16 de septiembre de 2019, 10:35:10
Opinion


URKULLU, RAJOY Y ETA: LA BANDA NO HA SIDO DERROTADA, ESTÁ EN EL PODER

Luis María ANSON


El lendakari ha visitado al presidente del Gobierno para recordarle que conforme a los pactos establecidos entre Zapatero y Eta, en la negociación política que mantuvieron de tú a tú, hay que acercar los presos a las cárceles del País Vasco y después liberarlos. Se hará el paripé de una declaración viscosa de arrepentimiento y una entrega simbólica de armas para salvar la cara. Si no se cumple lo pactado, Eta volverá a matar, y Rajoy, que no quiere abrir nuevos frentes, parece dispuesto a seguir hasta el final la ruta zapatética.

Para aliviar la situación y lidiar la indignación de las víctimas del terrorismo y de un sector cualificado de la opinión pública, el presidente, sus ministros y una buena parte de los políticos proclamarán a los cuatro vientos que Eta está derrotada, que la democracia ha vencido a la banda criminal. Y no es verdad. Eta, eufemismos aparte, está en el poder y se enseñorea en Guipúzcoa y en docenas de pueblos en el País Vasco y en Navarra. No pasa un día sin que se exalte a los terroristas y se justifiquen los crímenes, las violencias y los atentados etarras. La banda se financia ahora a través de las mordidas, las licencias, las concesiones y las trampas en los ayuntamientos, donde campa por sus respetos y ya no necesita ni secuestrar ni extorsionar. Se prepara para asaltar todo el poder en las próximas elecciones del País Vasco y cuando consiga su propósito reclamará Navarra, volviendo al terrorismo si hiciera falta.

Por el momento, lo que importa a los etarras ahora es liberar a los presos. Urkullu les ha hecho de embajador. Ha visitado a Rajoy para hacer comprender al presidente que si se modifica la política penitenciaria la “paz” continuará. En caso contrario, existe el riesgo de que Eta vuelva a matar.
El Imparcial.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  www.elimparcial.es