25 de agosto de 2019, 6:32:51
Opinion


Hay que ser optimistas: España empieza a carburar

Joaquín Vila


Los datos económicos comienzan a recuperarse. Rajoy dice que la recesión ya es cosa del pasado, cosa de Zapatero. Los crueles recortes, las medidas para atajar el déficit, la traicionera subida de impuestos, la bajada de los salarios, la sangrante reforma laboral, en fin, han dado su fruto, pese al sacrificio de los españoles.

Las bolsas suben como la espuma y el viernes superaron los 10.000 puntos. La prima de riesgo baja aceleradamente; según Botín, el mejor experto en la cuestión, dice que el dinero empieza a fluir. Y el ministro de Hacienda ha asegurado este mismo sábado que en 2014, España “dirá adiós a la crisis.”

Es verdad que el paro sigue desbocado y que tardará tiempo en recuperarse. Como tardará tiempo, quizás mucho, para que vuelvan los tiempos de las vacas gordas. Si es que vuelven. Pues la austeridad se ha impuesto. La crisis ha producido moderación tanto en las empresas como en los particulares. El miedo guarda la viña.

Pero hay que ser optimistas. España es un país con grandes posibilidades de superar la crisis. Pese a las leyes educativas del PSOE, los jóvenes tienen una preparación extraordinaria. Y salvo una minoría que se dedica al botellón y a zanganear, las nuevas generaciones son en buena parte ejemplares, trabajadoras, sanas y serias. Han visto las orejas al lobo y están reaccionando.

Y aunque la corrupción sigue manchando la imagen de España, los sindicatos trincan sin pudor, los partidos se llevan millones en subvenciones y haya mucho ladronzuelo suelto, la situación se va enderezando.

Un buen ejemplo de la situación de España en el mundo reside en el deporte. Tenemos a los dos mejores equipos de fútbol, el Real Madrid y el Barcelona; en motociclismo los españoles acaparan el podio en todas las categorías; en baloncesto o ganamos mundiales y campeonatos de Europa o quedamos segundos; en tenis, está Nadal, el mejor deportista español de todos los tiempos y el número 1 mundial; en Fórmula 1, Fernando Alonso, pese a los problemas de Ferrari, está considerado el mejor piloto del circuito. De ser un país de segunda, volvemos a levantar la cabeza y a dar un puñetazo en la mesa en los foros internacionales.

Solo Falta que Rajoy les dé una colleja a Artur Mas y a Urkullu y les ponga en su sitio. Sólo falta que el Gobierno se haga respetar, en Gibraltar, por ejemplo, que reduzca los monstruosos gastos de la Administración y que mire al frente con valentía.

Hay que ser optimistas. Aunque el camino es largo y tortuoso. Y Rajoy, aunque está en el buen camino, aún le faltan agallas para coger definitivamente el toro por los cuernos. Y todavía hay mucho toro con los cuernos astifinos: los sindicatos radicales y trincones, la llamada izquierda plural, los secesionistas...que solo quieren que España estalle en mil pedazos para tomar el poder y volver a las andadas. El presidente del Gobierno tiene la palabra. Y el timón.
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