18 de mayo de 2021, 0:59:42
Cultura

don felipe y doña letizia han presidido la entrega de los Premios Príncipe de Asturias


El Príncipe: "Los españoles hacen de España una gran nación por la que merece la pena vivir y luchar"


Los ocho galardonados con los Premios Príncipe de Asturias han asistido a la ceremonia de entrega de los premios en el Teatro Campoamor de Oviedo en presencia de Don Felipe, Doña Letizia y la Reina. Antonio Muñoz Molina, Annie Leibovitz, Saskia Sassen y Michael Haneke han intervenido en el solemne acto, que ha cerrado el Príncipe con un discurso en el que ha afirmado que la sociedad "exige una reflexión rigurosa para sembrar un futuro solidario y con principios éticos firmes" y ha dicho que los españoles "hacen de España una gran nación por la que merece la pena vivir y luchar.


Los ocho galardonados con los Premios Príncipe de Asturias han asistido a la ceremonia de entrega de los premios en el Teatro Campoamor de Oviedo en presencia de Don Felipe, Doña Letizia y la Reina. Los Príncipes han recibido durante la mañana de este viernes en audiencia a los galardonados, así como a los presidentes de los jurados que los conceden y a los patronos de la fundación.

Antonio Muñoz Molina- Príncipe de Asturias de las Letras-, ha sido el primero en leer su discurso. El novelista ha afirmado que cualquier oficio requiere un "largo aprendizaje", pero que depara "momentos de plenitud" después del esfuerzo. "En el oficio de escribir hay algunas singularidades, como en cualquier otro", ha dicho Muñoz Molina, que ha afirmado de la escritura que se trata de un oficio "muy incierto", ya que puede "haber una distancia escandalosa entre el mérito y el reconocimiento".



Según el novelista, el escritor sabe que "la experiencia y la dedicación pueden conducir a la parodia de sí mismo". El desaliento del oficio se acentúan en momentos "tan amargos" como estos. Muñoz Molina ha considerado "casi frívolo" divagar sobre la falta de correspondencia entre el mérito y el éxito en literatura "en un mundo donde los que trabajan ven menguados sus salarios mientras los más pudientes aumentan obscenamente sus beneficios".

"Es nuestra responsabilidad salvar lo que ganamos y reflexionar sobre todos los errores y descuidos que necesitamos corregir. En esa tarea colectiva los oficios de las palabras podrán ser más útiles que nunca", ha afirmado el escritor.

En el turno de palabra de Annie Leibovitz -Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades- se ha preguntado si la fotografía ha muerto o no.

"La fotografía se inventó para que cualquier persona pudiera tener una imagen de ella misma, sus familiares o paisajes que fueran importantes para ellos. El poder de la fotografía es el de poder compartir nuestras experiencias con otras personas, el poder de tener y retener esos momentos. Pero, ser fotógrafo es una elección", ha dicho la estadounidense. "Este premio refleja la convicción de que la fotografía tiene un poder increíble, de que la imagen tiene cada vez más fuerza en nuestras vidas".

El cineasta Michael Haneke -Príncipe de Asturias de las Artes- se ha preguntado por qué ha hecho por España o por Asturias para que hayan sido tan "amables" al concederle el premio.



"No se puede dar por seguro que el cine sea un arte", ha dicho Haneke, quien ha recordado que la industria cinematográfica se encuentra en una situación delicada marcada por el hecho de tratarse de "la más joven de las disciplinas artísticas". "El cine requiere responsabilidad, tan frecuente no asumida", ha dicho Haneke: "La manipulación sirve para muchos fines. También atontando a la gente se puede hacer uno rico, no sólo con una intención política".

Saskia Sassen - Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales - ha afirmado que "un premio como este se convierte en un componente activo en favor del conocimiento, ya que la autonomía del conocimiento y el descubrimiento está bajo amenaza".

Entre el resto de premiados figuran la ONCE- Príncipe de Asturias de la Concordia -, Peter Higgs y François Englert - Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica -, la Sociedad Max Planck - Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional -,y José María Olazábal - Príncipe de Asturias de los Deportes -.

La intervención de Don Felipe ha dado por concluido el solemne acto. El Príncipe ha afirmado en su discurso que espera que los jóvenes se dejen guiar por la "luz que irradian" los galardonados.



En su repaso a los premiados, ha destacado de Haneke su análisis "penetrante" y su dominio de la técnica; de Sassen, "su compromiso con su tiempo que no teme hablar sobre lo que la globalización ha causado"; de Leibovitz, "su sentido estético" y su capacidad para crear imágenes "llenas de belleza" con un estilo que "ha creado escuela"; de Higgs y Englert y el CERN, "su aportación fundamental al progreso y desarrollo del conocimiento"; de Muñoz Molina, "su visión cervantina melancólica" y su capacidad para trasladar la idea de que la literatura "ayuda a afrontar lo cotidiano"; de la Sociedad Max Planck, "su reputación extraordinaria"; de Olazábal, "su capacidad de liderazgo y motivación"; y de la ONCE, "la ilusión que impulsa como modelo de inclusión social".

"A finales del julio pasado, Angrois nos dio a todos una lección de coraje. Nada más producirse aquel accidente, los vecinos ayudaron a los heridos y a consolar a las familias. La Princesa y yo escuchamos su experiencia. Estoy convencido de que cualquier pueblo habría actuado de la misma manera, pero eso no resta el valor ejemplar de su acción", ha dicho Don Felipe, para quien ese ejemplo debe servir como "una referencia o estímulo ante la frustración que afecta a muchos españoles".

Según el Príncipe, "no podemos permanecer inmóviles, debemos reaccionar ante el pesimismo". Así, ha dicho que le gustaría "animar a todos a intentar superar este estado de ánimo", ya que "necesitamos recuperar la ilusión y la confianza que fundamenta cualquier éxito, individual y colectivo". A su juicio, "el activo de mayor valor con el que contamos es nuestra gente, la sociedad española en su conjunto, así lo está demostrando en estos años tan difíciles con una capacidad de sacrificio fuera de toda duda". Ellos, ha dicho, "son los que hacen de España una gran nación por la que merece la pena vivir y luchar".

"Vivimos con un profundo deseo de avanzar. La sociedad exige una reflexión rigurosa para nunca más volver a caer en errores y excesos inadmisibles y labrar un futuro con principios éticos firmes. Tenemos muchas razones para sobreponernos a la adversidad", ha dicho.
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