28 de septiembre de 2021, 3:28:48
Economía

Crónica económica


El Gobierno le aprieta las clavijas a los autónomos


La figura del autónomo es muy importante para la economía española, y está siendo muy mal tratada por parte de los poderes públicos. Pero consideran que no es suficiente.


El Gobierno aprobó a finales del año pasado, en concreto el 20 de diciembre, el Real Deceto-ley 16/2013. Las leyes y normas suelen tener un nombre que expresan sus deseos y que no reflejan jamás sus logros. En el caso de este R-Dl es “medidas para favorecer la contratación estable y mejorar la empleabilidad de los trabajadores”.

Lo que hace la medida es equiparar la base mínima de cotización del autónomo con la de los trabajadores que estén en el grupo uno del Régimen General, que es de 1.051,50 euros mensuales, en lugar de los 875,70 euros del resto de los autónomos. A efectos prácticos: Quienes quieran montar su propio negocio, así como los autónomos del RETA (Régimen Especial de Trabajadores Autónomos) que tengan a un mínimo de diez trabajadores contratados tendrán que pagar a la Seguridad Social 313,34 euros al mes, y no los 260 que pagan actualmente, como mínimo.

Esto quiere decir que negocios como tiendas de ultramarinos, peluquerías, talleres y demás, tendrán que pagar 52,56 euros mensuales más, o 630,72 euros más al año. No es lo único, porque desde el primer día del año, los empresarios tienen que incluir en las bases de cotización algunas remuneraciones en especie, que hasta el momento no lo estaban.

Es decir, están apretándole las clavijas a los autónomos. Desde el inicio de la crisis, el número de autónomos no ha dejado de caer. En la primavera de 2008 se alcanzó un máximo, superior a los 3,4 millones de autónomos, y desde entonces ha caído consistentemente. Pero en los últimos meses de 2013 su número ha aumentado, y de hecho el pasado año es el primero desde el inicio de la crisis en el que el número final es mayor que en el ejercicio anterior. Hay 3.050.341 autónomos, 25.689 más que a finales de 2012.

El Gobierno se ha hecho la composición de lugar de que, puesto que el número de autónomos crece, puesto que la economía se está recuperando, puesto que incluso el consumo da muestras de cierto tono (el ahorro ha vuelto a caer), el número de autónomos va a seguir creciendo en 2014. Y la estrategia que quiere seguir no pasa por ampliar la base fiscal, es decir, favorecer que crezca el número de cotizantes, pues cree que eso va a ocurrir de todos modos, sino que consiste en meter la cuchara un poco más al fondo.

Lorenzo Amor, secretario general de ATA, ha adoptado una posición sorprendente. Ha dicho: “También es una medida necesaria por cuanto no era lógico que muchos autónomos con asalariados cotizaran menos que sus trabajadores. Es importante seguir avanzando en adecuar las cotizaciones sociales a los rendimientos netos”. Bien, pero son los propios autónomos quienes tienen que juzgar hasta qué punto les conviene una cotización mayor (con mayores beneficios para el futuro, aunque sabemos que serán cada vez menos), o si pueden hacer frente a ella.
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