23 de enero de 2020, 1:13:08
Cultura

el mnac rechazó acoger la retrospectiva del reina sofía y Barcelona aún no le ha dedicado una calle o espacio público


La cuenta pendiente de Cataluña con Salvador Dalí a los 25 años de su muerte


A los 25 años de su muerte, la figura de Salvador Dalí continúa despertando recelo en Cataluña. Así se constata si se atiende a que el MNAC rechazó acoger la retrospectiva del Reina Sofía o que Barcelona siga sin dedicarle ninguna calle o espacio público.


Este jueves se cumple el 25 aniversario de la muerte de Salvador Dalí, un catalán que todavía sigue generando recelos en Cataluña como demuestra el hecho de que Barcelona no le haya dedicado aún ninguna calle o espacio público.

La gran retrospectiva de Dalí que en 2013 batió récords de visitantes primero en el Centro Pompidou de París y después en el Reina Sofía de Madrid fue ofrecida también al Museo Nacional de Arte de Cataluña, pero incomprensiblemente el museo catalán prefirió no acogerla.

El conseller de Cultura de la Generalitat, Ferran Mascarell, atribuye la decisión a la anterior dirección del MNAC, en una época en la que todavía no estaba al frente de la conselleria, y ha admitido, en declaraciones a Efe, que también él preguntó en su día la razón del rechazo, pues reconoce que "era una buena exposición y hubiera sido un buen reclamo para el museo".

El rechazo "no tiene más explicación y tampoco me he dedicado a indagar por qué los anteriores responsables no la quisieron", señala el conseller, quien asegura que tras la decisión inicial ya era tarde para reprogramarla pues "luego estas cosas son muy difícilmente recuperables porque los calendarios están hechos y hay piezas que son prestadas".

Ferran Mascarell considera, no obstante, que "esto ya es historia" y que "a cambio nosotros tenemos una magnífica realidad que es el Museo Dalí de Figueres, con un éxito más que notable" y que "como instrumento de divulgación de su obra es incontestable y modélico". Mascarell entiende por ello que Dalí sí tiene un suficiente reconocimiento artístico en Cataluña, y recuerda que, además de los espacios expositivos dedicados al pintor gestionados por la Fundación Gala-Dalí en Figueres, Portlligat y Púbol se han presentado grandes exposiciones, como la que se le dedicó en 2004 en el Caixaforum de Barcelona con motivo del "Año Dalí".

Pese a todo, y en relación con el rechazo que pueda originar Dalí en sectores de la sociedad catalana por sus simpatías con el régimen franquista, Mascarell señala que "una dictadura de 40 años siempre deja trazas, y las trazas han estado presentes no solo en el caso de Dalí, sino en todo el movimiento artístico y cultural del conjunto de la cultura española y catalana".

Otro hecho que sorprende en Cataluña respecto de la figura de Dalí es que, siendo quizás el artista catalán más universal junto a Joan Miró, no cuente en Barcelona con ninguna calle, plaza o jardín que recuerde su figura cuando ya han transcurrido 25 años de su muerte.

El vacío hecho a la figura de Dalí contrasta con la relevancia que otorga Barcelona a Miró, a quien dedicó en 1984, sólo unos meses después de su muerte, un gran parque de casi cinco hectáreas en Eixample, mientras en 1992 le otorgó una calle en la Villa Olímpica.

Mascarell, que como concejal de cultura barcelonés llegó a presidir la comisión del nomenclátor, recuerda que "durante mucho tiempo" tuvieron encima de la mesa el nombre de Dalí y llegaron "a la conclusión de que debía ponerse su nombre en una gran plaza que debía hacerse frente a la nueva estación de tren de la Sagrera". "La plaza era grande y nos parecía que era la manera de darle la significación necesaria, pero yo dejé esta responsabilidad en 2006 y ahora esto está en manos de la ciudad, que lo decidirá en el momento y la forma en que lo crea oportuno", señala Mascarell.

El concejal de Cultura de Barcelona, Jaume Ciurana, ha dicho a Efe que la ciudad "ya tiene aprobado dar el nombre de Dalí a un espacio", pero no han "encontrado uno suficientemente digno, solemne y central para ello". "Barcelona es una ciudad muy acabada y consolidada, y no es fácil hallar un espacio proporcionado a su nombre, por lo que habrá que encontrar la ocasión propicia para ello", asegura Ciurana. Para Ciurana, aunque haya "muchas cosas discutibles de Dalí, como en muchos artistas" y nadie en la vida es capaz de contentar a todo el mundo, "la mayor parte de la población catalana, los críticos, los aficionados al arte reconocen a Dalí como uno de los grandes genios creadores".

Por su parte, la crítica e historiadora del arte Victoria Combalía piensa que la gran retrospectiva sobre Dalí tenía que haber pasado por Barcelona, bien por el MNAC o por el MACBA, para rematar que "a veces aquí hay muy poca imaginación". Combalía admite que con la figura de Dalí había "un poco de resquemor" por cuestiones políticas y por haber dejado todo su legado al Estado español, pero "de eso ya han pasado 25 años".

"El corral de Gala" en Cadaqués
El Ayuntamiento de Cadaqués en la primavera de 2015 "El corral de Gala", un nuevo espacio cultural dedicado a Salvador Dalí en el que fue refugio de su musa durante una década, ha anunciado hoy el municipio durante los actos conmemorativos de los 25 años de la muerte del artista.

Las localidades de Cadaqués, donde Dalí vivió la mayor parte de su vida, y Figueres, donde nació y murió el genial artista ampurdanés, han conmemorado el 25 aniversario del fallecimiento del pintor con ofrendas florales, diversas actividades y el anuncio de próximas iniciativas para divulgar la obra y figura de su hijo más universal.

Cadaqués destinará unos 400.000 euros para rehabilitar un edificio que Salvador Dalí regaló a Gala a mediados de los años cincuenta y que esta usó como refugio durante diez años, un espacio que pretende sumarse a los tres "vértices" del triángulo daliniano, el Teatro Museo de Figueres, el Castillo de Púbol y la Casa de Portlligat.

En 1953, Gala descubrió este espacio, situado en las afueras del núcleo urbano de Cadaqués, propiedad de un pastor de cabras, y Dalí se lo compró para convertirlo en un refugio donde su compañera seleccionaba los modelos que después el artista utilizaba para sus "performances", fiestas o cuadros. En 1969, Gala creyó que este espacio, aunque estaba distante de su casa de Portlligat, en el mismo Cadaqués, no estaba lo suficientemente lejos para preservar su intimidad e hizo que Dalí le comprara el Castillo de Púbol, a 80 kilómetros de la localidad costera, a donde se trasladó finalmente.

"El corral de Gala" es un edificio integrado por tres estancias, la primera de las cuales preside una gran chimenea diseñada por el propio artista, seguida por una segunda sala en la que el genio encastó en una de sus paredes un gran escudo con la flor de Lys.Además, diseño y ubicó estratégicamente un gran cabezal que formaba un juego óptico con la cama que disponía Gala en un altillo del edificio.
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