21 de febrero de 2020, 19:18:27
Opinion


¿Puede ser Rosa Díez la bisagra?



Según todos los expertos políticos, si se mantiene la recuperación y en un par de años reflota la economía española, es difícil que el PP no vuelva a ganar las elecciones generales. Pero, a día de hoy, las encuestas otorgan al Gobierno de Rajoy una raquítica mayoría y el PSOE cada día se hunde más por culpa del desmadre general del partido y, lo peor, a costa de la siniestra subida de los comunistas y los radicales. Así pues, si esas encuestas se mantuvieran, el Parlamento podría convertirse en un guirigay.

La que parece cada día más fuerte es Rosa Díez, que, al margen de haber sido reelegida por una cuasi unanimidad presidenta de UPyD, podría tener la sartén por el mango.

La incógnita estriba en saber qué haría Díez en ese caso. Es verdad que es más lista que el hambre, que tiene unos reflejos políticos que gana por la mano al más pintado, que habla bien, es clara y valiente. Pero, si le dan una buena poltrona, es capaz de gobernar con el PSOE e IU. No hay que descartarlo.

Pero nadie sabe de qué va. Ella viene del socialismo, por lo que muchos de sus postulados políticos se escoran a la izquierda. Pero, al mismo tiempo, sus proclamas antiterroristas y su frontal oposición al secesionismo la colocan en una situación que atrae a la derecha. Es más que ambigua. Y, quizás se trata de una ambigüedad calculada.

Según los expertos, araña votos al PP por la derecha y al PSOE por la izquierda. Porque cuando Rajoy va a criticar a Mas y su estúpida consulta se le adelanta Rosa Díez. Y cuando Rubalcaba critica la reforma laboral, la líder de UPyD ya lo ha dicho media docena de veces.

Esa ambigüedad, calculada o no, le está dando réditos políticos. Este fin de semana ha roto el pacto en Asturias y con el PSOE. Y mañana nadie sabe lo que hará.

En cualquier caso, si las intenciones de voto se mantienen, parece evidente que Rosa Díez es una firme candidata a convertirse en la bisagra. Lo que, quizás, ni ella sabe es con quién se coaligará. De momento, lo ha hecho con el PSOE. Pero queda mucho. Ya veremos por dónde andan Rajoy, Rubalcaba y la propia Díez cuando se celebren elecciones. Desde luego, no en el centro. Ahí puede estar Albert Rivera, más solo que la una.
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