20 de septiembre de 2019, 9:59:05
Opinion


LA TELEVISIÓN VALENCIANA, LOS SINDICATOS, EL ERE

Luis María ANSON


Tengo motivos para afirmar que en Canal 9, la televisión autonómica valenciana, había un plantel de excelentes profesionales. Si a eso añadimos el castigo que supone para la libertad de expresión la desaparición de un medio informativo, se comprenderá la consternación que nos ha producido la noticia que golpea a toda la profesión periodística hoy.

Dicho esto, habrá que convenir que políticos y sindicalistas se han dedicado a enchufar en Canal 9 en los últimos años a parientes, amiguetes y paniaguados. El resultado ha sido devastador. El canal autonómico, aparte de colaboradores fijos, asesores y otras gaitas, pagaba en plantilla a 1.800 personas, es decir, más que la suma de Telecinco, Antena 3, la Cuatro y la Sexta. Y sus pérdidas anuales se movían en torno a los 200 millones de euros. La envergadura de un canal autonómico como el valenciano no precisaba de más de 200 personas para garantizar su calidad. Esa es la opinión de los expertos.

La única fórmula para preservar el Canal 9 era el ere y el recorte de gastos. Los sindicatos han zarandeado todo lo que han podido y han conseguido que el Tribunal Superior de Justicia de Valencia devuelva a Canal 9 al millar de personas afectadas por el ere.

¿Cuál ha sido el resultado final? Que el presidente de la Comunidad ha ordenado el cierre del canal porque no puede pagarlo. Se hubieran salvado 700 puestos de trabajo, más las retribuciones a colaboradores, empresas auxiliares, proveedores, etc., etc. La solución del ere no era buena pero lo que ha ocurrido es mucho peor, incomparablemente peor. Tiene razón el profesor Feito, presidente del Instituto de Estudios Económicos, al afirmar que tal vez la mitad del paro en España se deba a las excesivas exigencias sindicales.
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