22 de mayo de 2019, 15:06:23
Sociedad

Autor de [i]'Cómo creamos Internet'[/i] (Edit. Planeta)


Andreu Veá: "Internet se creó muy a la catalana, para ahorrar"


A lo largo de más de 300 entrevistas, el ingeniero catalán Andreu Veá, una de las mayores eminencias en materia tecnológica del mundo, se ha zambullido en la historia de Internet, en los secretos de la red de redes de la mano de sus creadores y desarrolladores para crear un registro vivo. 'Cómo creamos Internet' (Editorial Planeta) es una, tan trepidante como curiosa, aventura en la que el lector descubre los entresijos del invento que ha cambiado para siempre a la humanidad.


¿Cuál ha sido el mayor reto de realizar más de 300 entrevistas? ¿Qué estrategia ha seguido?
Por evolucionar, ha evolucionado hasta mi manera de escribir. Hay algunas entrevistas que están hechas en los años 90 y otras este mismo año. Hay, en total, 320 entrevistas y el objetivo era muy muy claro: poder capturar las ideas que tenían los creadores de Internet de una manera sencilla y digital para que, en un futuro, todos los pioneros quedaran retratados.

No olvidemos que son gente que ha hecho intrahistoria, por así decirlo, porque apenas los conoce nadie. La señora que puso orden en los dominios (.com, .es, .org, etc.) nos ha solucionado la vida y casi nadie sabe su nombre.

Sí es verdad que todo, a lo largo de estos años de trabajo, ha ido cambiando. La estrategia inicial era tener una serie de entrevistas para que un periodista o un historiador tuvieran una fuente primaria a la que consultar, porque la historia de Internet es un mito. Que tiene un origen militar, que su antecesora fue la Arpanet... todo eso no es verdad. Pocas veces se ha hecho tanto daño a la realidad.

¿Y le ha quedado alguien por entrevistar?
Sin duda. Aunque quedan y habrá una ampliación. Este libro es un hito, es una parte de un proyecto denominado 'Who is who in Internet world' ('Quién es quién en el mundo de Internet') en el que llevo 19 años investigando. Yo me siento como Forest Gump: yo voy corriendo y hay otras 40 personas que van detrás de mí.

Cuando voy a dar conferencias, la gente me pregunta si hay alguna multinacional apoyándome y les digo que soy sólo yo. La gente no entiende que una persona únicamente haya hecho este trabajo. Yo juego con Internet e Internet me da alas, y eso que he investido casi un millón de euros en este libro.



Su libro es, evidentemente, una recopilación de entrevistas, un registro vivo y, además, cuenta con un importante objetivo de divulgación, de educar al lector sobre Internet...
Totalmente. Una historia que está basada en mitos hace que la gente se confunda. Sin embargo, por primera vez en la historia, la gente que lo ha inventado todo está viva y podemos ir y entrevistarlos. Los evangelios se escribieron 400 años después de la muerte de Jesús, pero esto es como si Thomas Alba Edison le explicara en vivo a un niño cómo inventó la bombilla de incandescencia por error y cambió el mundo. Pues esto es lo mismo.

Recientemente, Julian Assange, el fundador de Wikileaks, afirmaba que Internet está secuestrado por Estados Unidos y sus servicios de espionaje...
Yo, como ingeniero, me gusta arreglar problemas y hacer cosas difíciles de una forma fácil. Después, si Internet como herramienta la usamos para delinquir eso es otra cosa de la que yo no opino. Es obvio de que hay que alertar a la población de que antes se pescaba con una caña y ahora se hace con una red. Así, pesques lo que pesques, de un modo u otro, lo haces de una manera mucho más sistemática y a lo bestia.

Decir que Internet es mala o que está secuestrada, pues me parece un poco exagerado porque puede hacer pensar que toda la gente vive como él, pero todavía hay 5.000 millones de personas que no están conectadas. Tenemos que garantizar el acceso a todo el mundo, sea quien sea. Que después se hacen cosas horribles no es sino un reflejo del mundo, pero no por eso la herramienta, que es Internet, es más o menos buena.

Están muy extendidas las ideas de que Internet nació como una red militar o en el CERN de Suiza, aunque no es así, ¿cierto?
Está discutido hasta su nacimiento. Muchos dicen que es un invento americano, pero no es así. Desde el principio fue totalmente internacional. Mucha gente confunde una aplicación como la web, que sí nació en Suiza, con la red, que es Internet.

Por otro lado, si hubiera sido militar hubiese sido cifrada, segura, cerrada y clasificada, y es justo lo contrario: abierta y jamás se clasificó. Eso demuestra que no tuvo un fin militar. Otra cosa es que la administración pública y el Departamento de Defensa de EEUU, durante décadas, invirtiera mucho dinero en su desarrollo y fomento.

Yo siempre digo que Internet se hizo muy a la catalana: para ahorrar. A finales de los 60, un solo ordenador te costaba miles de millones de dólares y entonces ellos dijeron: "Es más lógico que hagamos un terminal central y que todo el mundo se conecte desde donde esté". Es aquí donde aparece Arpanet, en el 57 y tras el lanzamiento del cohete Sputnik por parte de los soviéticos. Esto no quiere decir que Arpanet sea la madre de Internet, como mucho sería su abuela, porque cuando se creó ya había hasta 43 redes distintas compitiendo y que al final se fusionaron en una: Internet, o lo que es lo mismo, 'Interconnected netowrks' (redes interconectadas).

Yo no soy un periodista o un historiador, pero sí es verdad que estoy preocupado porque la historia quede un poco bien. Que todo esté mal es un drama. Que haya libros erróneos y que de ahí salgan artículos que copien estos errores es un auténtico desastre. Y encima de algo fácil que hemos vivido, que es de ayer, por así decirlo.

Pero como todo gran invento, Internet también tiene un lado oscuro: redes pedófilas, terroristas, espionaje, fraude financiero a gran escala...
Si fuera por medios, una persona normal pensaría que Internet es un nido de pederastas y pornografía, y eso puede que sea un porcentaje mínimo. Como en todo, tenemos que educar en su uso. No se puede juzgar por una parte el todo porque en la sociedad también existen este tipo de personajes e Internet es simplemente su fiel reflejo. La herramienta no es mala 'per se', pero se pueden hacer cosas malas con ella, claro.

Y a su parecer, ¿cuál será el futuro de Internet?
Ahora estamos en el gimnasio, nos estamos entrenando. Pero, cuando realmente sea imprescindible, la división tradicional de ricos y pobres no servirá, será entre conectados y no conectados.

Pero muchos consideran que es una herramienta que ataca la privacidad de las personas...
Citando a Vinton Cerf, mi mentor y creador de Internet, "la privacidad es una anomalía". A lo largo de la historia, nunca ha habido privacidad. La gente vivía en tribus, en cuevas, en aldeas, en pueblos y todo el mundo se enteraba de todo cuanto sucedía. No ha sido hasta los últimos 150 años que nos hemos agrupado en ciudades y este concepto ha surgido.

Lo que está claro es que, lo que quieras que nadie sepa o tener para ti, no lo publiques en un sitio público. Es todo de sentido común, pero el problema es que este concepto ha cambiado de golpe en muy poco tiempo. Antes creíamos que enviar una foto por email era algo seguro porque sólo lo vería ese destinatario, y ahora se queda publicado en no sé dónde y lo puede ver todo el mundo. No han cambiado nuestros hábitos, seguimos haciendo lo mismo del mundo real en Internet, y no puede ser así porque los códigos son distintos en lo que se refiere a lo que es público y lo que es privado.

Cuenta en el libro que logró convencer al creador del correo electrónico, Ray Tomlinson, para entrevistarse con usted gracias a una sola palabra, "zucchini" (calabacín)...
Creo que podría escribirse un libro aparte sólo con las cosas que me han pasado para terminar este. Este señor trabajaba en Arpa, es muy especial y cuando quise entrevistarle no hubo manera. Desde marzo de 1971, cuando creó el correo electrónico, sigue trabajando en su misma empresa y en su mismo despacho. Ahora hace juegos de guerra para el Departamento de Defensa de Estados Unidos.

Bueno, pues este señor, que es un mago de la programación, no considera que haya hecho nada importante. Ha inventado decenas de cosas y el email para él es una más de tantas. Que nosotros la hayamos adoptado en masa no es cosa suya, piensa. El caso es que acudí a su jefe de entonces en Arpa, y me dio la pista clave: la contraseña de Tomlinson hace 43 años, cuando no se cifraban, era precisamente "zucchini", así que le escribí un correo con sólo esa palabra. Al poco me contestó y me decía que yo sabía más de él que nadie en el mundo. Al final accedió a que le entrevistara en Boston.



Para uno de los mayores expertos de la red de redes del mundo como usted, ¿ha habido algo del libro que le haya sorprendido de manera especial?
La palabra experto nunca me ha gustado. Mi madre siempre decía que, para ser el mejor del mundo en algo, tiene que ser o muy muy bueno en eso o ser perseverante. Yo escogí la segunda. Sobre si algo me ha sorprendido, hay bastantes cosas. Algo que le pregunto a todos mis entrevistados es si hay algo que jamás se pueda encontrar en un libro, y me cuentan cosas que nadie más sabe, las anécdotas más desconocidas de Internet.

Una de ellas es la relación que tiene el surf con Internet y lo mucho que le debe. Había un profesor que creó 'Alohanet' y un poco de extranjis, incluyo a su universidad, la de Oahu, en Hawái, que es relativamente pequeña, en el primer listado que elaboró el Pentágono para los nodos que tenía que tener Arpa. Junto con Oahu estaban las más prestigiosas del país, pero gracias a su situación geográfica, a cinco horas en avión de California, se pudo testar, a los seis meses, las comunicaciones por satélite cambiando de esta manera la historia. De ahí que le suene a la gente la expresión "surfear por la red" o "navegar".

Otro ejemplo. Una señora, perfectamente desconocida e inventora de los dominios, propuso poner un poco de orden. Empezó a ordenar todo en base a los .org para las organizaciones, .mir para los militares, .arpa para los de Arpa... Lo curioso es que el famoso .com, que ahora está por todas partes, ella predijo que no tendría mucho éxito y se tuvo que añadir después.

Si Internet ha cambiado para siempre las relaciones humanas, ¿cuáles son, a su entender, los inventos más importantes de la historia de la humanidad?
Me encanta esta pregunta. Creo que Internet es el salto definitivo de las comunicaciones humanas. La escritura sumeria, 3.000 años de Cristo, es de uno a uno. Con Gutenberg, gracias a la Biblia de Maguncia, pasa a ser de uno a muchos. Pero Internet ha supuesto la gran revolución, puesto que la comunicación pasa de a ser de muchos a muchos, cualquiera puede comunicarse con cualquiera. Podremos mejorar Internet, hacerla más rápida, más barata, más eficiente, etc., pero el gran salto ya está dado.

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'Cómo creamos Internet'
Autor: Andreu Veá
Editorial Planeta, Colección Atalaya
576 páginas
48 euros

Sinópsis:
Este es un libro para curiosos. No es estrictamente un compendio de historia. Encontrará un relato ameno de pequeñas historias de muchas personas, resultado de una larga y paciente singladura.

De forma sistemática y durante casi dos décadas, el autor se ha trasladado para vivir muy cerca de los principales creadores de Internet (SRI, UCLA, PARC y Stanford en California; MIT, Harvard y BBN en Boston, o el Pentágono en Washington) y ha compartido con ellos lo que hasta ahora nadie conocía. Su inusual doble condición, como ingeniero especialista en internet y posdoctorado en historia de la ciencia y la tecnología por Stanford, le ha permitido crear una obra muy singular, sin perder el rigor, llena de anécdotas inéditas y con un tono casi novelístico que evita los tecnicismos innecesarios.

Buscando los orígenes de la Red, la mayoría de los libros se focalizan en los desarrollos de ARPAnet pero ninguno es completo ni aporta una teoría clara y definitiva. Hay distintas versiones y visiones dependiendo de con quién hablemos. Algunos dirán que la conmutación de paquetes representa el nacimiento de Internet, otros que es el protocolo TCP; hay quien pone énfasis en los operadores de telecomunicaciones y el sector privado, y otros, al contrario, argumentan que fue únicamente el sector público.

Después de entrevistar a decenas de personas afines a una u otra teoría, lo que mejor se ajusta a la realidad histórica ocurrida es considerar que Internet tiene múltiples orígenes, y que las piezas iniciales y necesarias de este puzle se construyeron en lugares distintos, financiadas unas públicamente y otras de forma privada.

Uno de los principales objetivos de este libro es acabar con los mitos e imprecisiones que dominan la percepción pública de Internet. Un perseverante trabajo de campo que ha requerido casi dos décadas de entrevistas. Aunque aparecen citados más de 800 personajes, el libro se basa en 300 entrevistas personales, e incluye las transcripciones minuciosamente revisadas y editadas de 40 de ellas.
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