21 de octubre de 2019, 19:50:05
Cultura

estrena [i]PRESENTIMIENTOS[/I]


Marta Etura: "Recoger un Goya es un momento de gloria en el que cada uno puede decir lo que quiera"

Laura Crespo

Ella bien lo sabe. Marta Etura se plantó delante del ahora polémico micrófono de la gala de los Goya 2010 tras recoger su premio a la mejor actriz de reparto por Celda 211. Su discurso se deshizo en emotivos agradecimientos a familia, maestros y amigos en un momento que aún no era extremo para la industria española del cine. De un tiempo a esta parte, y sobre todo a raíz de la subida del IVA, la crítica y la reivindicación se han encadenado a los discursos de los ganadores, haciendo prever que la próxima cita, el 9 de febrero, seguirá por esa senda de la controversia. Para la actriz y vicepresidenta de la Academia, que estrena este viernes el regreso de Santiago Tabernero a la gran pantalla, Presentimientos, “cada uno puede decir lo que quiera” en su “momento de Gloria”, aunque reconoce que hay “comentarios desafortunados que en vez de ayudar terminan generando el efecto contrario” y que se puede hacer “crítica desde la inteligencia”.


¿Cómo se prepara un personaje que pasa la mayor parte del metraje en un estado tan indescifrable como el coma?
Mi tía es enfermera, así que a ella recurrí para las preguntas más técnicas. No se sabe mucho sobre el coma, sólo que entras en un sueño muy profundo durante el que no puedes responder a estímulos externos. Lo que me daba más apuro era el despertar porque quería hacerlo lo más real posible. Mi tía me contó que no había nada especial en ese despertar, que simplemente abren los ojos y vuelven a la vida, pero sí me recomendó que me centrara en que, en mi caso, llevaba un aparato de respiración asistida. Así que se lo conté a Santiago (Tabernero, el director) y decidimos rodarlo así, con ese instinto de quitarse los tubos nada más despertar, para hacerlo muy real.

El desgaste en una pareja, los sentimientos enfrentados con respecto a la maternidad… no es agradable mirar hacia donde la película te obliga…
Totalmente de acuerdo. No es una película fácil de ver, ni el mío era un personaje fácil de interpretar. Tanto la película como mi personaje hablan de un momento de conflicto, pero también creo que precisamente por eso es buena. A la gente, en la distancia, sí le gusta ver ese tipo de cosas. A veces uno tiene conflictos y entonces viene al cine y percibe desde la butaca cosas con las que se puede sentir identificado. El espectador que se vea reflejado con lo que cuenta esta película, ya tiene el pie para reflexionar. Para eso contamos las historias, para despertar y remover el interior de cada.

A parte de esto, ¿cuáles diría que son los puntos fuertes de Presentimientos?
Habla de la crisis de una pareja pero que es, a la vez, una crisis de cada uno de los dos. La película cuenta el recorrido que hacen estos personajes, ella a través del sueño y él a través de la enfermedad de ella, y cómo se ven obligados a hacer un chequeo de la relación y de ellos mismos. Eso me resulta muy interesante: cómo a veces uno está instalado en la pereza o en la apatía y de repente sucede algo en la vida que provoca un cambio, un replanteamiento de las cosas. También muestra algo que a mí me parece muy hermoso, cuando el médico le dice a su marido que le hable, que le entregue afecto aunque nadie sepa si lo oye de verdad. Él no lo hace, por miedo, porque no se lo cree, pero el único momento en el que se sienta a hablar con ella es cuando se conectan. Esa lectura me gusta mucho, mostrar que a veces uno deja de hacer cosas porque se cree que no tienen sentido, pero que todo lo que uno hace por amor y con amor tiene al final un resultado.

Tras interpretar ese papel, ¿qué conclusión saca? ¿Es posible volverse a enamorar de la pareja una vez el amor ha fallado?
Por supuesto. Todas las relaciones, incluso la más idílica, han tenido crisis. El amor y la vida están en constante movimiento y creo que es un error ver las crisis de forma negativa. Una crisis es un punto de inflexión en el que tienes que reaccionar para continuar por dónde ibas si te gusta o para cambiar si no te gusta. De una crisis puedes volver a enamorarte, incluso enamorarte más todavía.

¿Y de esta crisis que vivimos todos hoy? ¿Podemos resurgir, salir mejor de lo que entramos?
Por supuesto. Todas las crisis son buenas de algún modo porque te permiten hacer un chequeo de la situación. Si no hubiese sucedido esto, hubiésemos vivido por encima de nuestras posibilidades, haciendo cosas mal. La crisis es la bofetada que nos hemos dado para parar y darnos cuenta de que por ahí no estaban funcionando las cosas. Las crisis también ayudan a filtrar. Por ejemplo, en cine, antes se hacían unas 150 películas al año y ahora se ruedan muchas menos. ¿Eso es malo? Pues no lo sé, igual no. Quizá es mejor hacer 50 pelis muy buenas que 150 donde hay un poco de todo. En toda crisis se replantean las bases y pueden salir cosas muy buenas.

Desde hace dos años ocupa el puesto de vicepresidenta de la Academia de Cine. ¿Cómo valora el recorrido del sector desde entonces hasta ahora?
Desde que entré a trabajar en mi primera película, cuando tenía 20 años, he oído lo de que el cine español está en crisis y no creo que fuera real. Ahora sí que es verdad, porque toda la economía está en crisis. Es evidente que en España hay muchísimo talento a nivel técnico y artístico. Ahí están Bayona, Amenábar, Almodóvar, Icíar Bollaín y técnicos con un talento increíble, como los responsables de Lo Imposible. Creo que es importante que nosotros mismos nos demos cuenta del talento que existe en nuestro país y que lo cuidemos. El problema del cine no es de talento, sino de desprotección por parte de los políticos y de las instituciones. España es un país que no valora la cultura en general y que no valora su cinematografía en particular. Me parece un error y, para cambiarlo, necesitamos que el Gobierno nos apoye. Lo primero sería reducir el IVA, porque haberlo subido al 21 por ciento nos destroza, y crear leyes de apoyo para el cine.

En este sentido, ¿es optimista?
Yo quiero ser optimista. En absoluto quiero creer que esto va ir a peor. Es que apoyar las industrias españoles, incluida la del cine, es su responsabilidad como políticos. Que sucedan cosas como las declaraciones de Montoro sobre que el cine español era de mala calidad es inaudito. Eso un ministro no lo puede hacer. Si hubiera dicho lo mismo sobre la industria automovilística, se lo comen, primero porque no es cierto y segundo porque parte de la responsabilidad de su trabajo es cuidar, apoyar y hablar bien de la industria. Por supuesto que hemos hecho películas malas, como en todos los oficios se hacen a veces cosas mal, pero es evidente que en nuestro país hay talento y diversidad y que cuidarlos exige responsabilidad política.

A dos semanas de los Goya, ¿intuye si la gala seguirá por la senda reivindicativa y crítica con el Gobierno que ha marcado las últimas ediciones de los premios?
La gente cuando recibe su premio puede decir lo que quiera. Nosotros, como académicos, no nos podemos hacer responsables de eso. Ese es el momento de gloria de cada uno y hay libertad absoluta, igual que creo que debe ser responsabilidad de cada uno entender de qué manera lo que dice va a perjudicar o beneficiar a la gala. Se puede hacer una reivindicación con educación, con inteligencia, sabiendo qué es lo que el otro puede hacer. El año pasado hubo gente que hizo unos discursos maravillosos, como Bayona o el propio presidente de la Academia, Enrique González Macho; fueron palabras reivindicativas y críticas pero sobre su oficio, sobre lo que les incumbía, y de una manera muy elegante. Hay gente que hace otros comentarios más desafortunados, que en vez de ayudar terminan generando el efecto contrario. Aún así, repito que el que sale a recoger un premio es libre. Nosotros, como académicos, nos estamos dedicando a preparar una gala que promociones el cine español, que es de lo que se trata.

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