23 de septiembre de 2019, 20:02:40
Opinion


LA UGT DE MÉNDEZ EN LA PICOTA

Luis María ANSON


Para los que consideramos imprescindible el papel de los sindicatos en una sociedad democrática, lo que está sucediendo con UGT resulta cada día más alarmante. El problema no es solo la caravana de trapisonderías que se van descubriendo. Tampoco el culebrón que se desgrana hora a hora en los periódicos impresos, hablados, audiovisuales y digitales. Ladrones, pícaros y aprovechados los hay en todas las organizaciones.

El problema, con ser grave, no está ahí. El problema reside en la falta de energía de Cándido Méndez para enfrentarse con la situación. En lugar de veladuras, de medias tintas, de tapujos vacilantes, el líder de UGT tiene que hacer una declaración pública en televisión diciendo la verdad y cantando la palinodia si fuera necesario para explicar a la opinión pública que un sindicatos abrumadoramente honrado se ha visto sorprendido por algunos torticeros y que él y su equipo de dirección harán todo lo posible para impedir que vuelva a repetirse el rosario de facturas falsas y trapisonderías que, desde Andalucía, saltan todos los días a los periódicos. Debe anunciar también Cándido Méndez las sanciones que el sindicato está en la obligación de imponer a los responsables de los robos y las trampas.

Lo que no parece de recibo es que las cosas continúen como están. Cándido Méndez tiene la obligación de dar la cara para preservar la salud de un sindicato admirable que ha rendido impagables servicios a la causa de la democracia y a la defensa de los derechos de los trabajadores.
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