26 de septiembre de 2021, 23:59:01
Opinión


Rodrigo Rato merece respeto



El pasado lunes, Rodrigo Rato fue protagonista de un bochornoso incidente, cuando un diputado de la CUP le llamo “asesino, gangster, carroñero”, le amenazó e incluso hizo ademán de arrojarle una sandalia. Semejante conducta, lejos de parecer reprobable, es justificada por el portavoz de Justicia de Izquierda Plural -IU-ICV-CHA-, Gaspar Llamazares, para quien el trato vejatorio sufrido por Rato “va con el sueldo”.

Lamentablemente, no es la primera vez que un político es vejado de este modo en público. En los últimos tiempos, la universidad se ha convertido en un escenario agit prop donde los radicales de izquierda -tal y como el lunes hiciera el diputado de la CUP en el parlamento autonómico catalán- actúan con total impunidad. José Ignacio Wert en su calidad de ministro de Educación y Rosa Díaz han sufrido más de un episodio semejante. Y eso es intolerable. La libertad de expresión conlleva el derecho a ser escuchado. Mucho más en un Parlamento.

La gestión de Rodrigo Rato tanto al frente de Bankia como durante su etapa en el gobierno de Aznar es susceptible de crítica. Pero de ahí al insulto y la amenaza media un abismo. Ya va siendo hora de que la izquierda en su conjunto abandone de una vez por todas su matonismo y empiece a conducirse con el respeto institucional que procede. Crítica sí, matonismo no.
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