado puede ser también muy duro y difícil y yo siempre intento empatizar con el que tengo enfrente.”






    • - ¿Qué precio tiene la fama?

    • “Lo básico es que pierdes completamente tu intimidad. Aunque no la vendas, a veces se sobrepasan unos límites que tú no quieres ceder. Pero, ¿qué haces? ¿Te cabreas con la situación o sigues viviendo feliz? Si hay gente que vive de vender cosas que yo no quiero vender, ahí no me puedo meter, tengo que seguir siendo feliz porque tengo mucha vida por delante. La verdad es que no tengo nada oscuro o turbio, como mucho me sacarán con mi perro o en la playa. No puedo dejar de hacer mi vida porque otro la quiera contar. Tampoco me quita el sueño, supongo que forma parte del negocio y que si existe ese producto es porque alguien lo consume. ¡Qué le vamos a hacer!”



Además de un prime time de martes irresistible para los fans de María Castro, la actriz estará en el Teatro La Strada con Una semana, nada más los miércoles, jueves y viernes a las 20:30 horas, los sábados a las 19:00 horas y a las 21:00 horas y los domingos a las 19:00 horas.
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